Ford Cosworth DFV: el V8 que cambió la Fórmula 1 para siempre

Hace casi 60 años, el motor Ford-Cosworth DFV debutó con victoria en Zandvoort. Corría el año 1967 y ni los más optimistas eran capaces de presagiar que este V8 iba a acumular 155 triunfos en grandes premios de Fórmula 1 antes de que el turbo lo desplazara definitivamente.

El Ford Cosworth DFV es, por palmarés, el motor más exitoso en la historia de la Fórmula 1; categóricamente, y todo comenzó en 1965, cuando Walter Hayes, responsable de la división de competición de Ford, encargó a Keith Duckworth y Mike Costin el diseño de un programa de Fórmula 1. El proyecto contemplaba dos propulsores: un cuatro cilindros de 1,6 litros para Fórmula 2 y un V8 de 3,0 litros para la máxima categoría. El nombre de la empresa creada por Costin y Duckworth, Cosworth, surgía de la contracción de ambos apellidos; el del motor, DFV, respondía a las siglas de Double Four Valve, reflejo de su arquitectura de cuatro válvulas por cilindro.

Con dos bancadas de cuatro cilindros unidas a 90°, el DFV era un V8 de 2.993 cm³ que, en su configuración original, desarrollaba algo más de 414 CV a 9.000 rpm y pesaba tan solo 168 kg. Aquella cifra de potencia era notable para la época, pero lo que verdaderamente distinguía al DFV era su integración estructural en el monoplaza: el motor formaba parte de la propia estructura del chasis, permitiendo anclar a él la suspensión trasera, una solución técnica sin precedentes que aligeraba el conjunto y abría una nueva filosofía de diseño.

El Ford Cosworth DFV debuta y gana en su primera carrera

El Ford Cosworth DFV se presentó el 4 de junio de 1967 en Zandvoort (Países Bajos). A pesar del escaso tiempo de pruebas, Jim Clark llevó el Lotus-Ford al límite: a mitad de carrera acumulaba ya once segundos de ventaja sobre Brabham y, al cruzar la meta, había establecido la vuelta rápida en 1:28.1 y ganado a una velocidad media de 171,375 km/h.

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Aquella victoria fue la primera vez en trece años que un diseño completamente nuevo ganaba en su debut en Fórmula 1. En la temporada siguiente, los monoplazas equipados con el Ford-Cosworth DFV ganaron 11 de las 12 carreras disputadas, y Graham Hill conquistó el Campeonato del Mundo de Pilotos junto a Lotus. La hegemonía no fue efímera: entre 1969 y 1973, todas las carreras de Fórmula 1 disputadas fueron ganadas por coches con este motor.

Ford Cosworth DFV: el V8 que cambió la Fórmula 1 para siempre
El británico Jim Clark, bicampeón mundial de Fórmula 1 (1963 y 1965), celebra la victoria de su Lotus en Zandvoort en el debut del motor Ford Cosworth DFV, el 4 de junio de 1967. Clark conseguiría 25 victorias, 32 podios y 33 pole positions en 73 Grandes Premios antes de fallecer el 7 de abril de 1968 en un accidente en el circuito de Hockenheimring, en Alemania. Foto: Ford.

Un factor determinante para su dominio fue la decisión de Ford de poner el DFV a disposición de múltiples equipos, a un precio asequible para los estándares de la categoría. En los años setenta, apenas dos equipos de la parrilla competían con motores propios: Ferrari y BRM. El resto —Tyrrell, McLaren, Brabham, March, Lotus— llevaba el V8 del óvalo bajo el capó. Aquella política democratizó la competición y favoreció el florecimiento de los llamados «equipos constructores» británicos, pequeños talleres capaces de edificar un monoplaza competitivo en torno a un motor adquirido en el mercado.

No hay que olvidar, además, que con esta maniobra Ford no sólo amortizaba los costes de desarrollo de su mecánica, sino que volvía a infligir un notable daño a Ferrari, vengándose del desplante de Enzo Ferrari y de su negativa a vender su empresa a Henry Ford II.

155 victorias y la Triple Corona para el Ford Cosworth V8 DFV

El Ford Cosworth DFV V8 es el único motor en la historia del deporte del motor que ha logrado la llamada Triple Corona, algo hoy inviable por la diferencia de reglamentaciones. Ganó en el GP de Mónaco, en las 24 Horas de Le Mans y en las 500 Millas de Indianápolis. En la resistencia, copó los tres primeros puestos en Le Mans en 1975, con Jacky Ickx y Derek Bell al frente, y repitió victoria en 1980 con Jean Rondeau y Jean-Pierre Jaussaud. Su derivado turboalimentado, el DFX, logró diez victorias consecutivas en la variante para Indianápolis.

El último triunfo del Ford Cosworth DFV en Fórmula 1 llegó en 1983, con Michele Alboreto al volante de un Tyrrell; el último título de pilotos, en 1982, con Keke Rosberg y Williams. Al final de su ciclo en la categoría, la potencia había escalado hasta los 517 CV a 11.200 rpm, frente a los 414 CV con los que había debutado dieciséis años antes. En total, el DFV cosechó 155 victorias en Grandes Premios, 12 títulos mundiales de pilotos y 10 de constructores.

Ford Cosworth DFV: el V8 que cambió la Fórmula 1 para siempre
Jimmy Clark en el debutante Lotus 49 con motor Ford Cosworth DFV camino de la primera victoria de máquina y mecánica en el GP de Holanda de 1967.

Ford vuelve a la Fórmula 1 con Red Bull, recuperando el legado del Ford Cosworth DFV V8

Casi 60 años después de su debut, Ford vuelve a la Fórmula 1 como socio oficial de Red Bull Ford Powertrains. Al igual que el Ford Cosworth DFV redefinió el rendimiento en su época, la colaboración actual con el equipo de Milton Keynes (Buckinghamshire, Reino Unido) se construye sobre un enfoque técnico compartido, desde la arquitectura de cuatro válvulas de 1967 hasta las unidades de potencia de combustión y electrificadas de 2026.

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El paralelismo no es meramente simbólico. Cuando el Ford Cosworth DFV debutó, Ford buscaba consolidar su presencia en el gran escenario europeo del motorsport; en 2026, la marca regresa para ganar visibilidad en un mercado norteamericano que ha multiplicado su audiencia en la categoría.

En esta ocasión, su motor no ha debutado con una victoria, pero su rendimiento ha ido claramente en aumento y, de hecho, las últimas y más recientes evaluaciones de la FIA aseguran que el motor de combustión de Ford es el mejor de la parrilla, si bien en la compleja Fórmula 1 de 2026 con gestión de energía, aerodinámica activa, modo de adelantamiento, ventanas de uso, zonas de activación, límites de megajulios y otros condicionantes más estratégicos que velocísticos,  tener el mejor motor de gasolina y el mejor piloto ya no basta para ganar. 

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Las claves del motor Ford Cosworth DFV V8

  • El Ford-Cosworth DFV es el motor con más victorias en la historia de la Fórmula 1: 155 triunfos en Gran Premio entre 1967 y 1983.
  • Debutó el 4 de junio de 1967 en el Gran Premio de los Países Bajos (Zandvoort), ganando en su primera participación con Jim Clark y Lotus.
  • Su arquitectura de V8 de 2.993 cm³ evolucionó de 414 CV en 1967 hasta 517 CV al final de su trayectoria en la categoría.
  • Fue el primer motor en integrarse estructuralmente en el chasis del monoplaza, con la suspensión trasera anclada directamente a su bloque.
  • Logró la «Triple Corona»: victoria en el Gran Premio de Mónaco (Fórmula 1), en las 24 Horas de Le Mans y en las 500 Millas de Indianápolis.
  • A precio de mercado y disponible para todos los equipos, propició el auge de los constructores privados británicos durante los años setenta.
  • Ford regresa este 2026 a la Fórmula 1 como socio de Red Bull Ford Powertrains.