CAKE motos eléctricas vuelve: la marca sueca premiada por su diseño anuncia producción con Keeway tras la quiebra

CAKE Mobility firma un acuerdo de producción con el Grupo Keeway para relanzar sus motos eléctricas premium. Todavía sin precios ni fechas confirmadas para Europa, la marca sueca busca revivir con la capacidad industrial de un grupo que fabrica Benelli y QJ Motor.

CAKE está de vuelta. La firma sueca de motos eléctricas que ganó premios de diseño y quebró en 2024 anuncia un acuerdo de producción con el Grupo Keeway para su regreso.

El nuevo dueño de CAKE Mobility, el noruego Espen Digernes, habla ya de una etapa Cake 2.0. El acuerdo, anunciado a comienzos de 2026, convierte a Keeway en socio de producción para la próxima generación de motos eléctricas. Lo que no está confirmado todavía es la distribución de esos modelos, un detalle clave para Europa.

Keeway no es un desconocido. El grupo fabrica y distribuye marcas como Benelli, QJ Motor, MBP o Morbidelli, y ya tiene experiencia eléctrica con su firma EZI Motor. Benelli y QJ Motor son las marcas más conocidas del conglomerado chino, con redes de distribución en mercados asiáticos, europeos y sudamericanos.

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En su primera vida, CAKE diseñaba en Suecia y encargaba la fabricación a un socio en China. Después distribuía por su cuenta en mercados seleccionados. Ese esquema no resistió y la compañía quebró en 2024.

La mayoría de los interesados en una eléctrica premium mira el precio antes que el diseño.

CAKE ya demostró que el diseño puede diferenciarte; ahora necesita demostrar que la producción industrial puede salvarte.

Qué anuncia CAKE y qué papel juega Keeway

El anuncio oficial del acuerdo de producción llega a principios de 2026, tal y como adelanta RideApart. CAKE describe el plan como la nueva etapa de la marca y llama a su propuesta ‘Cake 2.0’. Eso sí, no hay una fecha concreta de llegada a los concesionarios ni un calendario de homologación para el mercado europeo.

Keeway aporta capacidad industrial y una red global con experiencia en modelos de combustión y eléctricos. EZI Motor ya produce motos eléctricas ligeras y scooters para varios mercados. Si la asociación incluye también distribución, CAKE podría llegar a mercados que antes ni se planteaba.

Por qué quebró CAKE y qué cambia con la nueva producción

El primer CAKE tenía un diseño premiado, pero pagaba caro su posicionamiento. Modelos como la Ösa+ superaban los 10.000 dólares en 2022, un precio difícil de defender para una moto eléctrica urbana con aquella autonomía. La web oficial de CAKE en 2026 lista la Ösa desde 5.900 dólares, una cifra mucho más razonable.

El periodista de RideApart que probó una Ösa+ recuerda haberse quedado tirado y necesitar una grúa. La fiabilidad y el precio marcaron la primera etapa de CAKE. Con Keeway, la marca sueca gana socio industrial, pero tendrá que demostrar que la calidad está a la altura del diseño.

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Habrá que ver si la red de distribución de Keeway también se utiliza para vender las nuevas CAKE. Ese salto comercial es tan importante como el acuerdo de producción. Si solo fabrican en China y después CAKE vende por su cuenta, podríamos volver al mismo problema.

La resurrección no se firma solo con un acuerdo

Que una marca europea resucite de la mano de un grupo chino no es nuevo. Benelli pasó por un proceso parecido y hoy es una marca global. La diferencia es que Benelli ya tenía una red comercial y una base industrial previa. CAKE, en cambio, nació digital y de nicho.

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El acuerdo con Keeway es una señal positiva si el grupo asiático entra también en la distribución y la posventa. En el sector de las motos eléctricas premium, la compra no termina en el precio: importan las actualizaciones de software, la red de recambios y la disponibilidad de una estación de servicio especializada. Esa red es la que aún no tiene confirmada CAKE.

Me parece razonable esperar. El diseño de la Ösa o la Makka sigue siendo diferenciador, y el precio actual de 5.900 dólares por la Ösa, si se mantiene al relanzarse, cambia la conversación. Próxima parada: que CAKE publique precios, plazos de entrega y países de distribución para Europa. Entonces sabremos si esto es una resurrección o un brindis al sol.

Tu Mecánico de Confianza

Si estás pensando en una moto eléctrica premium como las CAKE, esto es lo que debes tener en cuenta antes de dar el paso:

  • Precio de lanzamiento frente a precio real: una eléctrica de nicho puede bajar de precio con el tiempo. Comprueba el PVP publicado por la marca y no pagues sobrecoste por diseño.
  • Red de recambios y posventa: una moto eléctrica no se rompe igual que una de gasolina, pero necesita actualizaciones de software y asistencia. Pregunta por el servicio oficial más cercano.
  • Homologación europea y autonomía real: no te fíes solo de la cifra del fabricante. Exige la ficha técnica homologada y pregunta por autonomía en carretera abierta, no solo en ciudad.
  • Garantía y batería: las baterías son el componente más caro. Asegúrate de que la garantía cubre la degradación y de que hay recambios de batería en Europa.

La vuelta de CAKE tiene buena pinta, pero hasta que no veamos precios oficiales y red de servicio en España, conviene mantener la ilusión bajo control.