Reunión en Mónaco: BYD acelera su entrada en la Fórmula 1 como el duodécimo equipo

El fabricante chino busca una puerta de entrada al Gran Circo, pero las valoraciones récord de las escuderías y la complejidad de crear un nuevo equipo convierten cada opción en un camino cuesta arriba.

BYD no quiere esperar. El mayor fabricante chino de eléctricos tiene los recursos, la ambición y la meta de ganar visibilidad global, y la Fórmula 1 le ofrece un escaparate sin igual. Sin embargo, la reunión que este fin de semana mantendrá Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la marca, con la cúpula de la F1 en Mónaco deja claro que la entrada no será un paseo. Los equipos están más caros que nunca y nadie vende.

Un mercado de equipos en ebullición

La Fórmula 1 vive una burbuja de valoraciones sin precedentes. Varios fondos de inversión y un importante grupo automovilístico han puesto sobre la mesa ofertas superiores a los 2.000 millones de dólares por escuderías consolidadas, según fuentes del paddock. Todas han recibido un «no, gracias» por respuesta.

Ningún propietario quiere desprenderse de su activo, ni siquiera por cifras que hace apenas tres años habrían parecido estratosféricas. La convicción general es que las cotizaciones seguirán subiendo y que el momento estratégicamente perfecto para vender aún no ha llegado. BYD, que dispone de músculo financiero para afrontar cualquier operación, choca con una puerta blindada.

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Las vías de entrada: comprar, crear o patrocinar

El grupo chino maneja tres escenarios. El primero, la compra de un equipo existente, choca con la realidad del mercado. Los nombres que circulan en el paddock son Alpine y Racing Bulls, aunque cada uno tiene sus propias complejidades. En el caso de Faenza, la estructura sigue dependiendo en buena medida del Red Bull Campus de Milton Keynes, lo que obligaría a mantener un cordón umbilical con la marca austriaca a medio plazo.

La segunda opción, fundar un duodécimo equipo, tampoco es sencilla. El proyecto Cadillac ha necesitado años para recibir la aprobación y reunir un grupo de trabajo sólido, y aun así requerirá apoyo técnico de un equipo puntero durante sus primeras temporadas. «Algunos equipos todavía no han digerido del todo la llegada de Cadillac», recuerda una fuente del sector. La tercera vía, un acuerdo de patrocinio —ya sea como title sponsor de una escudería al estilo Sauber‑Alfa Romeo o directamente como patrocinador global del campeonato—, es la más realista a corto plazo.

BYD y el tablero de la electrificación

2026 byd monoplaza formula 1 imagen Motor16

Para el fabricante de automóviles chino, la Fórmula 1 no es un capricho. La vicepresidenta Stella Li ha repetido en varias ocasiones que el Mundial es la plataforma ideal para acelerar la proyección internacional de la empresa. La lógica es clara: mientras las marcas europeas pelean por asociar su imagen a la movilidad eléctrica, un fabricante chino que ya domina ese mercado puede usar el Gran Circo para acortar distancias en percepción de marca.

No obstante, la F1 actual no es un escaparate full electric. El reglamento de motores para 2026 mantiene la hibridación, aunque con un mayor protagonismo eléctrico. BYD, que es líder en propulsión 100% eléctrica e híbrida enchufable, tendría argumentos técnicos para encajar en ese ecosistema, pero lo relevante esta semana en Mónaco no es la ingeniería: es la definición de la hoja de ruta.

Con valoraciones por encima de los dos mil millones de dólares y puertas blindadas, la entrada en la F1 ya no es cuestión de capital. Es cuestión de timing y de oportunidad.

Análisis de Impacto

  • Dato de mercado: Las escuderías rechazan ofertas superiores a los 2.000 millones de dólares y ninguna parece dispuesta a vender a corto plazo.
  • El rumor del paddock: Las fotos de Christian Horner con Stella Li en Cannes alimentan la hipótesis de una posible compra de Alpine o incluso de Racing Bulls, aunque la complejidad operativa y las malas relaciones pasadas con Red Bull hacen difícil ese encaje.
  • Veredicto: BYD tiene el músculo, pero la ventana de oportunidad para comprar un equipo no se abrirá pronto. El camino más realista a corto plazo es un patrocinio global con la F1, que le permitiría ganar visibilidad sin necesidad de adquirir una estructura. La reunión de Mónaco será el primer paso serio para definir esa estrategia.