BMW ha aparcado temporalmente el proyecto G74, el todoterreno con el que pretendía plantar cara al Mercedes G-Class. La decisión, que frena un desarrollo que ya estaba muy avanzado, responde a la tormenta perfecta que azota al gigante alemán: la debacle de las ventas en China, la presión de los fabricantes locales y el endurecimiento de los aranceles.
El G74, el proyecto que quedó en pausa
El todoterreno de BMW, conocido internamente como G74, había evolucionado rápidamente en los últimos meses. Inicialmente concebido como un modelo eléctrico sobre la plataforma Neue Klasse, la propuesta final se había trasladado a la arquitectura CLAR, lo que habría permitido ofrecer una gama amplia de motorizaciones: gasolina, diésel, híbrido enchufable y eléctrico. Sin embargo, la luz verde definitiva nunca llegó.
Según ha trascendido de fuentes internas en la sede de Múnich, el desarrollo se encuentra ahora en punto muerto. Aunque la marca no ha confirmado oficialmente la congelación del programa, las declaraciones de Milan Nedeljković, consejero delegado de BMW, tras los resultados del segundo trimestre dejaron claro que la compañía está reevaluando todos sus planes de producto. “Estamos revisando qué tecnologías, variantes de modelos y cadenas cinemáticas necesitaremos en el futuro”, afirmó, subrayando que las condiciones del mercado han cambiado de forma dramática en el último año.
Esta pausa estratégica no solo afecta al G74. Refleja un replanteamiento más amplio que podría tocar a otros programas de nuevos modelos.
China, el epicentro del cambio de rumbo

El principal factor que ha llevado a BMW a esta revisión es la rápida degradación del mercado chino. El país asiático, hasta ahora un motor de crecimiento para los fabricantes premium alemanes, ha dejado de tirar con la misma fuerza. La demanda se ha debilitado y los competidores locales, cada vez más sofisticados, están comiendo terreno incluso en segmentos donde las marcas europeas eran intocables.
Nedeljković reconoció que el deterioro de las condiciones en China fue “el principal motivo” para ajustar las previsiones en junio. Pero no es el único problema. La administración estadounidense ha impuesto barreras comerciales más estrictas y la guerra de aranceles añade incertidumbre. Además, la regulación europea aprieta, las divisas fluctúan y el conflicto en Oriente Medio introduce más volatilidad.
En este contexto, las ventas de eléctricos de BMW en Europa crecieron más de un tercio durante el segundo trimestre, mientras que en Estados Unidos los vehículos de combustión interna registraron crecimientos de dos dígitos. Una divergencia que, según la compañía, justifica su apuesta por una estrategia de propulsión abierta.
El nuevo todoterreno debía ser uno de los puntales de esa estrategia, pero la incertidumbre ha resultado demasiado grande para asumir el riesgo de lanzarlo a corto plazo.
Qué significa este movimiento para el conductor español
Para el aficionado español al mundo del todoterreno de lujo, la noticia tiene una lectura clara: tendrá que esperar, o mirar hacia otras marcas, si esperaba un rival directo del Mercedes G-Class con el emblema de la hélice. El proyecto queda aparcado sin horizonte temporal definido.
Pero la decisión va más allá de un único modelo. Indica que los planes de los grandes fabricantes se están volviendo más flexibles y cautelosos. BMW no abandona el desarrollo de coches eléctricos; de hecho, las nuevas iX3 e i3 están superando las expectativas, con casi 100.000 pedidos del primero y una rampa de producción acelerada en la planta húngara de Debrecen. Sin embargo, la compañía prefiere no comprometerse en exceso en un nicho cuando los vientos geopolíticos pueden cambiar en meses.
Mientras tanto, los rivales chinos no solo crecen en su mercado doméstico, sino que están expandiéndose hacia América Latina y Europa. Las condiciones macroeconómicas y la presión arancelaria han forzado a los directivos de BMW a ser más selectivos, y el G74 ha sido la primera víctima visible de ese nuevo pragmatismo.
La pausa del G74 es un síntoma de que los tableros de diseño de los gigantes alemanes ya no dependen solo de la ingeniería, sino de la geopolítica.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: más de un tercio de crecimiento en las ventas de eléctricos de BMW en Europa durante el segundo trimestre, frente a una caída de la demanda de vehículos a batería en Estados Unidos.
- Consejo práctico: si confiabas en que BMW lanzara pronto un todoterreno capaz de rivalizar con el Mercedes G-Class, debes asumir que el proyecto no se materializará a corto plazo. La oferta alemana en ese segmento sigue polarizada en torno a la estrella de tres puntas.
- Así te afecta: la estrategia de BMW refleja una realidad más compleja para la automoción europea: China ya no es un crecimiento garantizado y las tensiones comerciales pueden alterar cualquier plan de producto. Los eléctricos ganan terreno en Europa, pero los motores de combustión tampoco van a desaparecer a corto plazo.

