Hay coches que nacen para ser iconos y otros que, sin pretenderlo, acaban convertidos en piezas únicas capaces de desafiar cualquier lógica. El Pininfarina Y Berlinetta, construido sobre la base de un modesto Fiat 600D, pertenece a esta segunda categoría: un ejercicio de creatividad extrema, ingeniería experimental y diseño visionario que, seis décadas después de su nacimiento, sigue despertando la misma mezcla de fascinación y desconcierto.
El Fiat 600D original era un coche sencillo, urbano, ligero y encantador, emparentado con ‘nuestra pelotilla’ fabricada en Zona Franca de Barcelona. Su simple motor trasero, su tamaño compacto y su estética amable lo convirtieron en todo un símbolo de movilidad accesible. Pero para la ilustre firma de diseño Pininfarina, aquel pequeño utilitario italiano era algo más: era un lienzo en blanco sobre el que explorar nuevas ideas aerodinámicas y llevar al límite la imaginación.
Pininfarina confeccionó este único ejemplar para desafiar al viento

A lo largo de su historia, Pininfarina ha firmado algunos de los diseños más influyentes en el mundo del automóvil, pero pocos tan atrevidos como este. El proyecto, bautizado como Y Berlinetta, tomó la estructura del Fiat 600D y la envolvió con una carrocería completamente nueva, con forma de gota de agua, pensada para reducir al máximo la resistencia al aire y aumentar la velocidad punta. No se trataba de un prototipo destinado a la producción, ni de un ejercicio comercial, era pura experimentación. Y por eso solo se fabricó una unidad, la misma que ahora se prepara para salir a la subasta organizada por Bonhams, despertando el interés de coleccionistas de todo el mundo.
Un corazón pequeño, pero exprimido al máximo

Bajo esa carrocería futurista late el mismo motor de cuatro cilindros y 767 centímetros cúbicos que equipaba el Fiat 600D en los años ‘60. Sus 32 CV de potencia a 4.800 rpm no parecen gran cosa sobre el papel, pero el trabajo aerodinámico marcó la diferencia. Mientras que el Fiat 600D convencional alcanzaba unos modestos 110 km/h, el Pininfarina Y Berlinetta llegó a registrar 128 km/h en pruebas internas. Una mejora notable para un coche tan pequeño, lograda sin aumentar la potencia, únicamente optimizando la forma en la que cortaba el aire.
La transmisión también se mantuvo fiel al modelo de origen, conservando una caja manual de cuatro velocidades, suficiente para exprimir cada caballo disponible. El resultado era un coche que, sin perder su esencia mecánica, ofrecía una experiencia de conducción totalmente distinta, más estable a alta velocidad y sorprendentemente silenciosa para su época.
Pininfarina creó un automóvil que no deja indiferente a nadie

Si hay algo que define al Pininfarina Y Berlinetta es su estética. Llamarlo “peculiar” sería quedarse corto. El frontal presenta tres faros circulares integrados bajo una cubierta transparente y curvada, un detalle que recuerda a los experimentos aerodinámicos de la aviación de mediados del siglo XX. Bajo ellos, tres elementos cromados sobresalen del parachoques, aportando un toque casi escultórico.
La silueta general es redondeada, continua, sin aristas. El habitáculo, pese a lo compacto del conjunto, ofrece un espacio interior sorprendentemente amplio. La parte trasera además se alarga respecto al Fiait 600D original, creando una caída suave que favorece el flujo del aire y refuerza esa apariencia de “huevo aerodinámico” tan característica.
En el interior, Pininfarina añadió detalles exclusivos, como un volante Nardi con aro de madera, y reubicó la rueda de repuesto en la zona delantera para mejorar la seguridad en caso de impacto. Todo ello manteniendo el color plateado original, que ha resistido el paso del tiempo de manera admirable.
Ha pasado su vida entera en un museo

Desde su creación, el único ejemplar del Pininfarina Y Berlinetta ha vivido protegido de las inclemencias del mundo real. Ha permanecido expuesto en el Museo Nacional del Automóvil de Reno, en Nevada, una colección que alberga más de 1.400 vehículos clásicos. Gracias a ello, su estado de conservación es excepcional. El cuentakilómetros marca apenas 8.032 kilómetros, una cifra casi simbólica para un coche nacido en 1961.
Bonhams estima que esta joya de Pininfarina podría llegar a 170.000 euros

La casa legendaria casa de subastas Bonhams será la encargada de gestionar la venta de esta pieza irrepetible. Estiman que alcanzará un precio de entre 100.000 y 200.000 dólares (entre 86.000 y 170.000 euros), una horquilla amplia que refleja la dificultad de valorar algo tan singular. No es un deportivo, no es un coche de producción, no es un prototipo funcional al uso. Es, simplemente, un fragmento de historia del diseño automotriz.
Para los coleccionistas, representa una oportunidad única: poseer un experimento de Pininfarina que nunca volvió a repetirse, un coche que captura un momento en el que la aerodinámica era un territorio por explorar y el diseño se atrevía a romper todas las reglas.
Cinco claves del Pininfarina Y Berlinetta
- Único en el mundo — Solo existe un ejemplar, creado como experimento aerodinámico.
- Base humilde — Nació a partir del Fiat 600D, un utilitario sencillo y popular.
- Diseño radical — Su carrocería en forma de gota lo convierte en una rareza absoluta.
- Mejora real de prestaciones — Aumentó la velocidad punta sin modificar la potencia.
- Pieza de museo — Su conservación impecable lo convierte en un objeto de deseo para coleccionistas.
Fotos: Bonhams




















