El canal estadounidense Car Wizard cierra su serie ‘Deja de gastar 76.000 dólares’ con un Ford Flex Limited 2018 que apenas supera los 100.000 kilómetros. Con un precio de venta de 13.995 dólares, este familiar de siete plazas con tracción total y motor EcoBoost V6 demuestra que la movilidad familiar no tiene por qué arruinarte a mensualidades. Sin embargo, el presentador advierte de una factura oculta que puede convertir la ganga en un disgusto si no se mira con lupa: la bomba de agua.
Bajo el capó, el 3.5 EcoBoost biturbo entrega 365 caballos y 470 Nm de par, cifras que, como recuerda Car Wizard, superan a las de un Chevrolet Camaro SS de 2002. «Es un coche familiar rapidísimo», comenta tras probarlo. Pero la bomba de agua se mueve mediante la cadena de distribución, un diseño que muchos mecánicos critican porque si falla —algo que no ocurre necesariamente antes de los 200.000 km—, la reparación obliga a desmontar la parte delantera del motor y sustituir cadenas, guías y tensores. El coste oscila entre 3.000 y 5.000 dólares, aunque en talleres oficiales puede dispararse a mas de 6.000.
Car Wizard aclara que el problema no es exclusivo del Flex; el mismo motor se monta en Ford F-150 y otros modelos, y la experiencia dice que si el pequeño orificio de goteo de la bomba avisa con tiempo, se puede evitar una avería mayor. Pero el susto económico no es moco de pavo.
Un interior funcional que no grita ‘monovolumen’
La señora Wizard se encarga de mostrar el habitáculo, que destaca por su amplitud y las tres filas de asientos. Con 115.000 millas en el marcador —un diseño poco acertado en blanco sobre azul pálido—, el tablier de plástico duro pero bien conservado y los mandos sencillos del climatizador transmiten robustez americana. Los asientos delanteros, perforados en el centro y macizos en los laterales, y el techo sin huellas ni descuelgues confirman un uso cuidado.
La verdadera baza está en la segunda y tercera fila: cada pasajero tiene su propia ventana, y los respaldos abatibles convierten el maletero en un espacio diáfano de carga. El sistema de audio Sony y las múltiples tomas USB completan un ambiente familiar sin estridencias.
El fallo de la bomba de agua es el talón de Aquiles de estos motores de Ford, pero incluso con una factura de 3.000 a 5.000 dólares, seguirás ganando frente a un préstamo mensual de 1.000 dólares.
La historia del motor destrozado por un chapucero
Car Wizard rememora un caso reciente: un cliente con un Flex blanco que pagó más de 6.000 dólares por el cambio de bomba y cadenas en un taller incompetente. El mecánico dejó la distribución desfasada y el motor acabó con las válvulas dobladas, destrozado sin remedio. El propietario, pese a adorar su coche, no quiso asumir el coste de un motor nuevo y acabó despidiéndose del vehículo. «Era un coche que amaban, pero la chapuza lo condenó», explica.
Pasada por el elevador: todo seco y con doble escape
La revisión debajo del coche de la marca norteamericana confirma la buena salud mecánica. Sin una gota de aceite ni de refrigerante, los discos de freno delanteros están al 80% y los traseros al 50%. Los neumáticos, con código de la semana 21 de 2024, aún tienen dibujo para rato. La versión probada dispone de tracción total —también se ofertó con tracción delantera— y un diferencial trasero con acoplamiento viscoso, cuyos semiejes conservan los fuelles intactos.
Un detalle que llama la atención es el doble escape de serie, con dos tubos desde el motor hasta sendos silenciadores traseros, un trazado poco habitual en un vehículo de este segmento. Sin embargo, Car Wizard alerta sobre el sistema de calefacción y aire acondicionado traseros: tener dos núcleos calefactores y dos evaporadores dobla el riesgo de averías y encarece cualquier reparación del circuito de climatización, que puede pasar de 1.200 a más de 2.000 dólares.
¿Compensa comprar un Flex usado en 2026?
Con el mercado de ocasión disparado y los tipos de interés aún altos, la propuesta de Car Wizard adquiere todavía más peso. Este Ford Flex 2018 por 14.000 dólares supone una cuota mensual de entre 150 y 200 dólares, frente a los 800 o 1.000 que muchos estadounidenses pagan por coches de entre 60.000 y 70.000 dólares, según una encuesta improvisada que el mecánico realizó entre compañeros de una consulta dental en Nueva York. La diferencia anual permite pagar vacaciones, colegios o simplemente respirar.
Eso sí, Car Wizard insiste en la importancia de una inspección previa a la compra. «No sirve de nada hacerla después de firmar: el vendedor te dirá que debías hacerla antes», recuerda. Un chequeo completo de motor, transmisión —recomienda servicio al llegar a los 100.000 km— y climatizador puede costar entre 200 y 300 dólares y ahorrarte miles en sorpresas. Y si el Flex que miras ya tuvo un mantenimiento correcto, las posibilidades de que la bomba de agua no dé guerra en los próximos cinco o diez años son altas. El propio presentador confiesa que tras conducir uno a fondo le impresionó la potencia y el aplomo, cualidades que hacen olvidar sus líneas de ranchera clásica.
La mudanza del taller a Las Cruces, Nuevo México, y la agenda llena para el mes de julio de 2026 dejan entrever que el formato «Stop spending 76,000» llegó a su fin. Pero su mensaje cala: con conocimiento y un chequeo a tiempo, el Ford Flex puede ser uno de esos vehículos infravalorados que te llevan a todas partes sin necesidad de endeudarte hasta las cejas.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Car Wizard:


