Detenido en Gijón por dejar el coche a su hijo: qué cubre tu seguro si prestas el coche a otro conductor

El caso de Gijón muestra qué ocurre cuando el conductor no está declarado o carece de carné: la aseguradora puede pagar al tercero perjudicado y después reclamar al propietario. Declarar al conductor ocasional suele bastar para conservar la cobertura.

Dejar el coche a un hijo sin carné puede salir caro: la Guardia Civil investiga en Gijón a dos adultos por permitirlo. El seguro de automóvil puede quedarse sin cobertura si quien conduce no está autorizado o no figura en la póliza.

El caso de Asturias no es solo una infracción de tráfico: es un aviso sobre los límites de una póliza cuando se presta el vehículo. La Guardia Civil ha recordado que, ante un siniestro causado por un conductor no declarado, la compañía puede abonar la indemnización al perjudicado y luego reclamar al tomador del seguro los gastos ocasionados.

Qué ha pasado en Gijón y qué puede reclamar la aseguradora

El primer episodio se detectó el pasado 21 de julio en el kilómetro 8 de la AS-238, entre Avilés y Luanco. Una patrulla del Destacamento de Tráfico de Gijón paró un turismo que circulaba de forma errática; al volante había un menor sin permiso de conducir y a su lado un adulto de 63 años.

Publicidad

El 25 de agosto, en la AS-II a la altura de Candas, los agentes identificaron un segundo caso: un menor de 11 años conducía por una zona de aparcamiento cercana a Gijón, acompañado por su padre, un hombre de 53 años residente en Italia. En ambos expedientes, los adultos figuran como cooperadores necesarios por facilitar el uso del vehículo a sabiendas de que el conductor carecía de carné.

La Guardia Civil subraya un matiz de seguridad que también tiene traducción aseguradora: un turismo particular no está adaptado para enseñar a conducir. No dispone de doble pedal, y desde el asiento del acompañante resulta complicado frenar o corregir la trayectoria ante un imprevisto.

Antes de prestar el coche conviene leer la cláusula de conductores, porque un siniestro mal declarado puede convertir un favor en un problema económico.

Las consecuencias tampoco se limitan al plano administrativo. El Código Penal castiga la conducción sin haber obtenido nunca permiso o licencia con penas que van de los tres a los seis meses de prisión, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Los menores, además, pueden ser derivados a cursos de seguridad vial o tareas de concienciación vial.

En el terreno del seguro, la lógica es distinta a la penal. La aseguradora puede pagar la indemnización a los terceros perjudicados, pero después puede reclamar al tomador si el conductor incumple las condiciones de la póliza. Esa posibilidad es la que convierte el gesto de prestar el coche en un riesgo económico real para el propietario.

Esa reclamación no es automática en todos los siniestros: depende de los términos del contrato y de si el conductor estaba autorizado. Por eso, la letra pequeña de la póliza importa más que el precio de la prima.

Conductor ocasional declarado frente a conductor no declarado

La diferencia entre un conductor ocasional declarado y un conductor que aparece por primera vez en el parte es clave. En la mayoría de las pólizas de seguro de automóvil, el propietario puede comunicar quién usará el coche de forma puntual; así el conductor queda vinculado a la cobertura y el precio se ajusta, sin sorpresas posteriores. La comunicación puede hacerse por teléfono, aplicación móvil o correduría, y suele quedar registrada en las condiciones particulares.

Publicidad
  • Conductor declarado: la aseguradora conoce el perfil y la prima puede reflejar el riesgo, pero la cobertura se mantiene.
  • Conductor no declarado: según la póliza, la aseguradora puede pagar al tercero perjudicado y después reclamar el importe al tomador.
  • Menor sin carné: en el caso de Gijón, se trata de una conducta penal y no existe forma de asegurar la cobertura del conductor sin autorización administrativa.

Elegir entre un seguro a terceros, terceros con lunas o todo riesgo no cambia la obligación de declarar al conductor. Lo que varía es el coste: una póliza básica de responsabilidad civil puede ser más barata, pero si el conductor habitual o el ocasional queda fuera de la póliza, el ahorro inicial se pierde en una reclamación. En la práctica, una póliza a terceros básica cubre la responsabilidad civil frente a daños a otros vehículos y personas, pero no los daños propios del coche del asegurado.

A la hora de dejar el coche a un hijo joven, lo práctico no es solo preguntar si tiene carné, sino comprobar si figura como conductor en la póliza y con qué franquicia —la parte del siniestro que asume el usuario antes de que la aseguradora pague—. Conviene pedir por escrito el recargo exacto antes de contratar, para decidir con números y no con supuestos.

Publicidad

Qué revisar en la póliza antes de prestar el coche

El sector asegurador ha ido flexibilizando la figura del conductor ocasional durante los últimos años, sobre todo en pólizas de pago por uso y en productos pensados para familias con coche compartido. Aun así, la cobertura sigue dependiendo de que el conductor tenga permiso válido y de que su perfil esté comunicado; el episodio de Gijón demuestra que la autorización administrativa no es un trámite menor.

Antes de firmar o renovar, conviene preguntar tres cosas: si el conductor joven se puede incluir como ocasional sin coste, qué incremento de prima supone declararlo y si la póliza limita la cobertura a conductores de cierta edad o experiencia. Con la respuesta por escrito, el propietario evita que un favor familiar termine en un parte sin respaldo.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: la cobertura de responsabilidad civil protege al perjudicado si el conductor está declarado y con carné; cuando el conductor no figura en la póliza, la aseguradora puede reclamar al tomador.
  • A quién va dirigido: propietarios que prestan el coche a hijos o familiares, conductores ocasionales y familias que comparten un solo vehículo.
  • Cuánto cuesta: declarar a un conductor ocasional puede ajustar la prima según el perfil del conductor y la aseguradora; conviene comparar el recargo exacto antes de firmar para evitar costes posteriores.