BYD ha confirmado el lanzamiento en España del BYD Shark, su primera pick-up híbrida enchufable, con un sistema de propulsión DMO que entrega 436 CV y 650 Nm de par. La noticia llega mientras el mercado español de pick-up electrificadas se reduce a dos rivales: la Santana 400 PHEV y la Ford Ranger PHEV, a las que el modelo chino planta cara con una autonomía eléctrica WLTP de 90 kilómetros y una capacidad de carga rápida del 30 al 80% en 21 minutos.
Con 5,5 metros de longitud y una batalla de 3.260 mm, el Shark se comercializará exclusivamente con carrocería de doble cabina y cinco plazas. BYD busca con una sola versión cubrir tanto el uso profesional como el familiar; el interior, con suelo completamente plano en la segunda fila y casi 90 centímetros para las piernas, refuerza esa vocación polivalente.
DMO: la mecánica híbrida de 436 CV que define al Shark
El sistema Dual Mode Off-road (DMO) hereda la arquitectura híbrida de BYD, pero adaptada a un chasis de largueros y travesaños. Combina un motor de gasolina 1.5 turbo de 150 CV con dos motores eléctricos: uno delantero de 231 CV y 310 Nm y otro trasero de 204 CV y 340 Nm. La potencia conjunta se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, una cifra poco habitual en una pick-up.
El conductor puede circular en modo puramente eléctrico durante los primeros 90 kilómetros WLTP y, cuando la batería se agota, el motor térmico mantiene la autonomía total en 675 kilómetros. El consumo homologado es de 3,5 l/100 km con la batería cargada, aunque asciende a 9,6 l/100 km si se rueda sin apoyo eléctrico.
Ficha técnica esencial
- Capacidad de batería: 32,2 kWh (LFP, Blade Battery con tecnología Cell-to-Chassis).
- Autonomía WLTP: 90 km eléctricos; 675 km combinados con depósito lleno.
- Carga DC máxima: no declarada oficialmente, pero 30-80 % en 21 minutos; AC trifásica 11 kW (15-100 % en algo más de 3 horas).
- Potencia combinada: 436 CV y 650 Nm de par máximo.
- Precio estimado: similar o inferior a la Ford Ranger PHEV (desde unos 46.000 euros antes de ayudas).
BYD integra la batería en la propia estructura del chasis (Cell-to-Chassis), lo que mejora la rigidez torsional, declarada en 34.048 Nm por grado, y rebaja el centro de gravedad. La suspensión independiente de paralelogramo deformable en ambos ejes y los modos de conducción para arena, barro, nieve y grava completan un conjunto orientado a la conducción fuera del asfalto.
Batería, carga y autonomía: el argumento eléctrico
La Blade Battery de 32,2 kWh dobla la capacidad de la batería de la Ford Ranger PHEV y, en la práctica, permite recorridos urbanos diarios sin encender el motor térmico. La recarga en corriente continua tampoco decepciona: en 21 minutos se pasa del 30 al 80 %, aunque BYD no ha comunicado la potencia máxima que admite el sistema. El cargador de a bordo acepta corriente alterna trifásica de 11 kW, con lo que una carga completa nocturna se resuelve en poco más de tres horas.
Con 90 km de autonomía eléctrica real y una recarga ultrarrápida en corriente continua, el BYD Shark duplica la autonomía enchufable de su rival directo y sitúa la electrificación en el segmento de las pick-up en un nuevo nivel.
El vehículo también ofrece funcionalidad Vehicle-to-Load (V2L) con dos tomas de corriente de hasta 6 kW de potencia combinada, suficiente para alimentar herramientas eléctricas o pequeños electrodomésticos durante una acampada.
Chasis y capacidades todoterreno: más que un pick-up de asfalto
El chasis de largueros y travesaños, con más del 50 % de acero de alta resistencia, se ha diseñado específicamente para la mecánica híbrida. La suspensión independiente en ambos ejes, el control de descenso de pendientes y la tracción total inteligente se traducen en un peso remolcable máximo de 2.500 kg y una carga útil de 790 kg. La caja ofrece un volumen de 1.200 litros, lo que sitúa al Shark en la media del segmento.
En el interior, BYD ha montado una pantalla táctil central de 15,6 pulgadas —la más grande entre los pick-up, según la marca— acompañada de instrumentación digital de 10,25 pulgadas y Head-Up Display. El selector del cambio va en la columna de dirección, liberando espacio entre los asientos delanteros, y los mandos físicos son de gran tamaño, pensados para poder usarse con guantes.
Implicaciones para el conductor español y precio estimado
La llegada del Shark a España amplía una oferta de pick-up híbridas enchufables que apenas suma dos modelos. Frente a la Ranger PHEV, que homologa 43 kilómetros eléctricos, la propuesta de BYD duplica la cifra y reduce el consumo diario, siempre que se enchufe con regularidad. La ausencia de un precio oficial y de una fecha concreta de comercialización es, de momento, la principal incógnita; la estimación que maneja el sector apunta a una tarifa en torno a los 46.000 euros, similar o algo inferior a la del modelo estadounidense antes de ayudas.
Para el comprador profesional, la capacidad de remolque y la carga útil son las mismas que en un pick-up convencional, pero el ahorro en combustible urbano y la etiqueta CERO de la DGT (en función de la normativa vigente) pueden ser determinantes en la decisión de compra. Para el particular que busque un vehículo polivalente con aptitudes camperas, el Shark añade una banqueta trasera realmente habitable y un sistema multimedia que, al menos sobre el papel, no tiene rival en su categoría.

