Hyundai y Kia patentan la capota rígida magnética que convierte su todoterreno en descapotable en segundos

El sistema modular se ancla con imanes que alinean y retienen los paneles mientras se montan, y se remata con cierres de cuarto de vuelta. Una sola persona puede desmontar el techo sin elevadores ni ayuda.

Hyundai y Kia han registrado una patente de capota rígida magnética que convierte el techo de un todoterreno en un conjunto desmontable que una sola persona puede retirar sin ayuda. El sistema se ancla con imanes y varios cierres de cuarto de vuelta. Ni grúas de garaje ni un segundo par de manos.

Quien haya intentado levantar el techo rígido de un Jeep Wrangler o de un Ford Bronco sabe que no es un trabajo para uno. Por eso existen los elevadores que se atornillan al techo del garaje. La solicitud de patente que firman conjuntamente las dos marcas coreanas ataca justo ese punto débil: la logística del montaje y el desmontaje.

Qué describe la patente: cuatro piezas y varios imanes

El diseño es modular antes que magnético. La capota se reparte en dos paneles laterales, un panel trasero y uno de techo. La solicitud, registrada como sistema de montaje de cubierta modular, explica que los imanes repartidos por los bordes cumplen una doble función: alinear las piezas y sujetarlas provisionalmente mientras se completa el conjunto.

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La secuencia de ejemplo arranca colocando los dos laterales en su sitio. Después llega el panel trasero, que se adhiere por magnetismo y libera las manos para girar unas tuercas plásticas de gran tamaño. El panel de techo cae desde arriba, se centra solo gracias a los imanes y, ya encajado, deja girar los pestillos interiores que lo bloquean todo. Ese hardware recuerda a los cierres de cuarto de vuelta que hoy aseguran los techos rígidos del Bronco y el Wrangler.

La innovación no está en el imán, sino en repartir el esfuerzo: cada pieza se sostiene sola mientras el conductor coloca la siguiente.

La patente deja abierta una variante interesante: el panel de techo podría dejarse fuera de forma deliberada, como los pseudo T-top de algunos todoterrenos de cuatro puertas. Y el reparto entre imanes y cierres no es fijo. La documentación admite combinar más imanes y menos pestillos, o al contrario, según lo que convenga en la versión definitiva.

Así te afecta al volante

Para el conductor, la diferencia no es estética sino operativa. La mayoría de techos rígidos del segmento obligan a un procedimiento incómodo: buscar un sitio con altura libre, atornillar y desatornillar, y contar con ayuda. La propuesta coreana promete lo contrario: que cualquiera pueda abrir el coche al cielo y volver a cerrarlo antes de que cambie el tiempo.

El magnetismo resuelve dos problemas concretos. El primero es la alineación, porque las piezas grandes y ligeras tienden a descolocarse justo cuando una persona sola intenta encajarlas. El segundo es la carga temporal: el imán actúa de tercera mano. Al volante, eso se traduce en menos minutos de maniobra y menos riesgo de arañar o doblar un panel al dejarlo caer.

Eso sí, conviene leer la letra pequeña. Hablamos de una solicitud de patente, no de un producto a la venta. Muchas patentes nunca llegan a producción, y las que lo hacen suelen cambiar detalles: reparto de imanes, tipo de cierre, materiales. Lo que describe el documento es una intención técnica, y su valor está en señalar hacia dónde apunta el segmento.

El todoterreno que podría estrenarla

La patente gana sentido con el contexto de producto. Hyundai ha dejado claro que quiere competir en el mismo terreno que el Bronco y el Wrangler. Su futuro todoterreno se apoyará en una plataforma de body-on-frame, es decir, un chasis de largueros, diseñada específicamente para el mercado norteamericano, y se fabricará en Estados Unidos. Ese modelo, que podría llevar el nombre Boulder, se espera que llegue acompañado de una pickup hermana al estilo del Jeep Gladiator.

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Ahí está el interés real del movimiento. Los techos rígidos del segmento apenas han evolucionado en dos décadas: siguen necesitando elevadores o dos personas para montarse. Los sistemas magnéticos ya se usan en otras industrias para alinear y anclar componentes, pero su traslado al automóvil de aventura es una novedad con recorrido. Si la marca coreana consigue que el montaje sea solitario y rápido, tendrá un argumento de venta tangible frente a sus rivales.

El siguiente hito no es la patente en sí, sino comprobar si el diseño aterriza en el modelo de producción y con qué configuración. Hasta entonces, la capota rígida magnética queda como una promesa técnica con un problema muy concreto resuelto: hacer que quitar el techo deje de ser una operación de dos.

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🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: la capota se divide en cuatro piezas —dos laterales, un panel trasero y uno de techo— que se alinean y sujetan con imanes y cierres de cuarto de vuelta.
  • Lo que equipa: paneles rígidos modulares, imanes de alineación en los bordes, tuercas plásticas de fijación y pestillos interiores de cuarto de vuelta.
  • Así te afecta como conductor: permite montar y desmontar el techo en solitario y sin elevadores, con menos tiempo de maniobra y menos riesgo de dañar los paneles.