Mayo ha cerrado con una nota baja para la industria. La producción de vehículos en España cayó un 4% respecto al mismo mes del año pasado, hasta las 211.642 unidades, según los datos publicados este lunes por la patronal ANFAC. El acumulado anual ya se deja un 1%, con 994.400 vehículos ensamblados entre enero y mayo.
El retroceso no es una sorpresa, pero sí una confirmación de que las fábricas españolas están en pleno proceso de transformación. La adaptación de las líneas a modelos electrificados y la ralentización de la demanda en los principales mercados europeos explican el freno. De hecho, si miramos por tipo de vehículo, la caída se concentra en los turismos, que bajan un 5% interanual (169.470 unidades), mientras que los comerciales, y los industriales resisten con un leve crecimiento del 0,3%, hasta 42.172 unidades.
Las exportaciones tampoco escapan de la tendencia negativa. En mayo se enviaron fuera de España 183.195 vehículos, un 3% menos que en 2025. En el acumulado, la cifra es de 843.139 unidades, un descenso del 2,2%. Europa concentró el 92,2% de esos envíos, aunque pierde peso (casi 2,4 puntos porcentuales) frente a otros destinos como América y África.
Aunque los comerciales e industriales aguantan, la producción de turismos sigue sin levantar cabeza, lastrada por una Europa que compra menos coches.
José López-Tafall, director general de ANFAC, ha señalado que “la producción nacional de vehículos mantiene la tendencia observada en los últimos meses, lo que nos lleva a prever que 2026 cerrará por debajo de los 2,27 millones de unidades fabricadas en 2025”. El directivo insiste en la necesidad de impulsar la demanda de vehículos electrificados, que aunque superan el 20% de cuota de mercado en Europa, aún no despegan en la fabricación española.
La producción de coches en España se reduce un 4% en mayo
El dato de mayo deja lecturas claras. La producción total de 211.642 unidades es un 4% inferior a la de hace un año. Por segmentos, los turismos bajan un 5% (169.470 unidades), mientras que los comerciales e industriales suben un 0,3% (42.172 unidades). En el acumulado, la industria ha fabricado 994.400 vehículos, un 1% menos, con los turismos retrocediendo un 2% y los comerciales mejorando un 2,6%.
¿Qué está frenando a las fábricas españolas?
La respuesta tiene dos aristas. Por un lado, la reconversión de las cadenas de montaje hacia vehículos electrificados está ralentizando los ritmos de producción. Por otro, el mercado europeo, destino del 92,2% de los coches exportados, muestra signos de enfriamiento. Alemania, primer cliente, se dejó un 5,1% en mayo; Francia, un 22,3%. Solo Reino Unido (+8%) e Italia (+20,8%) aguantaron el tirón.

Los vehículos electrificados no terminan de arrancar
El dato más preocupante está en los vehículos electrificados (BEV+PHEV), que en mayo sumaron 20.524 unidades, un 3,2% menos que en 2025. En el acumulado anual, la producción de eléctricos puros e híbridos enchufables cae un 9,2%, hasta 88.739 vehículos. Mientras los híbridos enchufables se desploman un 16,2% en mayo, los eléctricos puros crecen un 12,1% gracias a la entrada de nuevos modelos en las líneas. Aun así, representan solo el 9,7% de la producción mensual.
López-Tafall lo resume con claridad: “No se trata únicamente de cumplir con los objetivos regulatorios, sino de reforzar la competitividad y el futuro industrial del sector”. La apuesta de España y Europa por el coche eléctrico necesita más tracción comercial para justificar las inversiones en las plantas.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 211.642 vehículos fabricados en mayo, un 4% menos que en 2025.
- Comparativa: El acumulado hasta mayo cae un 1% (994.400 unidades), lejos de los 2,27 millones de 2025.
- Ganadores / perdedores: Los comerciales e industriales suben un 0,3% en mayo; los turismos caen un 5%. En fuentes de energía, los híbridos convencionales disparan la producción de alternativos (+12%), pero los eléctricos puros e híbridos enchufables retroceden.
- Lectura de Merca2.es: La transición eléctrica avanza, pero la demanda europea decide. Si no hay impulso a la compra, corremos el riesgo de ver más ajustes en las factorías.

