El Mercedes GLC eléctrico reduce su huella de carbono a la tercera parte

El Mercedes GLC eléctrico reduce su huella de carbono un 66 % respecto al de combustión, según una evaluación de ciclo de vida completa verificada por auditores independientes. La marca alemana publica su 360° Environmental Check del que es uno de sus SUV más vendidos en todo el mundo.

Mercedes-Benz ha publicado su 360° Environmental Check del nuevo Mercedes GLC eléctrico, un documento que analiza en detalle el impacto ambiental de este SUV mediano a lo largo de toda su vida útil: desde la extracción de materias primas hasta el reciclaje al final de su vida.

El resultado más llamativo es que el GLC eléctrico reduce en dos tercios las emisiones de carbono respecto al Mercedes GLC actual de motor de combustión, considerando el ciclo de vida completo del vehículo. Y si bien es Mercedes quien presenta los resultados, no es un dato de la propia marca: el informe ha sido verificado por auditores externos independientes.

Solo en la fase de producción, Mercedes-Benz ha negociado con sus proveedores medidas específicas de reducción de emisiones que han permitido recortar un 23 % las emisiones durante la fabricación del GLC 400 4MATIC eléctrico en la planta de Bremen (Alemania). Esas medidas se centran en los materiales y componentes con mayor huella de carbono: las celdas de la batería de alto voltaje, el aluminio, el acero y los termoplásticos.

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En el caso de la batería, la reducción de su huella de carbono por celda roza el 40 % respecto a una producción convencional, gracias al uso de energías renovables en la fabricación de estos módulos y a una producción baja en carbono de los materiales del cátodo, el ánodo y la carcasa. El ahorro total asciende a aproximadamente 3,4 toneladas de CO₂ por batería.

El Mercedes GLC eléctrico reduce su huella de carbono a la tercera parte

En cuanto al aluminio, cerca de dos tercios del material empleado procede de electrólisis alimentada con energías renovables o de contenido reciclado, lo que supone un ahorro de aproximadamente 1,2 toneladas de CO₂ por vehículo.

La apuesta por los materiales reciclados en el interior del Mercedes GLC eléctrico

El Mercedes GLC eléctrico incorpora unos 61 kilos de termoplásticos de material secundario en todo el vehículo, de los cuales aproximadamente el 35 % proviene de material reciclado postconsumo. Como ejemplo concreto, los puntos de anclaje del gato se fabrican íntegramente a partir de parachoques reciclados de vehículos desguazados.

El interior del nuevo Mercedes GLC eléctrico también puede presumir de un certificado poco habitual en el mundo del automóvil: The Vegan Society ha verificado de forma independiente unos 100 componentes de materiales de tacto suave del habitáculo, desde la tapicería de los asientos hasta la moqueta, confirmando la ausencia de cualquier producto de origen animal. Se trata, según Mercedes-Benz, del primer interior de automóvil del mundo con esta certificación.

La publicación del 360° Environmental Check del Mercedes GLC eléctrico se enmarca en una iniciativa de transparencia que la marca lleva desarrollando desde 2005, cuando comenzó a publicar información medioambiental específica de cada modelo, siempre con el objetivo declarado de ayudar a los clientes a tomar decisiones de compra informadas.

2026 Mercedes-Benz GLC L EQ. MIIT. Imagen portada.
Foto: MIIT. El nuevo GLC llegará a China con una mecánica eléctrica, pero con cambios en sus dimensiones.

Este lanzamiento coincide además con el año en que Mercedes-Benz celebra los 140 años transcurridos desde que Carl Benz registró la patente del primer automóvil, un aniversario que la marca conmemora con un recorrido itinerante de tres unidades del nuevo Clase S por 140 lugares de los seis continentes, en una ruta que se prolongará hasta octubre de 2026.

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Las claves del Mercedes GLC eléctrico

  • El Mercedes GLC eléctrico reduce dos tercios su huella de carbono respecto al GLC de combustión en todo su ciclo de vida.
  • La evaluación ha sido verificada por auditores independientes y se basa en un análisis completo del ciclo de vida del vehículo.
  • La fabricación del Mercedes GLC 400 4MATIC eléctrico en Bremen (Alemania) recorta un 23 % sus emisiones de producción respecto al modelo de combustión.
  • La batería reduce su huella de carbono por celda casi un 40 %, con un ahorro total de aproximadamente 3,4 toneladas de CO₂.
  • Cerca de dos tercios del aluminio empleado procede de fuentes renovables o recicladas, con un ahorro de en torno a 1,2 toneladas de CO₂.
  • El interior con certificación de The Vegan Society es el primero del mundo verificado como libre de productos de origen animal.