Bélgica sancionará en 2028 el móvil al volante con cámaras que detectan el teléfono en la mano sin que medie un agente.
El calendario lo confirmó el ministro federal de Movilidad, Jean-Luc Crucke, en la conferencia anual de seguridad vial del país. El detonante: el repunte de fallecidos en carretera en el primer semestre. Junto al ministro de Interior, Bernard Quintin, quiere copiar el sistema neerlandés, el primero de la Unión Europea en multar de forma automatizada el uso del teléfono al volante.
Un grupo de trabajo del ministerio de Movilidad, la policía y la justicia tiene que cerrar el diseño. El despliegue técnico se hará durante 2027 y las primeras comprobaciones reales llegarán en 2028. Hasta entonces, pillar a un conductor con el móvil en Bélgica depende de que un agente lo vea: las cámaras solo valen si el teléfono aparece de rebote en una foto disparada por exceso de velocidad o por saltarse un semáforo en rojo.
Cómo funciona una cámara que te pilla con el teléfono
El sistema es reconocimiento de imagen. La cámara captura el habitáculo y un programa de inteligencia artificial busca un patrón concreto: un teléfono sujeto a la altura del pecho o de la oreja. Lo que no busca es una conversación. Hablar con el manos libres no está prohibido en ningún país de nuestro entorno; lo que se persigue es el gesto, el aparato en la mano.
Los números que respaldan la tecnología vienen de los Países Bajos. Allí empezaron a multar con estas cámaras en 2020, y ampliaron la red después de comprobar que acertaban más del 95% de las veces. La policía neerlandesa ha enseñado el sistema a responsables de Bulgaria, Croacia y Portugal en visitas de estudio dentro del EU Road Safety Exchange, un proyecto de la Comisión Europea gestionado por el ETSC, la entidad que ha hecho público el calendario belga.
Lo que se persigue es el teléfono en la mano, no la conversación: el manos libres sigue siendo legal en toda Europa.
España: 200 euros, 100 con pronto pago y 6 puntos
En España no hace falta esperar a ninguna cámara para saber cuánto cuesta el despiste. Usar el móvil al volante es una infracción grave según el artículo 76 de la Ley sobre Tráfico: 200 euros de multa y 6 puntos del carnet. Si pagas en los 20 días siguientes a la notificación y no alegas, la sanción se queda en 100 euros por el pronto pago, aunque los puntos se restan igual.
La prohibición está en el artículo 18 del Reglamento General de Circulación: no se puede conducir con cascos, auriculares ni dispositivos de telefonía móvil, salvo que la comunicación se haga sin usar las manos. Traducido: el manos libres del coche se tolera; coger el teléfono, aunque sea para mirar quién llama, no.
Detenerse en un semáforo no te convierte en peatón: sigues a los mandos de un vehículo con el motor en marcha y el móvil sigue prohibido. En la mayoría de los casos no hay cámara de por medio; la detección depende del agente de la Guardia Civil de Tráfico o de la policía local que te ve, o de la foto de un radar que te pilla por otra cosa.

Austria, Alemania y el Reino Unido: el efecto dominó
Austria está a un paso. La organización KFV, miembro del ETSC, reclama las cámaras tras calcular que la distracción está detrás de una de cada cuatro de las 400 muertes anuales en carretera del país. Su responsable, Armin Kaltenegger, ha explicado que la protección de datos frena el proyecto, pero que bastaría un pequeño cambio en la ley de tráfico: las provisiones que ya existen para los radares de velocidad servirían de plantilla.
Alemania ya dio el paso. Renania-Palatinado fue el primer estado en desplegar esta tecnología, después de retocar su ley de policía. Y el Reino Unido tiene la prueba más elocuente: en dos semanas de test en dos puntos de Birmingham y Wolverhampton, las cámaras con inteligencia artificial marcaron 1.920 posibles infracciones por móvil y 17.225 por no llevar el cinturón. Ese segundo dato explica por qué estos sistemas acaban ampliando su catálogo.
Qué significa para tu carnet y cuándo puede llegar a España
Ninguna de estas cámaras está instalada hoy en España con fines sancionadores y no hay calendario oficial publicado para traerlas. La DGT no ha anunciado un despliegue equivalente y, mientras no lo haga, la vía sigue siendo el agente y la denuncia a mano. Eso no debería tranquilizarte: la sanción es exactamente la misma, con cámara o sin ella.
El debate de fondo es de privacidad. Una cámara que fotografía el interior de un coche capta también caras, pasajeros y detalles que nada tienen que ver con la infracción. En los Países Bajos el sistema funciona porque las imágenes se analizan con criterios cerrados y solo se convierten en expediente cuando hay un indicio claro; en Austria, ese es justo el escollo que KFV pide resolver por ley.
Mientras Europa discute, tu bolsillo ya tiene la respuesta. Coger el teléfono en marcha cuesta 200 euros, que se quedan en 100 con pronto pago, y 6 de los 12 puntos del carnet. Para un novel es la mitad del saldo inicial; para un profesional que pasa ocho horas al volante, la vía más rápida a quedarse sin carnet.
El próximo hito belga es el arranque técnico en 2027 y las primeras multas automáticas en 2028. Si el modelo neerlandés se confirma a esa escala, lo normal es que más países se sumen. El consejo, mientras tanto, no cambia: el móvil, en el bolsillo; y si esperas una llamada importante, aparta el coche y para el motor.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: cualquier conductor que manipule el teléfono con la mano, también parado en un semáforo o en un atasco.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros (100 con pronto pago en 20 días) y 6 puntos en España; en Bélgica, primeras multas automáticas en 2028.
- Consejo para evitarlo: configura el manos libres antes de arrancar y deja el móvil fuera del alcance; si necesitas mirarlo, para el motor.

