El Foro Movilidad Alphabet constata que el coche iguala ya a caminar en ciudad, con un 65% de uso declarado en ambos modos.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: el estudio anual de Alphabet redefine los supuestos con los que se diseñaban las flotas urbanas: el coche privado no retrocede y el renting aún tiene recorrido entre quienes hoy priorizan la propiedad.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: la comodidad manda (75%) y sostiene la demanda de vehículo de empresa con uso mixto; el 88% ya conoce el renting, lo que rebaja la fricción comercial; el envejecimiento del parque abre renovaciones escalonadas. En contra: el 84% sigue prefiriendo la propiedad, un freno cultural real; un 37% no cambiará de vehículo hasta pasar de los diez años; y los datos son percepción declarada, no kilometraje auditado.
- Datos técnicos clave: coche y caminar, 65%; uso del coche en el centro urbano, 48%; comodidad como motivo principal, 75%; vehículo privado irremplazable, 54%; preferencia por la propiedad, 84%; conocimiento del renting, 88%; metro, 26%; muestra de más de 5.000 entrevistas con ±1,4% de margen y 95% de confianza.
Qué dice el dato y por qué cambia el diseño de la flota urbana
Respecto a 2025, el automóvil suma cinco puntos y alcanza el 65% de uso declarado, el mismo porcentaje que desplazarse a pie, según el dosier del Foro de Movilidad 2026. El 48% de los españoles utiliza el coche para moverse por el centro de su ciudad, una tendencia que lleva dos años al alza.
Las ciudades grandes y medianas concentran el fenómeno. Toledo, Badajoz, Las Palmas de Gran Canaria y las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona encabezan el uso del vehículo propio. El transporte público, en cambio, pierde terreno: autobús (44%) y tren (16%) se mantienen estables, mientras el metro retrocede por segundo año consecutivo hasta el 26%.
La comodidad manda. Tres de cada cuatro encuestados (75%) la señalan como motivo principal para elegir su forma habitual de desplazarse, muy por delante del ejercicio físico (38%) y del ahorro económico (27%).
Cuando la comodidad pesa más que el coste, la flota compite con el coche propio en facilidad de uso, no solo en cuota mensual.
Un 54% considera el vehículo privado indispensable para sus desplazamientos habituales, tres puntos por encima del año anterior. La cultura de la propiedad se impone —el 84% prefiere comprar antes que acceder por otras vías—, y entre quienes renuncian al coche un 31% lo hace por el coste total de mantenimiento: compra, seguro, revisiones y aparcamiento. Un 35% combina transporte público, bicicleta y caminar.
El hueco del renting corporativo está en la renovación
El parque móvil envejece, y eso tensiona cualquier planificación de flota. Un 37% de los conductores no se planteará cambiar de vehículo hasta que supere los diez años de antigüedad, y solo una avería mecánica grave (81%) mueve la aguja con decisión. La seguridad (27%) y la sostenibilidad (24%) crecen, pero siguen lejos del desgaste como detonante.
Por territorio, el ritmo de renovación cambia. Madrid y Barcelona reemplazan vehículos en plazos inferiores a los siete años; Aragón es la comunidad más conservadora, con un 47% de propietarios que demoran la renovación más de una década. Para el gestor, esa brecha se traduce en dos velocidades comerciales distintas según la delegación.
Aquí es donde el renting gana argumentos. El 88% de los españoles afirma conocer esta modalidad, según el estudio anual de Alphabet España, aunque el margen de crecimiento sigue alto entre jóvenes y mujeres. Existe notoriedad del producto, pero falta convertirla en contratos con mantenimiento integral y cuota cerrada.
Antes de firmar, conviene exigir la letra pequeña de cuatro apartados:
- Duración y kilometraje anual, porque sin esos dos parámetros la cuota no es comparable.
- Mantenimiento integral y seguro a todo riesgo, con la franquicia detallada por escrito.
- Telematics —gestión remota de los datos del vehículo— con titularidad de la información para la empresa.
- Condiciones de devolución y penalización por desgaste o kilómetros excedidos.
Qué significa para tu flota y qué conviene vigilar
Conviene precisar una cosa: el 65% es una foto de percepción, no un kilometraje auditado. Nadie ha medido cuántos de esos desplazamientos existirían igual sin oferta de movilidad corporativa. El valor del foro está en otro sitio: confirma que el coche sigue siendo la herramienta central del trabajador urbano y que la comodidad decide la compra.
Para una flota de reparto ligero o de comerciales de visita, el dato encaja sin reservas: el vehículo gana la partida en el puerta a puerta. Para una flota de movilidad de empleado, obliga a replantear la política. Si el 84% prefiere la propiedad, entregar un renting exige explicar el TCO —Coste Total de Propiedad—, el seguro incluido y la ausencia de riesgo residual.
Lo que hay que vigilar es la letra pequeña del contexto. Que la caída del metro no se lea como carta blanca para electrificar sin recarga en el domicilio del empleado. Que el plazo de entrega no rompa el ciclo de renovación. Y que ninguna cuota se compare sin duración ni kilometraje anual, porque sin esos dos datos la cifra no significa nada.
La declaración de Ángeles Roca, Gerente de Marketing y Desarrollo de Negocio de Alphabet España, apunta en la misma dirección: el automóvil gana protagonismo mientras el parque envejece, y eso plantea retos para acelerar una movilidad más eficiente. El foro, con más de una década de serie histórica y periodicidad anual, volverá a medir si el repunte se consolida o se queda en un pico coyuntural.

