BMW ha revolucionado su gama SUV con la presentación del nuevo iX5 60 xDrive, un modelo eléctrico que entra de lleno en la lucha por la autonomía extrema. Equipado con una batería de 141 kWh de capacidad útil, la más grande jamás instalada en un vehículo de la marca, y una arquitectura de 800 voltios, promete una cifra de autonomía que rompe moldes: los primeros cálculos apuntan a que podría superar los 1.000 kilómetros bajo el ciclo WLTP, una referencia hasta ahora reservada a prototipos. Y la casa bávara no se queda ahí: en 2028 llegará el iX5 Hydrogen, una variante con pila de combustible que complementa la oferta cero emisiones sin tiempos de carga.
141 kWh y 800V: las cifras clave del iX5 eléctrico
El nuevo iX5 eléctrico se apoya en las celdas cilíndricas de sexta generación desarrolladas por BMW. Con 141 kWh de capacidad útil, el paquete de baterías ofrece una densidad energética notable que permite alojar semejante energía sin disparar el peso del conjunto. La tracción corre a cargo de dos motores eléctricos, uno por eje, que entregan una potencia combinada de 578 CV (425 kW) y consiguen que el SUV acelere con soltura, aunque BMW no ha desvelado aún la cifra exacta de 0 a 100 km/h.
Detrás del rendimiento está la arquitectura eléctrica de 800V que, más allá del ahorro de peso en el cableado, habilita cargas ultrarrápidas en corriente continua. Aunque la potencia de carga máxima no ha sido confirmada oficialmente, la lógica técnica apunta a que el iX5 podría aceptar picos de más de 300 kW, lo que permitiría pasar del 10 al 80% de capacidad en un tiempo estimado de 20 a 25 minutos en los supercargadores adecuados. Una recarga que, unida a la gigantesca batería, hace viable cubrir trayectos de larga distancia con una sola parada.
El vehículo estrena el lenguaje de diseño Neue Klasse que BMW ha ido desplegando en sus últimos conceptos: faros más afilados, pilotos traseros con firma lumínica sinuosa y un interior presidido por una pantalla táctil de 17,9 pulgadas y un sistema de visualización panorámica que sustituye al cuadro de instrumentos tradicional. Se ofrece con configuración de cinco o siete plazas, y el equipamiento incluye un completo paquete de asistentes a la conducción de nivel SAE 2 (asistente de autopista, mantenimiento de carril, aviso de colisión lateral, etc.).
La batería de 141 kWh y la arquitectura de 800V convierten al iX5 en un referente de autonomía, mientras que la versión de hidrógeno busca eliminar por completo los tiempos de carga.
Ficha técnica esencial: iX5 60 xDrive
- Capacidad de batería (útil): 141 kWh (celdas cilíndricas de sexta generación).
- Autonomía WLTP estimada: superior a 1.000 km (cálculo basado en la capacidad y la eficiencia esperada).
- Potencia máxima: 578 CV (425 kW) — dos motores eléctricos, tracción total xDrive.
- Arquitectura eléctrica: 800 voltios (permite cargas ultrarrápidas en corriente continua).
- Recarga DC (estimada): 10–80% en unos 20–25 minutos con cargadores de 300+ kW.
- Llegada al mercado: Prevista a lo largo del próximo año (aún sin fecha exacta).
Comparativa técnica: batería vs. hidrógeno
| Aspecto | iX5 60 xDrive (eléctrico) | iX5 Hydrogen (hidrógeno) |
|---|---|---|
| Autonomía WLTP | Estimada > 1.000 km | 504 km |
| Potencia máxima | 578 CV (425 kW) | 401 CV (295 kW) |
| Recarga o repostaje | Carga rápida DC, 20–25 min (10–80%, estimado) | Repostaje de hidrógeno: 3–4 minutos |
Hidrógeno como alternativa sin esperas
La gran baza del iX5 Hydrogen, programado para llegar en 2028, es la velocidad de repostaje. Con siete depósitos de alta presión fabricados en material compuesto con fibra de carbono y conectados en paralelo, almacena un total de 6 kg de hidrógeno. La pila de combustible de tercera generación alimenta un motor eléctrico que rinde 401 CV y acelera de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, todo ello con un consumo de alrededor de 1,19 kg/100 km y una autonomía homologada de 504 km en ciclo WLTP.
Estos números colocan al iX5 Hydrogen como una opción pensada para conductores que recorren largas distancias y valoran recuperar energía en cuestión de minutos, siempre que la red de hidrogeneras acompañe. De momento, la infraestructura de hidrógeno en Europa es limitada, pero BMW apuesta por su crecimiento a medio plazo.
Implicaciones para el conductor: ¿batería o hidrógeno?
Ambas opciones responden a perfiles de uso muy distintos. El iX5 eléctrico con sus más de 1.000 km de autonomía elimina de un plumazo la ansiedad por la recarga en viajes, aunque el peso del enorme paquete de baterías podría mermar ligeramente la agilidad y elevar el precio del vehículo. Sin embargo, para el usuario que cubre trayectos largos con regularidad y dispone de un cargador rápido en ruta, la propuesta es imbatible.
El iX5 Hydrogen, en cambio, se postula como un comodín para aquellos que necesitan tiempos de parada mínimos y no quieren depender de enchufes. Con un repostaje similar al de un gasolina, los 504 km de autonomía bastan para la mayoría de los desplazamientos, pero su viabilidad dependerá de que la red de hidrogeneras se expanda al ritmo prometido. La firma de Múnich confirma así que el futuro de la movilidad sin emisiones es poliédrico: baterías grandes para el día a día y baterías de hidrógeno para necesidades específicas.

