El 18 de octubre de 1976 salió de la línea de producción de Almussafes (Valencia) el primer coche fabricado por Ford en la planta valenciana. Antes de ese día, allí había una zona de huertos y un terreno llano cerca del puerto de Valencia. Después llegó la primera piedra de una planta que ahora cumple medio siglo y todo comenzó con un coche pequeño que se gestaba bajo el nombre de «proyecto Bobcat».
Con motivo del 50 aniversario de Almussafes, Ford España ha recopilado curiosidades que repasan el lado más singular de estos 50 años de viaje compartido y también recuerdan la presencia de la marca en España desde principios del siglo XX: desde llamadas secretas entre magnates, hasta anécdotas de competición que marcaron época, innovaciones pioneras, récords insólitos y recuerdos que ya forman parte de la memoria colectiva. Estas son algunas de las más llamativas, y después, el recorrido completo.
Siete curiosidades para abrir boca

- El Fiesta pudo llamarse Bravo. El nombre favorito de marketing era Bravo, pero Henry Ford II quiso bautizar personalmente al más pequeño de la compañía y eligió Fiesta. Para lograrlo tuvo que convencer a Tom Murphy, presidente de General Motors, de que le cediera un nombre que llevaba años en desuso.
- 636 huertos se convirtieron en fábrica. Ford tuvo que comprar 636 huertos para reunir las 270 hectáreas sobre las que hoy se asienta la planta. Entre ellos se encontraban los terrenos de Rafael Romaguera, cuya familia ha estado unida a la marca durante generaciones.
- Una lista de espera de más de un año. En abril de 1977, la espera para comprar un Fiesta superaba los 12 meses.
- Un copiloto inesperado. En la Baja Aragón de 1988, Carlos Sainz corrió con el Ford RS200 y llevó a su lado a Carmelo Ezpeleta, hoy máximo responsable de MotoGP y Dorna.
- Un Fiesta de cada tres. El Fiesta supone el 35 % de todos los vehículos fabricados en Almussafes: 5.025.300 unidades de los 14.269.411 vehículos de la historia de la planta.
- 2024 unidades de la Connect. La última Connect salió de la planta el 15 de abril de 2024, y 2024 fueron justo las unidades que se fabricaron de ella ese mismo año.
- Ocho de cada diez coches, al extranjero. Almussafes ha exportado 11.244.124 vehículos, el 79 % de su producción.
Antes de Almussafes: Ford ya fabricaba en España hace más de un siglo

La historia de Ford en España es anterior a la fábrica valenciana. En 1907 se fundó en Barcelona la primera agencia de la marca en el país: ese año vendió cinco coches y, al siguiente, matriculó 190.
El 5 de abril de 1920 salió de los talleres de la Segunda Aguada, en Cádiz, el primer Ford montado en España. En tres años se fabricaron unas 10.000 unidades entre Ford T y camiones TT, además de unos 500 tractores Fordson. Para entender lo que suponía aquello, basta con mirar los precios de la época: un Ford T costaba 5.100 pesetas, un tractor Fordson 8.350 y los obreros de la planta gaditana cobraban 12 pesetas al día.
En 1923 la fábrica se trasladó a Barcelona, a la Avenida Icaria, 149, y en 1929 la empresa se reorganizó como Ford Motor Ibérica. Tras abandonar el país en 1944, Ford Motor Company decidió regresar en abril de 1970, cuando la compañía del óvalo se reunió con las autoridades para trasladarles su intención de instalar una planta de fabricación en España.
De los naranjos a la primera piedra

El 19 de enero de 1974 comenzó la gestión de 108 terrenos, y el 26 de marzo de ese mismo año Henry Ford II colocó la primera piedra. Pasaron algo más de dos años y medio hasta el primer coche. Los terrenos elegidos eran una zona agrícola de 270 hectáreas formada por 636 huertos que Ford tuvo que comprar.
¿Por qué Almussafes? Pesó su terreno llano, cercano a la siderurgia de Sagunto y al puerto de Valencia, a solo 25 km. Otras localidades, como Talavera de la Reina, pujaron con fuerza por quedarse la fábrica.
Los motores fueron lo primero en llegar. Las primeras unidades de prueba aparecieron en septiembre de 1975, y el primer motor HCS se produjo el 1 de marzo de 1976. El primer coche, el 18 de octubre: 231 días después. Siete jornadas más tarde, el 25 de octubre, el Rey Don Juan Carlos inauguraba la factoría.
De hecho, aquella era más una fábrica de motores que también hacía coches: en 1976 se fabricaron 147.953 motores y 17.508 coches, unas ocho veces más motores. La inversión acompañó: ese año se capitalizaron 21.599 millones de pesetas. La cifra más alta de toda la serie llegó en 1989, con 47.003 millones, un año en el que arrancaron el Foamizado (2 de enero) y la segunda generación del Fiesta (4 de enero).
El Fiesta: del «proyecto Bobcat» a un icono nacional

Los coches de Cádiz y Barcelona se ensamblaban en España, pero sus piezas venían de fuera. El Ford Fiesta fue el primer coche fabricado íntegramente en España por Ford, y su origen tuvo nombre de felino: «proyecto Bobcat», el prototipo de vehículo pequeño que acabaría siendo el Fiesta. Se barajaron otros nombres, como Amigo, Bambi, Bravo, Chico, Bebe, Pony e incluso Sierra, que terminó dando nombre a otro modelo.
El éxito fue inmediato. En 1977, su primer año completo, se fabricaron 213.897 Fiesta, y el mejor año del modelo fue 1978, con 267.970. En abril de 1977 la lista de espera superaba el año. Entre 1976 y 1980 se fabricaron 997.646 unidades y el Fiesta número un millón llegó el 2 de enero de 1981, apenas 2.354 coches después: un récord de rapidez para la época.
Durante esos cinco años el Fiesta fue el único modelo de la planta, hasta que el 24 de agosto de 1981 llegó el Escort. El motor del Fiesta merece mención aparte: era una nueva versión del Ford Kent OHV adaptada a la tracción delantera, apodada «Valencia» en honor a la planta de Almussafes.
El 5 de diciembre de 1983 empezó la producción del Orion, con un arranque exprés: solo en unos días de aquel año se fabricaron 539 unidades. Y el Fiesta no ha dejado de sumar: el número 5 millones salió el 22 de noviembre de 2011. Del mismo se han fabricado 5.025.300 unidades
Carlos Sainz, Luis Moya y Ford: rallyes y competición

La relación de Ford con el automovilismo español también tiene páginas propias. En 1987, Carlos Sainz ganó su primer Campeonato de España de Rally al volante del mítico Ford Sierra RS Cosworth, junto a Antonio Boto. Al año siguiente, Boto se retiró y el gallego Luis Moya tomó el relevo como copiloto: llegó y besó el santo, porque también ganaron el campeonato en 1988.
La pareja escribió otro capítulo para la historia en 1997: la primera victoria mundialista de la historia de M-Sport la lograron Sainz y Moya en el durísimo Rally Acrópolis con el Ford Escort WRC. Aquel triunfo inauguró una alianza industrial y deportiva entre Malcolm Wilson y Ford que perdura casi 30 años después.
También hubo hazañas más modestas, pero igual de recordadas. En el Rallye de Montecarlo de 1982, los catalanes Salvador Servià y Jordi Sabater inscribieron un Ford Fiesta 1600 de Grupo 2 y no solo ganaron con autoridad su categoría, sino que metieron al pequeño utilitario en la 14.ª posición absoluta, por delante de deportivos con el triple de potencia y tracción total.
A principios de los años 80, la Copa Ford Fiesta abrió las puertas de la alta competición a cientos de pilotos, mientras la Fórmula Ford española, en el Jarama y Calafat, sirvió de escuela de monoplazas para generaciones que luego llegarían a la cima del automovilismo internacional. Y más allá de los circuitos, Ford ha apoyado todo tipo de eventos mediante patrocinios como la UEFA Champions League, el mundial de remo, la Vuelta Ciclista a España o la Copa América de Valencia.
Los años de los récords: Ka, Focus y Mazda2

1991 fue un año de hitos: se fabricaron el motor 6 millones (11 de marzo), el Fiesta 3 millones (14 de octubre), el vehículo 4 millones (28 de octubre) y el Escort/Orion 1 millón (12 de noviembre). El 15 de mayo se exportó el primer millón de vehículos por el puerto de Valencia, y la planta registró su mayor producción hasta entonces: 341.302 unidades.
En 1995 llegó otra innovación impensable para la época: el 30 de enero se presentó el parque de proveedores, que conectaba la planta con los proveedores mediante un túnel y permitía recibir las piezas en secuencia, tal y como se iban a utilizar en la cadena de montaje. En 1996, año en que la fábrica cumplía 20 años, coincidieron el Fiesta 4 millones (2 de agosto), el inicio de la producción del Ka (2 de septiembre) y la visita de los Reyes al nuevo Parque de Proveedores «Rey Juan Carlos I» (17 de octubre).
El Ka fue un éxito en cuatro meses: ese año salieron 65.515 unidades, en 1998 llegó a 215.282 y el Ka 1 millón se fabricó el 17 de junio de 2002. Su diseño New Edge, que renunciaba a la agresividad de las líneas rectas para apostar por las curvas en todas partes, desde la carrocería hasta el salpicadero, causó revuelo en su presentación y acabó convirtiéndose en un icono del diseño industrial de los 90.

El Focus empezó a fabricarse el 31 de agosto de 1998 y en 1999 ya habían salido 181.361 unidades de Almussafes. Su mejor año fue 2004, con 257.267 vehículos. Es el tercer compacto más vendido de la historia y fue el coche más vendido del mundo en 2001, 2002, 2011 y 2012.
Entre 2003 y 2007 la planta fabricó además un coche de otra marca: el Mazda2, del 20 de enero de 2003 al 22 de junio de 2007, con 161.962 unidades. Fue el primer modelo de Mazda producido en una fábrica europea y uno de los primeros ensamblados fuera de Japón; para Ford, el primero de otra marca en Almussafes tras 27 años fabricando solo modelos propios (Fiesta, Escort, Orion, Ka y Focus).
El año récord llegó en 2004, con 449.101 vehículos: 257.267 Focus, 78.642 Ka, 71.783 Fiesta y 41.409 Mazda2. El vehículo 8 millones salió el 1 de junio de ese año.
La era moderna: C-MAX, Kuga, Connect, Mondeo y los primeros híbridos

En 2011 el C-MAX superó a todos: se fabricaron 121.094 unidades, más que de Focus (59.619) y Fiesta (49.223). El Kuga empezó a producirse el 3 de diciembre de 2012 y ese mes salieron nada menos que 6.870 unidades, en solo 28 días.
La Transit Connect comenzó a fabricarse el 30 de septiembre de 2013. Su mejor año fue 2015. Ese fue el año en que se fabricaban cinco modelos a la vez: Connect, Kuga, Mondeo, S-MAX y Galaxy sumaron 388.434 unidades.
El Mondeo arrancó el 8 de septiembre de 2014 y S-MAX y Galaxy el 20 de mayo de 2015. La plantilla creció al mismo ritmo: de 5.601 trabajadores en 2011 a 9.301 en 2015, un 66 % más. Valencia, además, fue vanguardia: el Ford Mondeo Hybrid fue el primer híbrido de Ford producido en Europa.
Millones de motores, innovación y talento

Los motores siguen siendo uno de los pilares de la planta. El primer millón se alcanzó el 4 de julio de 1979, el motor 6 millones llegó en 1991, los 10 millones el 24 de julio de 2000 y en 2025 ya se superaron los 18 millones. El año con más motores producidos fue 1997, con 686.090.
La calidad y la innovación también se han reconocido: la planta recibió el primer premio Henry Ford de Tecnología el 16 de diciembre de 1993 y, de 2023 a 2025, otros cuatro más por los proyectos AiTRIZ y ASPS (2023), AI ToolSense (2024) y Galata (2025).
Para formar a las siguientes generaciones, el Centro de Formación se inauguró el 20 de marzo de 1990, su ampliación el 29 de septiembre de 1993 y la Escuela Universitaria el 24 de febrero de 1995.
Una fábrica exportadora y con un compromiso social

Almussafes ha sido siempre una planta exportadora: se han enviado al extranjero ocho de cada diez coches. El récord se logró en 2017, con 398.226 unidades, y entre 2013 y 2022 la exportación nunca bajó del 86 % de lo producido.
Y la última curiosidad, que Ford considera la más importante: gracias a un convenio histórico con el Grupo Social ONCE / ILUNION se crearon centros especiales de empleo para personas con discapacidad dentro del propio complejo de Almussafes.

