La Ford Fathom pick-up eléctrica sustituye 146 piezas del chasis por dos fundiciones de aluminio y apunta a 28.000 dólares. Ford ya ha fabricado 5.000 de esas piezas y prevé ensamblar el vehículo en Louisville a partir de 2028.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Ford traslada a su pick-up compacta eléctrica el método de fundición a presión que Tesla popularizó, una decisión de proceso que recorta componentes y tiempo de línea y que es la vía más creíble para poner una pick-up eléctrica a precio de utilitario.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: dos fundiciones en lugar de 146 componentes estructurales; un objetivo de precio muy por debajo de la franja actual del segmento; cinco plazas, más espacio interior que un Toyota RAV4 según la marca y carga bidireccional. En contra: Ford no ha publicado carga útil, capacidad de remolque ni autonomía, los tres datos que deciden una compra profesional; el precio no está cerrado y la producción no llegará antes de 2028.
- Datos técnicos clave: de 146 piezas a 2 fundiciones de aluminio; cinco plazas; 0 a 97 km/h en unos 4,5 segundos; carga bidireccional; ensamblaje en Louisville (Kentucky); objetivo de 28.000 dólares, con una referencia de 29.945 dólares para la versión de acceso.
De 146 componentes estructurales a dos fundiciones
El procedimiento se llama unicasting, la versión de Ford de la fundición a presión que Tesla bautizó como gigacasting. En lugar de soldar y atornillar 146 componentes distintos, la marca funde dos bloques de aluminio, uno delantero y otro trasero, que concentran buena parte de la estructura del vehículo.
El punto de partida es un lingote. En el Shelbyville Technical Center, ese lingote entra en un horno mediante un elevador, se funde a 700 grados centígrados y pasa a la máquina de fundición, de la que sale la pieza completa. Es el principio que la industria aplica desde hace años en componentes pequeños, llevado ahora al tamaño de un subconjunto estructural.
El control es lo que decide si el sistema sirve para producir en serie. Cada fundición pasa por una sala climatizada donde se verifica cada coordenada y cada taladro; después, un sistema de rayos X industrial busca poros y huecos internos, un escáner óptico revisa dimensiones y, en paralelo, se ejecutan ensayos de tracción y análisis de composición química del aluminio. Los lotes no salen hacia Louisville hasta que superan todas las pruebas.
Dos fundiciones no abaratan una pick-up por sí solas: recortan piezas, tiempo de línea y capital inmovilizado, y ahí aparece el margen que permite hablar de 28.000 dólares.
El volumen ya es industrial: Ford ha producido 5.000 fundiciones, cantidad suficiente para 2.500 pick-ups, porque cada unidad monta dos. Las piezas viajan hasta la planta de Louisville, en Kentucky, donde el vehículo se arma en tres subconjuntos independientes que solo se unen al final del ciclo. Menos operaciones de unión, menos tiempo por unidad y menos capital retenido en línea.
Lo que aún falta: carga útil, autonomía y homologación
Sobre el precio, el objetivo declarado son 28.000 dólares, con una referencia de 29.945 dólares para la versión de acceso que aún no se ha confirmado para Europa. Con el tipo de cambio actual, esa horquilla se mueve en el entorno de los 25.000 a 26.500 euros antes de impuestos, un orden de magnitud que la pick-up eléctrica comercializada hoy en España no alcanza.
Para el profesional, la pregunta es otra: qué carga y qué autonomía. Ford no ha publicado ninguna de las dos cifras. Tampoco ha confirmado capacidad de remolque ni si habrá versión de tracción total, dos condiciones que en obra y en campo pesan más que cualquier dato de aceleración.
Hay un detalle que conviene mirar con lupa. La Fathom se presenta como pick-up compacta de cinco plazas y su encaje fiscal depende de la homologación: como vehículo comercial N1 admite la deducción del IVA con más margen que si llega como turismo M1. En pick-ups de uso mixto, la frontera entre actividad y uso particular es la que suele discutirse ante la Agencia Tributaria. Si tu actividad es instalación, gremio o servicio técnico, merece una consulta antes de firmar el pedido.
De la parte eléctrica solo trascienden la carga bidireccional y una aceleración de 0 a 97 km/h en unos 4,5 segundos, dato que en una herramienta de trabajo importa poco. Faltan batería, potencia de recarga en corriente continua y autonomía homologada, tres cifras que la marca ha prometido desvelar entre ahora y el debut de la pick-up, previsto para la próxima primavera.
Veredicto: precio de utilitario, cifras de trabajo pendientes
La Fathom no es una pick-up eléctrica más: es el primer intento serio de vender una a precio de furgoneta pequeña. Frente a lo disponible en el mercado español, donde la pick-up eléctrica se ha colocado en la franja alta, el objetivo de Ford cambia la conversación y presiona al resto del segmento. Ahí está su valor real para una PYME: no en la novedad del proceso, sino en la posibilidad de electrificar vehículos de trabajo sin pagar sobreprecio de vehículo premium.
Encaja con reservas en autónomos de servicios, instalaciones y mantenimiento urbano que necesiten caja, cinco plazas y recorridos diarios moderados, y en flotas pequeñas que quieran electrificar pick-ups con criterio de coste por kilómetro. No es la opción para quien remolque cargas altas de forma habitual, para quien trabaje con carga útil cerca del límite legal o para quien necesite el vehículo operativo antes de 2028.
Queda por confirmar la autonomía en ciclo real de trabajo, la potencia de recarga en continua, la carga útil definitiva y el precio final en euros, cuatro incógnitas que pueden mover el veredicto de un extremo al otro. Próximo hito: el debut oficial, previsto para la próxima primavera, con la producción arrancando en Louisville de cara a 2028.

