La clasificación ADUO de F1 bloquea a Red Bull-Ford y mejora al resto de motores, pero no apaga la sospecha de que la unidad de potencia más rápida del campeonato no es la que recibe el trato de referencia.
La FIA publicó este martes los resultados de la segunda evaluación ADUO, el mecanismo que mide las diferencias entre unidades de potencia y asigna concesiones de desarrollo a quienes van por detrás. Red Bull-Ford queda señalada como referencia. Mercedes, Ferrari, Honda y Audi aparecen con déficits, pero la lectura técnica es otra: el sistema solo lee el motor de combustión interna y deja fuera el híbrido, que es donde se decide la batalla real.
Según la federación, el motor de combustión de Mercedes presenta un déficit de entre el 2 % y el 4 %; Audi, Ferrari y Honda se sitúan más allá del 4 %. La nueva unidad de Honda, estrenada en Zandvoort, no entró en la muestra cerrada en Hungría. La foto no es completa. Y esa es la madre del cordero.
Una clasificación que solo lee la mitad del motor
El sistema ADUO tiene un defecto de fábrica: solo mide el motor de combustión interna, cuando la diferencia real en la F1 híbrida se juega en la gestión de la energía, el turbo híbrido y la estrategia de batería. La consecuencia es que puede premiar a un motor con buen pico de combustión pero castigar a quien lo compensa con una electrificación superior.
‘Tienen ventaja en recta la mayoría de las veces’, dijo Laurent Mekies tras Spa. Toto Wolff admitió que Mercedes posee la unidad de potencia más potente. Y el dato encaja: Mercedes firma las mejores velocidades punta del año, pero el ADUO la coloca por detrás de Red Bull-Ford. La clasificación mide mal lo que dice medir.
En el primer periodo, tras la evaluación inicial, se concedió a Mercedes una homologación adicional para 2026 y 2027; Audi, Ferrari y Honda recibieron dos cada una. Esas concesiones incluían margen extra en el límite de costes y más horas de banco de potencia. En esta segunda ventana, sin embargo, no hubo nuevas homologaciones adicionales. La FIA mantiene el statu quo.
El ADUO dice que Red Bull-Ford tiene el motor de combustión más potente, pero el propio Mercedes admite que la ventaja global es suya.
Red Bull-Ford solicitó una revisión de los resultados tras el Gran Premio de Canadá y no prosperó. La apelación se quedó en nada, y ahora la referencia se mantiene sin modificaciones. Para Red Bull, el sistema le impide tocar su unidad; para el resto, la concesión ya estaba dada.
Red Bull-Ford, referencia sin premio y sin castigo
Ser referencia en el ADUO no significa tener carta blanca: Red Bull-Ford no recibe correcciones porque se asume que su motor de combustión es el más potente, pero tampoco puede introducir fichas de desarrollo mientras los demás sí las recibieron en la primera ventana. Es la paradoja del sistema: el ‘líder’ se queda con las manos atadas y con la sensación de que la clasificación no refleja la ventaja real de Mercedes.
Los datos de déficit encajan con lo que se ve en pista: Mercedes domina las rectas, mientras Red Bull compensa con carga aerodinámica y eficiencia en curva. El ADUO, centrado solo en el motor de combustión, le da a Red Bull-Ford una posición que en el balance global no se corresponde. De hecho, el jefe de equipo de Red Bull no ha ocultado su frustración. El sistema no le premia, sino que le impide moverse.
La cuestión de fondo es si la FIA puede gobernar la igualdad con una herramienta que ignora la parte híbrida. Si Mercedes sigue teniendo ventaja global y no recibe una penalización real, el campeonato puede decidirse por un motor que las tablas no ven.
El precedente que explica el malestar del paddock
No es la primera vez que la F1 intenta equilibrar unidades de potencia con herramientas periféricas. Entre 2014 y 2021, Mercedes construyó una ventaja estructural a base de un motor híbrido superior. La congelación de motores que llegó después congeló esa ventaja y los que iban por detrás solo pudieron esperar. El ADUO nació para evitar que se repitiese ese escenario: si alguien se queda atrás, recibe concesiones de desarrollo, más banco y algo más de coste.
El precedente de las concesiones por resultados, copiado parcialmente de MotoGP, tiene sentido si mide el conjunto de la moto o del coche. Aplicado solo al motor de combustión, se convierte en un premio de consolación para quien hace bien una parte pequeña del problema. Honda, Ferrari, Audi y Mercedes pueden trabajar en sus motores gracias a las fichas ya concedidas; Red Bull-Ford no. El riesgo es que la herramienta genere una diferencia justo donde no la mide.
La posición de la FIA, con Nikolas Tombazis defendiendo la solidez del análisis, deja poco margen a una revisión a corto plazo. Pero el propio Tombazis admite que es el primer año del sistema y que hay aspectos a perfeccionar. La próxima cita, el Gran Premio de Italia, se presenta como campo de batalla político: los equipos volverán a pedir explicaciones.
El campeonato entra en su fase decisiva con una clasificación de motores que no convence a nadie. Buena parte de la parrilla cree que Mercedes es el motor más potente; la FIA sostiene que Red Bull-Ford lo es en combustión. Ambas cosas pueden ser verdad. El problema es que solo una cuenta para el reglamento.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Mercedes está entre un 2 % y un 4 % por debajo en motor de combustión, pero domina la velocidad punta; Audi, Ferrari y Honda superan el 4 %.
- El rumor: En el paddock se da por hecho que Toyota observa de cerca el sistema ADUO antes de decidir una posible entrada como motorista en 2028. No hay confirmación oficial.
- Veredicto: La FIA mantiene la referencia sin tocarla, pero la polémica no va a desaparecer hasta que el sistema mida la unidad de potencia completa, no solo la mitad de combustión.
La pelota queda en el tejado de la federación. El próximo GP de Monza medirá el ruido, no las prestaciones; la igualdad, de momento, sigue en suspenso.

