La movilidad urbana vive una transformación acelerada y los patinetes eléctricos se han convertido en protagonistas indiscutibles de ese cambio. Cada día son más los usuarios que apuestan por los vehículos de movilidad personal (VMP) para desplazarse por la ciudad, esquivar atascos y reducir su huella ambiental. Sin embargo, este crecimiento también ha ido acompañado de una normativa de la DGT cada vez más compleja que genera dudas e inquietud.
La Dirección General de Tráfico vuelve a ser noticia. El organismo ha decidido aplazar la entrada en vigor de una de las medidas más esperadas —y temidas— por los usuarios de patinetes eléctricos: el seguro obligatorio ligado al registro de los VMP. Una decisión que, aunque temporal, supone un alivio para miles de personas. Al menos, hasta el próximo 26 de enero.
5La DGT y el reto de regular la nueva movilidad
La regulación de los VMP es uno de los grandes desafíos actuales para la DGT. Los patinetes eléctricos no encajan del todo en las categorías tradicionales de tráfico, pero su presencia masiva obliga a establecer reglas claras para garantizar la seguridad vial y la convivencia con peatones y otros vehículos.
En los últimos años, Tráfico ha ido dando pasos progresivos: limitaciones de velocidad, prohibición de circular por aceras, exigencias técnicas y ahora el futuro registro con seguro obligatorio. El aplazamiento no es un paso atrás, sino una forma de ajustar el ritmo para que la normativa sea aplicable y eficaz desde el primer día.


