Las condenas por conducir sin carné superaron por primera vez a las dictadas por alcohol y drogas en España. La última Memoria de la Fiscalía General del Estado contabiliza 74.560 sentencias por delitos contra la seguridad vial, y algo más de la mitad —39.127, el 52,6%— castigaron a quienes no tenían permiso de conducir o lo tenían fuera de vigor.
El bloque de quienes se pusieron al volante ebrios o drogados sumó 31.159 resoluciones, el 41,8% del total. Es la cifra más baja desde 2011, y la propia Fiscalía apunta a que parte de la explicación está en que la Guardia Civil hizo un 17% menos de controles de alcohol y drogas, aunque el número de pruebas superó los seis millones.
Detrás de la cifra hay tres perfiles distintos: quien nunca se ha sacado el permiso, quien ha perdido todos los puntos y quien lo tiene retirado por un juez. En los tres casos, sentarse al volante es un delito.
Qué dice el balance de la Fiscalía
El documento, publicado por El Mundo, retrata un delito que no deja de crecer. Conducir sin carné figura en el Código Penal desde 2008 y es el único delito de tráfico que crece: un 30% en algo más de una década. Mientras las condenas por alcohol y drogas tocaban mínimos, las de quienes se sientan al volante sin autorización escalaban hasta el primer puesto.
Por comunidades autónomas, las cifras dibujan un mapa desigual. Cataluña concentra el mayor número de condenas (18.051), seguida por Andalucía (12.197) y la Comunidad de Madrid (8.733). Además, siete de cada diez acusaciones se resolvieron por la vía rápida, mediante diligencias urgentes o juicios rápidos.
Mientras las condenas por alcohol y drogas caen a mínimos, las de quienes conducen sin permiso llevan subiendo sin freno desde 2008.
El total de sentencias condenatorias de 2025 es el segundo más bajo desde 2010, año en que arrancó el registro. Solo queda por debajo el propio 2010, con 66.648 resoluciones. El máximo histórico corresponde a 2020, con 104.600 condenas. Eso sí, la Fiscalía no ofrece una explicación cerrada de por qué este delito concreto es el único que sube.
El 90% suspendería hoy el examen teórico
Un estudio de la Fundación Línea Directa pone cifra a la otra cara del carné: nueve de cada diez conductores no aprobarían hoy el examen teórico. En números redondos, unos 26 millones de personas no alcanzarían el mínimo, y solo un 8,1% se quedaría en los tres errores o menos que marcan el aprobado.
El motivo, según la propia fundación, es que el 77% no ha recibido formación vial desde que sacó el permiso. Los peores resultados se dan en Canarias (95,9% de suspensos) y Extremadura (95,7%); el mejor, en Galicia, con un 87,1%. El porcentaje empeora con la edad: pasa del 89,8% entre los 18 y los 30 años al 92,2% entre los 44 y los 55, y suma dos puntos más por encima de esa franja.
Las mayores lagunas están en todo lo relacionado con motos y ciclomotores, en la interpretación de la señalización vertical, horizontal y luminosa y en la normativa vial, donde entran los límites de velocidad o las prohibiciones de circular. Como referencia, en 2024, último año con datos oficiales, la DGT registró alrededor de 1,05 millones de exámenes teóricos y cerca de la mitad de los aspirantes suspendió.
Qué hay detrás y qué conviene vigilar
El informe deja dos tendencias que se cruzan. Por un lado, las condenas por alcohol y drogas caen a su nivel más bajo en más de una década, algo que la Fiscalía liga a la menor actividad de control.
Por otro, el delito de conducir sin carné, vigente desde 2008, encadena subidas y ya es el más castigado. Queda por ver si el repunte responde a más infractores o a que ahora se detecta mejor: los datos de 2025 no permiten separar del todo las dos cosas, porque los controles también bajaron.
La comparación entre territorios tampoco es homogénea. Cataluña, Andalucía y Madrid concentran la mayoría de las resoluciones, un reflejo de su población y de su tráfico, pero también de la intensidad con que cada comunidad persigue este delito. En el lado de la formación, el estudio de la Fundación Línea Directa deja una conclusión incómoda, la que resume su directora general, Mar Garre: ‘El estudio demuestra que aprobar el carné no puede ser el punto final de la formación vial’.
El próximo gran termómetro llegará con la Memoria de la Fiscalía correspondiente a 2026, previsiblemente ya en 2027. Hasta entonces, el foco está en dos frentes que no acaban de acompañar: unos controles en descenso y una formación vial que, para la mayoría de los conductores, terminó el mismo día que obtuvieron el permiso.

