Audi RS5 Avant B10: la prueba de AutoTopNL en autobahn desata 600 CV y 250 km/h

AutoTopNL somete al familiar deportivo de 639 CV a su prueba definitiva en la autobahn y revela sus cifras reales de velocidad, aceleración y sensaciones al volante.

El Audi RS5 Avant B10 ha regresado a la autobahn alemana para una tercera entrega de pruebas con las cámaras de AutoTopNL. Esta vez, Max, el presentador, aprovecha el asfalto vacío y el atardecer para exprimir la versión más potente del familiar deportivo, armada con el paquete Sport y los frenos cerámicos opcionales que elevan el límite de velocidad hasta los 285 km/h.

Un motor V6 electrificado con 639 CV y cifras de escándalo

Max detalla que bajo el capó se mantiene el 2.9 litros V6 biturbo heredado del anterior RS4, pero ahora combinado con un módulo eléctrico de 177 CV y una batería de 22 kWh alojada en el piso. La potencia conjunta alcanza los 639 CV y 825 Nm, que se traducen en un 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Durante la sesión, el probador cronometró un 100-200 km/h en 8,4 segundos y admite que, en condiciones ideales —berlina, viento a favor, depósito casi vacío— podría bajar de los 8 segundos. El sistema híbrido permite, además, hasta 85 kilómetros de autonomía eléctrica, un argumento de peso para el día a día.

Diseño y chasis: paquete Sport, frenos cerámicos y una estampa imponente

El modelo de pruebas luce el acabado Fender Green, unas llantas de gran tamaño con neumáticos Bridgestone Potenza en medida 285, el capó y los espejos con inserciones de fibra de carbono forjada y los paragolpes más agresivos que incluye el pack Sport. Para Max, “la postura de este coche es simplemente épica, realmente amenazante”. Destaca los discos cerámicos de 440 mm delante y 410 mm detrás, imprescindibles para desbloquear la velocidad máxima de 285 km/h, y recomienda encarecidamente este paquete —en Países Bajos cuesta unos 8.500 euros— por la relación calidad‑precio y porque incluye las grandes pinzas cerámicas. Solo el sonido de escape de serie no le convence, aunque asegura que una unidad con escape HMG Motorsport sonaba mucho mejor.

Publicidad

Comportamiento en autobahn: 298 km/h y una aceleración feroz

En las rectas sin limite de velocidad, el RS5 Avant B10 demuestra que su masa de 2.370 kilos no es obstáculo para rozar los 300 km/h. Max logra estirar el velocímetro hasta 298 km/h, aunque reconoce que el viento le impidió alcanzar la barrera mítica. “No llegamos a 300. Casi, pero no”, comenta mientras el cuenta‑kilómetros se acerca a la cifra redonda. La función Boost, que ofrece una cuenta atrás de diez segundos, no parece añadir caballos extra; el presentador sospecha que se trata simplemente de un kick‑down programado. Aún así, la capacidad de tracción y la estabilidad a velocidades de autopista alemana son apabullantes, y con el reglaje de suspensión más firme el coche se mantiene compuesto incluso sobre baches.

‘Es increíble lo capaz que es en modo diario, pero para que te haga sonreír necesitas la carretera perfecta’

— Max, AutoTopNL

¿Dónde queda el feeling deportivo? La lectura del probador

Pese a las cifras, Max advierte que la balanza tiene un coste en sensaciones. El coche se siente muy efectivo y ofrece un ancho de banda tremendo, pero la diversión pura solo aparece cuando se selecciona el modo ‘torque rear’ y se afronta una carretera de curvas perfecta. En ese escenario, el diferencial posterior logra que la zaga deslice, y el conjunto se vuelve sorprendentemente travieso. Sin embargo, en conducción normal el RS5 no acaricia el alma petrolhead como lo haría un M3 Touring o el RS4 Performance de la generación anterior. “Es un coche muy difícil de etiquetar —reflexiona—: práctico, rapidísimo, precioso… pero no termina de rascar ese picor emocional con el que sueñas”.

Competencia y legado: ¿merece la pena frente al anterior RS4 o al M3 Touring?

La comparación con la antigua generación B9 resulta inevitable, porque el B10 (ahora RS5 en vez de RS4) llega cargado con 500 kilos extra respecto a un RS4 Performance y 200 más que un Mercedes‑AMG C63 S E Performance. Aunque gana 84 CV de potencia combinada, la agilidad relativa se resiente. El conductor de AutoTopNL cree que, para quien busque mayor implicación al volante y un escape con más carácter, siguen siendo mejores opciones el RS4 edición 25 Years o el BMW M3 Touring, dos referencias que no disimulan su naturaleza deportiva con tanta tecnología. En cualquier caso, admite que difícilmente alguien que mire este RS5 esté también pensando en un M3 Touring, pues los perfiles de comprador pueden ser distintos.

Una rutina diaria electrificada sin renunciar a las prestaciones

Más allá de la épica autobahn, Max insiste en la faceta racional del coche: su capacidad para rodar en modo eléctrico hasta 85 kilómetros, los consumos reducidos en trayectos urbanos y la amortiguación adaptativa que digiere con soltura los adoquines alemanes lo convierten en un excelente compañero de fin de semana largo. La pega, como ya señalaba, es el maletero, que con 360 litros queda por debajo incluso de un Audi A3, debido a la ubicación de la batería bajo el piso. El RS5 Avant B10, presentado en 2025 y recién llegado a los concesionarios, comparte receta con otros híbridos enchufables de altas prestaciones como el C63, pero con la bandera de la tracción quattro como sello de identidad.

Así que, si buscas la combinación más radical de imagen y versatilidad, el RS5 Avant B10 tiene pocos rivales. Pero quien eche de menos una conducción más analógica tal vez deba mirar al pasado o a Baviera.

Puedes ver la prueba completa en el vídeo original de AutoTopNL en YouTube.

Publicidad
Youtube video