La ITV está a punto cambiar profundamente en toda la Unión Europea. Lo que hasta ahora era un trámite periódico para garantizar la seguridad y el cumplimiento medioambiental de los coches, pronto podría convertirse en un proceso mucho más exigente y complejo. Bruselas ya trabaja en una nueva normativa para adaptar las revisiones a la realidad actual del parque automovilístico, cada vez más diverso y tecnológico.
El objetivo de los cambios no es otro que reforzar la seguridad vial y reducir el impacto medioambiental de los vehículos en circulación. Para muchos conductores, ello se traducirá en inspecciones más estrictas, con nuevos parámetros y controles que podrían hacer más difícil que nunca superar la ITV. Especialmente para aquellos vehículos con un mantenimiento descuidado o modificaciones no homologadas.
1Nuevos estándares para una ITV más exigente
La Unión Europea pretende dar un paso adelante en el control de los vehículos que circulan por sus carreteras. En Bruselas están diseñando una nueva directiva que ampliará el alcance de las inspecciones de ITV, introduciendo pruebas más completas y detalladas. Un cambio que responde a la necesidad de adaptarse a los avances tecnológicos y las nuevas formas de contaminación.
Hasta ahora, la Inspección Técnica de Vehículos se centraba principalmente en aspectos visibles y en las emisiones de gases del escape. El nuevo enfoque, sin embargo, será mucho más amplio. Los inspectores deberán analizar elementos que antes no tenían tanto protagonismo, lo que incrementará la dificultad de superar la ITV, sobre todo en vehículos con varios años a sus espaldas.

