Descuidar las revisiones periódicas de tu coche no solo te puede costar una multa en la ITV. Según un estudio reciente de la Fundación Línea Directa, la falta de mantenimiento multiplica por cinco el riesgo de fallecer en un siniestro vial. Los datos, recogidos entre 2015 y 2024, muestran que los vehículos con deficiencias en frenos, neumáticos, dirección o suspensión convierten un accidente en una trampa mortal.
La antigüedad media del parque automovilístico español ya alcanza los 14,5 años, un 58% más que en 2010. Y a mayor edad del coche, menor inversión en mantenimiento: el coste de las reparaciones ha subido un 22% en los últimos cinco años, lo que lleva a muchos conductores a posponer revisiones esenciales. El resultado es un cóctel peligroso que dispara la letalidad en carretera.
Por qué un coche mal mantenido es más peligroso
El estudio ‘Antiguos y mal mantenidos’ revela que cuando un turismo con deficiencias se ve implicado en un accidente, la probabilidad de fallecimiento se triplica respecto a los vehículos bien mantenidos. Pero si los defectos afectan a los neumáticos, los frenos, la dirección o la suspensión, esa probabilidad se multiplica por cinco.
La directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, lo resume con claridad: «Ser responsable implica, no solo cumplir las normas al volante, sino también asegurarnos de que nuestro coche reúne todas las garantías de seguridad, sobre todo de cara a los desplazamientos de verano».
Y no hablamos solo de coches muy viejos. Cualquier vehículo que no pase por el taller con regularidad acumula holguras, desgastes y fallos que pasan desapercibidos hasta que es demasiado tarde.
Qué componentes revisar (y cuánto te cuesta no hacerlo)
Los datos del estudio apuntan a cuatro sistemas críticos: neumáticos, frenos, dirección y suspensión. La ITV los revisa a fondo, pero circular con un defecto grave entre inspección e inspección no solo es peligroso: también puede costarte una multa de hasta 200 euros.
- Neumáticos: la profundidad del dibujo no puede bajar de 1,6 milímetros. Una revisión visual y de presión cada 2.000 kilómetros te cuesta cero euros; un reventón a alta velocidad puede costarte la vida.
- Frenos: pastillas y discos gastados alargan la distancia de frenado. Cambiarlos a tiempo ronda los 150-300 euros; si fallan en una emergencia, el siniestro está asegurado.
- Dirección y suspensión: holguras o fugas de amortiguador restan control. Reparar a tiempo evita que un simple bache se convierta en un accidente por pérdida de adherencia.
- Luces: una bombilla fundida no solo es multa de 80 euros, sino que reduce tu visibilidad y la de los demás conductores.
En la práctica, una revisión completa en el taller antes de un viaje largo cuesta entre 50 y 100 euros, pero te ahorra disgustos y sanciones.
El coste de mirar para otro lado
El envejecimiento del parque y el encarecimiento de las reparaciones crean una tormenta perfecta. Según los datos, el 22% de aumento del precio de las intervenciones en los últimos cinco años desanima a muchos propietarios, que postergan el cambio de neumáticos o la revisión de frenos. Pero la seguridad no entiende de plazos.
Un vehículo con falta de mantenimiento no solo es más letal en caso de siniestro: también es más propenso a provocarlo. Fallos en neumáticos o frenos están detrás de muchos accidentes que podrían haberse evitado con una simple inspección. Y cuando el siniestro llega, las consecuencias económicas y penales pueden ser devastadoras.
Más allá de la multa puntual, el verdadero coste de descuidar el coche se mide en vidas. Con la operación salida de verano a la vuelta de la esquina, dedicarle una hora al mantenimiento es la mejor inversión que puedes hacer.
No olvides que la ITV periódica detecta muchos de estos fallos, pero entre una y otra, la responsabilidad de que tu coche esté en condiciones recae en ti.
Un coche con los neumáticos desgastados o los frenos en mal estado no solo te puede costar una multa: te puede costar la vida.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: neumáticos (presión y dibujo), frenos (pastillas y discos), dirección y suspensión (holguras, fugas) y luces (todas).
- Cómo hacerlo: la comprobación visual de neumáticos y luces puedes hacerla en casa; para frenos y suspensión, acude a un taller de confianza al menos una vez al año o antes de un viaje largo.
- Cuánto cuesta: una revisión básica en taller cuesta entre 50 y 100 €. Las multas por deficiencias van de 80 a 200 €, y el coste humano no tiene precio.

