El iCaur V25 EREV es la nueva apuesta de Chery para Europa con su marca iCaur, un SUV de autonomía extendida que combina una batería LFP de 33,68 kWh con un motor 1.5 turbo que actúa exclusivamente como generador. Según los datos del registro del MIIT chino, el modelo homologa entre 145 y 150 kilómetros eléctricos en ciclo WLTC, lo que se traduce en una autonomía real estimada de unos 120 km bajo el estándar europeo WLTP.
La marca de Chery ya había presentado su hermano pequeño, el V23, pero esta versión EREV da el salto al segmento medio con un tamaño de 4,64 metros de largo y una imponente capacidad de remolque de 1.800 kg.
El sistema de propulsión es la clave de su atractivo. A diferencia de los híbridos enchufables convencionales, el bloque de gasolina —un 1.5 turbo de cuatro cilindros que entrega 156 CV (115 kW)— nunca mueve directamente las ruedas. Su función es recargar la batería de litio-ferrofosfato (LFP) suministrada por Gotion High-Tech cuando la carga eléctrica se agota, eliminando por completo la ansiedad de autonomía. La potencia neta como generador se queda en 143 CV (105 kW), una cifra más que suficiente para mantener el nivel de carga en trayectos largos.
Ficha técnica esencial
- Batería: LFP de 33,68 kWh (Gotion High-Tech).
- Autonomía eléctrica WLTC: 145-150 km (estimación WLTP: ~120 km).
- Carga: admite recarga externa (puerto AC), sin especificar potencia de carga DC.
- Motor generador: 1.5 turbo 4 cilindros, 156 CV / 143 CV netos como generador.
- Dimensiones: 4.636 x 1.920 x 1.855 mm (largo/ancho/alto), batalla de 2.820 mm.
- Capacidad de remolque: 1.800 kg.
- Velocidad máxima: 180 km/h.
- Ángulos todoterreno: ataque 28º, salida 24º (15º con enganche de remolque).
Con esa batería, el iCaur V25 EREV se presenta como una solución pragmática para el día a día urbano —150 km eléctricos cubren la mayoría de trayectos sin gastar gasolina— y las escapadas largas, donde el depósito de combustible y el generador permiten recorrer cientos de kilómetros sin depender de enchufes. La arquitectura eléctrica no se detalla, pero al tratarse de una plataforma EREV de Chery cabe esperar un sistema de 400V optimizado para la recarga doméstica y la generación a bordo.
La combinación de una batería generosa y un generador térmico hace del V25 un vehículo tan apto para la ciudad como para arrastrar una caravana ligera sin miedo a la autonomía.
Un SUV que se mide al RAV4, no al Land Cruiser
Aunque su estética cuadrada, los pasos de rueda marcados y el portón trasero lateral con caja portaobjetos recuerden al Toyota Land Cruiser FJ, el V25 está construido sobre una carrocería monocasco, no un chasis de largueros. Las cifras lo aclaran: 4,64 metros de largo, 1,92 de ancho, una batalla de 2,82 metros y una capacidad de remolque destacable que lo sitúan más cerca de un Toyota RAV4 o de un SUV mediano familiar que de un todoterreno puro. Los ángulos todoterreno (28º de ataque, 24º de salida) mejoran lo habitual en un SUV asfáltico, pero Chery no promete milagros en campo abierto.
El maletero, de apertura lateral, y las opciones de personalización —desde la ubicación de logotipos hasta la eliminación de las persianas activas de refrigeración frontal— refuerzan el carácter lifestyle de un modelo que llegará a los concesionarios europeos para competir en precio con los híbridos enchufables japoneses y coreanos. La plataforma hereda la experiencia del grupo Chery y, aunque aún no hay confirmación oficial de fecha de comercialización, el registro del MIIT chino indica que el vehículo está en fase de homologación avanzada.
Qué implica para el conductor: remolque, autonomía y pragmatismo
Desde el punto de vista del usuario europeo, las cifras del V25 encajan con las necesidades prácticas del mercado. 1.800 kg de remolque es una capacidad notable para un híbrido enchufable no orientado al trabajo pesado: suficiente para arrastrar caravanas ligeras, remolques de caballos o embarcaciones pequeñas. La autonomía eléctrica real de unos 120 km WLTP cubre la inmensa mayoría de los desplazamientos diarios; el generador de gasolina entra en acción solo cuando las luces de carretera se alargan, y lo hace sin que el conductor perciba cambio alguno en el empuje, ya que las ruedas solo reciben energía del motor eléctrico.
Quedan por conocerse los detalles del interior —se espera el mismo habitáculo digital que el V23— y, sobre todo, el precio para el mercado español. Si Chery consigue acercarse a la horquilla de los 35.000 euros, este EREV se convertirá en una alternativa real a híbridos enchufables como el Toyota RAV4 Plug-in, a los que añade un plus de personalidad y la capacidad de remolque como argumento de venta. Lo que está claro es que la fórmula del «generador eléctrico» sigue ganando adeptos entre los fabricantes chinos, y el iCaur V25 es su última expresión lista para Europa.

