La CE respalda la regulación de la posventa de automoción: el aviso a los fabricantes que cambia las reglas

La evaluación del MVBER reconoce que las normas actuales son pertinentes, pero advierte de que la digitalización exige actualizarlas. ANCERA reclama acceso igualitario a los datos del vehículo para los talleres independientes.

La Comisión Europea acaba de lanzar un mensaje que los fabricantes de coches no esperaban. Bruselas respalda la regulación específica de la posventa de automoción y lo que es más importante: advierte que la competencia en los talleres ya no depende solo de las piezas, sino de algo mucho más intangible. El acceso a los datos, el software y las funciones digitales del vehículo se ha convertido en el nuevo campo de batalla. Y la revisión del Reglamento de Exención por Categorías (MVBER) puede cambiarlo todo.

La evaluación publicada por la Comisión Europea sobre el MVBER, que data de 2010 y se revisa periódicamente, concluye que las normas actuales siguen siendo pertinentes y eficaces. Sin embargo, reconoce que la digitalización, la conectividad y la electrificación de los coches son retos que exigen una actualización urgente del marco regulatorio. Según el análisis, los operadores independientes —talleres, distribuidores de recambios— encuentran dificultades crecientes para acceder a recursos imprescindibles como el software de diagnosis, las funciones de codificación o las actualizaciones telemáticas.

Para la Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios, Neumáticos y Accesorios (ANCERA), este paso supone un respaldo a las demandas que el sector lleva años planteando. “La Comisión Europea reconoce que la competencia en la posventa ya no depende únicamente del acceso a las piezas, sino también del acceso a la información técnica, los datos del vehículo, el software, la diagnosis, la codificación y las funciones digitales necesarias para realizar una reparación completa”, señala Carlos Martín, secretario general de ANCERA, en la nota oficial publicada por la asociación.

Publicidad

El verdadero campo de batalla: los datos y el software del coche

En la práctica, un coche conectado genera datos de todo tipo: desde el estado del motor hasta el estilo de conducción. Los fabricantes, a través de sus redes oficiales, tienen acceso preferente a esa información. Los talleres independientes, en cambio, muchas veces no pueden ni siquiera calibrar un sensor si no cuentan con los códigos de activación o las herramientas de diagnóstico remoto que solo el concesionario posee. La evaluación de la CE identifica este desequilibrio como un riesgo para la competencia.

Para que te hagas una idea: en los vehículos eléctricos e híbridos, la actualización de la gestión de la batería o la configuración de los sistemas de asistencia depende de un software cifrado. Si el taller independiente no tiene acceso a ese software, no puede reparar completamente el coche. Así de sencillo. Y así de grave.

ANCERA insiste en que la futura revisión del MVBER debe garantizar no solo que haya piezas disponibles, sino que los datos fluyan de manera no discriminatoria. “El acceso efectivo a los datos y al software será tan importante como el acceso a los recambios para ofrecer al consumidor libertad de elección”, remarca Martín. Este punto es clave: sin esa libertad, el conductor acaba atado de pies y manos a la red oficial, con tarifas que suelen ser más altas.

El acceso a los datos del coche será la llave que determine quién puede repararlo y a qué precio.

La reforma del MVBER: lo que está en juego para los conductores

MVBER

La Comisión mantendrá un régimen específico para el sector, una decisión que en el sector se celebra pero con reservas: la letra pequeña de la futura reforma marcará la diferencia. ANCERA ya ha anunciado que participará activamente en el proceso de revisión junto a FIGIEFA, la federación europea de la posventa independiente, y que colaborará con las instituciones para que el nuevo marco no se quede corto.

Publicidad

Lo que está en juego no es poco. Si el acceso a los datos se regula de manera laxa, los fabricantes podrán seguir blindando sus sistemas. Si, por el contrario, se establecen obligaciones claras, los talleres de barrio, los especialistas en neumáticos o los chapistas podrán competir de verdad. Y el conductor será el primer beneficiado: más opciones, precios más ajustados y una red de servicios más capilar.

El MVBER actual, que expira en 2030, ha sido un pilar para evitar los monopolios de facto en la reparación. Pero con un parque automovilístico cada vez más digital, la próxima revisión tendrá que poner el foco en la ciberseguridad sin asfixiar la competencia. Es un equilibrio delicado que, mal gestionado, acabaría perjudicando al usuario final.

Publicidad

Información útil para el conductor

  • Base legal: Reglamento (UE) n.º 330/2010, conocido como MVBER, y la próxima revisión prevista antes de 2028.
  • Posición de la CE: Las normas actuales funcionan, pero la digitalización obliga a reforzar el derecho de acceso a los datos del vehículo.
  • Impacto para el conductor: Libertad de elección de taller sin bloqueos por software. Podrás seguir llevando tu coche al taller de confianza, incluso para reparaciones electrónicas.
  • Consejo de Motor16.com: Cuando pidas presupuesto, pregunta si el taller tiene acceso completo al sistema de diagnosis y a las actualizaciones de software. No te conformes con un servicio parcial.
  • Curiosidad: En Estados Unidos el derecho a reparar coches conectados se ha convertido en una batalla legislativa y judicial. La Unión Europea, con esta evaluación, intenta anticiparse.