Fireblade James May: la Honda CBR1000RR Repsol con 9.405 km ya supera los 10.000 euros

La unidad, matriculada en julio de 2013, acumula 5.844 millas y conserva libro de revisiones y documentación británica. La subasta en Collecting Cars cierra el 3 de noviembre a las 19:30.

La Honda CBR1000RR Fireblade Repsol de James May, con 9.405 km, ya puja por encima de los 10.000 euros. Y la subasta sigue abierta: Collecting Cars mantiene el anuncio hasta el 3 de noviembre a las 19:30, así que esa cifra tiene margen para moverse en las últimas horas.

En el momento de consultar el anuncio, la puja máxima se situaba en 8.755 libras, unos 10.475 euros al cambio. Para una superbike matriculada en julio de 2013, con 5.844 millas en el cuentakilómetros y una decoración que firma la época más gloriosa de Honda en el Mundial, el reclamo no es solo la moto. Es el nombre que aparece en el documento de circulación británico.

Una Repsol de 2013 con 9.405 km y siete años en el mismo garaje

La unidad salió del concesionario en julio de 2013 y desde entonces ha pasado por pocas manos. James May, uno de los tres presentadores de The Grand Tour, la ha tenido siete años en propiedad y en un lugar seco, según sus propias palabras en el anuncio de la subasta.

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El desgaste que reconoce el propio May es cosmético y honesto: ‘la pintura naranja ha perdido ligeramente intensidad, pero de manera uniforme’. Traducido al taller: sol y uso normal, ningún golpe reparado a escondidas, ningún panel repintado a medias. En una moto con trece años a la espalda, esa uniformidad vale más de lo que parece.

La decoración Repsol no es un vinilo de mercadillo. Es la librea que Honda Racing hizo famosa con Mick Doohan primero y con Marc Márquez después, y por eso una Fireblade Repsol siempre cotiza por encima de una Fireblade blanca en el mercado de segunda mano. La estética manda, aunque el motor sea idéntico hasta el último tornillo.

El kilometraje es la otra pata del argumento. Hablamos de una moto que ha recorrido menos de 800 km al año de media, un dato que en una deportiva de 178 CV invita a pensar en rutas de fin de semana y no en atascos diarios por la M-30. Se puede consultar el contexto del modelo en la ficha histórica de la CBR1000RR.

Hay un detalle que conviene no pasar por alto: el libro de revisiones y parte del historial de mantenimiento acompañan a la moto. En el mercado de clásicas modernas, los papeles valen tanto como el estado real y sirven para negociar o para descartar una unidad en dos minutos.

Diez mil euros por una deportiva de 2013 no se pagan por los kilómetros: se pagan por la historia que viene grapada a la documentación.

Del motor a los papeles: qué lleva y qué se ha revisado

Honda CBR1000RR Repsol

Bajo el carenado sigue el tetracilíndrico en línea de 998 cc, asociado a una caja de cambios de seis velocidades. En configuración original declara unos 178 CV y un par máximo de 115 Nm, cifras que en 2013 ponían a la Fireblade en el grupo de cabeza de las superbike de su generación.

La parte ciclo mantiene la horquilla delantera Showa regulable, el monoamortiguador trasero y los frenos Tokico de serie. Conserva la configuración biplaza, con asiento y reposapiés para el pasajero, además de los soportes para el caballete. Nada de transformaciones, nada de piezas de circuito: la moto está tal y como salió de fábrica.

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El historial de mantenimiento es corto porque el uso también lo ha sido. La última revisión en taller oficial data de julio de 2019, con 5.550 millas en el marcador, unos 8.932 km, y en ella se sustituyeron líquidos y filtros. Antes, en julio de 2017 y con 2.672 millas, tocó aceite, filtro y neumáticos nuevos.

Se entrega con el libro de revisiones, el manual del propietario y el documento británico V5C, equivalente al permiso de circulación español. May también asegura haber realizado pequeñas tareas de mantenimiento por su cuenta durante todos estos años.

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Cuánto de esos 10.475 euros es la moto y cuánto es el apellido

La pregunta que se hace cualquiera que mira la puja con el dedo en el ratón es sencilla: ¿cuánto pagaría por esta misma moto si en el V5C no pusiera James May? Porque la moto es buena, sí, pero a estas alturas una CBR1000RR de 2013 no es una rareza. Lo que no se fabrica en serie es el propietario.

El precedente ayuda a calibrar. En 2023, el propio May vendió otra Fireblade, una CBR1000RR-R SP de 2020 con apenas 489 millas (786 km), por 16.000 libras, unos 19.145 euros. Aquella tenía tres años y kilómetros de rodaje; esta tiene trece y una decoración que ya es historia del motociclismo deportivo. El patrón se repite: el sobreprecio lo pone la firma, no el estado de la mecánica.

James Arman, especialista sénior en consignaciones de Collecting Cars, ha señalado que esta es la cuarta motocicleta de May que pasa por sus subastas y que los vehículos del presentador suelen despertar interés porque están bien conservados y se han utilizado con normalidad. Añade un aliciente extra la posibilidad de conocer al propio May durante la recogida, con pago y entrega pactados directamente entre comprador y vendedor al cerrar la puja.

Si el comprador es español, la cuenta no termina en el martillo. Al precio hay que sumar el transporte desde Reino Unido y el despacho aduanero, porque hablamos de un vehículo que llega desde fuera de la Unión Europea. Y hay un detalle que se suele pasar por alto: una unidad británica obliga a corregir el faro para pasar la ITV de importación, porque el haz asimétrico está reglado para circular por la izquierda.

Queda por ver hasta dónde llega la puja. La subasta cierra el 3 de noviembre a las 19:30, con el margen del cambio horario respecto a la península, y hasta entonces cualquiera con cuenta en la plataforma puede intentar la ‘locura sana’ que el propio May ha sugerido. Simple y llanamente.

Tu Mecánico de Confianza

  • Documentación antes que decoración: comprueba que el V5C esté a nombre del vendedor, que el libro de revisiones case con el kilometraje y que no haya cargas ni reservas de propiedad sobre la moto.
  • Coste real de la importación: al precio de la puja hay que sumar transporte, despacho aduanero, IVA e impuesto de matriculación cuando corresponda. Pide un presupuesto cerrado al transportista antes de pujar, no después.
  • Lo que envejece sin usarse: con 9.405 km, los puntos críticos no son el motor ni el cambio, sino neumáticos con años a la espalda, líquido de frenos, batería, retenes de horquilla y manguitos. Revisa la fecha de fabricación grabada en el flanco del neumático.
  • Faro y matriculación: una unidad de Reino Unido necesita adaptar el haz luminoso para la ITV de importación. Es un trámite habitual en cualquier taller, pero conviene tenerlo en cuenta en la cuenta final y consultar con un profesional si no tienes experiencia en homologaciones.