La división china de BMW acaba de presentar, según un comunicado difundido por la propia marca, las versiones de batalla larga del nuevo X5 y del iX5 eléctrico, y las cifras hablan por sí solas. Con 130 milímetros extra entre ejes, la distancia total se dispara hasta los 3.165 milímetros, superando incluso al X7 de siete plazas. En paralelo, la variante cero emisiones anuncia más de 1.000 kilómetros de autonomía en ciclo CLTC y estrena el sistema de conducción autónoma de la firma china Momenta, entrenado con inteligencia artificial de extremo a extremo.
Un X5 que supera al X7 en espacio
Los 130 milímetros extra, equivalentes a 5,1 pulgadas, se han obtenido alargando la plataforma del SUV, no mediante un simple estiramiento visual. El resultado es una batalla de 3.165 mm, comparada con los 3.105 mm del X7 global. Para el pasajero trasero, esto se traduce en un espacio para las piernas de nivel ejecutivo, muy por encima del X5 estándar y muy al gusto del cliente chino, que suele viajar acompañado de chófer.
Los cambios exteriores son sutiles. Las luces diurnas adoptan un patrón diagonal de serie (las icónicas en forma de X se ofrecen como opción) y se añaden finas tiras luminosas entre los faros y la parrilla renal. La zaga apenas varía, salvo por unos gráficos específicos junto al pliegue Hofmeister y nuevas llantas de diseño exclusivo. Los tiradores de las puertas, integrados en el pilar, se mantienen sin alteraciones respecto al modelo global, al contrario de lo que ocurrió con los i3 e iX3 de batalla larga, que tuvieron que adoptar manillas de aleta para cumplir con la normativa china.
Ficha técnica esencial
- Batalla: 3.165 mm (+130 mm respecto al X5 estándar).
- Autonomía iX5 L: más de 1.000 km en ciclo CLTC (datos oficiales pendientes de publicación).
- Conducción asistida: sistema Momenta de punto a punto, sin LiDAR, entrenado con IA end‑to‑end.
- Pantalla trasera: desplegable de 8K compatible con streaming y videojuegos.
- Asientos: nuevos diseños para conductor, acompañante y plazas posteriores.
- Precio y fecha: no comunicados aún.
1.000 kilómetros de autonomía eléctrica
La cifra de autonomía anunciada para el iX5 L resulta espectacular, pero conviene ponerla en contexto. Más de 1.000 kilómetros según el ciclo chino CLTC equivalen, en términos reales, a una autonomía WLTP de entre 800 y 850 kilómetros —el protocolo chino es entre un 20 y un 25 % más generoso—. Aun así, se trata de un valor que coloca al SUV eléctrico en la primera línea del segmento.
BMW no ha desvelado la capacidad de la batería ni la potencia de los motores. No obstante, para rozar esos 1.000 kilómetros, incluso con la ayuda del CLTC, es razonable esperar un acumulador cercano a los 100 kWh y una eficiencia aerodinámica y de propulsión muy trabajada, algo en lo que la plataforma modular CLAR ya ha demostrado solvencia con modelos como el iX. La ausencia de datos de recarga impide saber si equipa la nueva arquitectura de 800V, pero de integrarse, los tiempos de carga se reducirían de forma notable.
Con 3.165 mm de batalla y una autonomía eléctrica que supera los 1.000 kilómetros en ciclo local, el iX5 L desafía las reglas del lujo sobre ruedas en el mayor mercado de coches eléctricos del planeta.

Conducción autónoma sin LiDAR: Momenta toma el control
El apartado tecnológico más rompedor es el sistema de asistencia a la conducción. BMW ha recurrido a la empresa china Momenta, con la que estableció una alianza a mediados de 2025. El software emplea inteligencia artificial entrenada de extremo a extremo a partir de datos de tráfico locales y ofrece asistencia «de dirección a dirección» (address‑to‑address).
Lo llamativo es que la solución prescinde del sensor LiDAR, cuando muchos rivales en China —Xpeng, NIO o Li Auto— lo incorporan de serie en sus sistemas avanzados. Momenta apuesta por una fusión de cámaras y radares con algoritmos predictivos. Aunque la marca no ha especificado el nivel SAE, la funcionalidad descrita se situaría en un nivel 2+ con capacidad de manos libres en autopista, siempre bajo la supervisión del conductor. Para el usuario chino, acostumbrado a los asistentes de tráfico denso de Tesla o Huawei, la integración de Momenta en un BMW de lujo supone un argumento de compra decisivo.
Una sala de cine en la segunda fila
El iX5 L no solo cuida la tecnología de propulsión y conducción, sino también el entretenimiento a bordo. La segunda fila recibe una pantalla plegable con resolución 8K, capaz de reproducir contenidos en streaming y ejecutar videojuegos, lo que convierte el habitáculo en una auténtica sala de cine privada. Los asientos, completamente rediseñados, ganan en mullido y sujeción lateral, y se ofrecen en combinaciones cromáticas exclusivas para el mercado chino.
Todo ello perfila un vehículo que, más allá de la batalla extra, redefine el concepto de berlina de representación en formato SUV. La fecha de comercialización y los precios no han trascendido, pero lo veremos rodar por las calles de Shanghái o Pekín antes de que termine el año.

