El Aston Martin DB4 GT Zagato es uno de esos automóviles sobre cuya belleza existe un consenso casi unánime, algo que resulta tan infrecuente como meritorio. RM Sotheby’s subastará precisamente uno de los 19 ejemplares construidos —el número de chasis 0186/R— como lote estrella del evento que la casa canadiense llevará a cabo en Monterrey, que tendrá lugar entre el 13 y el 15 de agosto de 2026 en el Monterey Conference Center (California, EE. UU.), en el marco de la Monterey Car Week. La estimación oscila entre 12 y 15 millones de dólares (entre unos 10,5 y 13,1 millones de euros al cambio actual).
¿Qué hace tan especial al Aston Martin DB4 GT Zagato?
Para entender por qué este automóvil alcanza esas cifras, conviene recordar su origen. A finales de los años cincuenta, Aston Martin vivía uno de sus mejores momentos: había ganado la victoria en las 24 Horas de Le Mans de 1959 con Carroll Shelby al volante, y su gama de gran turismo cosechaba reconocimiento internacional.
El Aston Martin DB4 GT, presentado ese mismo año, era una versión aligerada y más capaz del DB4 de serie: montaba un depósito de 114 litros para distanciar los repostajes en carrera, frenos de disco Girling, caja de cambios de relaciones cerradas, encendido de doble bujía por cilindro y carburadores Weber 45 DCOE. Sin embargo, el responsable del equipo de fábrica, John Wyer, consideraba que el coche no era suficientemente competitivo.
La solución llegó de Italia. Aston Martin alcanzó un acuerdo con la milanesa Zagato para desarrollar una carrocería específica de competición. El resultado se presentó en el Salón del Automóvil de Earls Court (Londres, Reino Unido) de 1960. El diseño corrió a cargo de Ercole Spada, que contaba entonces 23 años y trazó una de las formas más expresivas de la historia del automóvil: un fastback de músculo contenido y líneas fluidas que muchos consideran insuperado hasta hoy. Por su parte, el motor —el seis cilindros en línea diseñado por Tadek Marek— pasó a rendir 318 CV (frente a los 243 CV del DB4 GT de base) gracias a una revisión de la culata y la relación de compresión.

Solo se fabricaron 19 unidades, lo que los hace numéricamente más escasos que los Ferrari 250 GT California Spider y 250 GT SWB berlinetta con los que debía batirse en pista. Con todo, la escasez por sí sola no explica su cotización: el Ferrari 250 GT SWB alcanza cifras similares o superiores pese a haberse fabricado en mayor número, porque el mercado valora también la profundidad del historial y la pureza de la especificación. En el caso del Aston Martin DB4 GT Zagato, ambos factores concurren con particular intensidad.
Un historial tan rico como complejo para el Aston Martin DB4 GT Zagato
El chasis 0186/R es, según RM Sotheby’s, el decimocuarto construido por fecha de terminación y el undécimo por numeración correlativa. Los registros del British Motor Industry Heritage Trust sitúan la conclusión de su montaje en diciembre de 1961. Salió de Newport-Pagnell (Buckinghamshire, Reino Unido) en acabado Desert White con interior de cuero rojo, además de contar con diferencial autoblocante Powr Lok y neumáticos Avon T.S., y fue enviado al agente Tozer Kemsley & Millbourne para su primer propietario: Laurie O’Neill, magnate australiano de la minería y concesionario de camiones Peterbilt.
Se trata del único Aston Martin DB4 GT Zagato vendido originalmente en Australia, y O’Neill no tardó en inscribirlo en competición. A lo largo de 1962 disputó varias pruebas con resultados notables: venció en el GT Handicap de Calder en manos de Doug Whiteford —tres veces campeón del Gran Premio de Australia—, se impuso en el GT Scratch y en el South Pacific GT Championship de Longford, donde fue cronometrado a 227 km/h en la medición del octavo de milla volante, y a 233 km/h en una prueba de coches deportivos. Ian Geoghegan —futuro pentacampeón del Campeonato de Turismos de Australia— también lo pilotó en varias ocasiones ese año.
La campaña competitiva se interrumpió cuando la normativa australiana amplió la clase GT para incluir coches de “techo provisional” —vehículos originalmente descapotables (como roadsters o spyders) a los que se les instalaba un techo desmontable—, lo que habría puesto al Aston Martin en desventaja frente a prototipos como el Maserati 300 S o el Jaguar D-Type. Esta unidad, además, ha sobrevivido a su época de carreras con la mecánica y la carrocería intactas, lo que resulta poco habitual.

La historia posterior es la típica de un automóvil especulativo con múltiples propietarios: varios cambios de manos, distintas capas de pintura —rojo en 1968, vuelta al blanco original… lo que no revaloriza precisamente el vehículo—, y un largo período de almacenamiento de casi veinte años en Australia antes de llegar a Europa. En 1993, el coleccionista escocés G. K. Speirs encargó una restauración integral al especialista John Goldsmith, quien preparó el coche para eventos de competición histórica; los Goldsmith lo pilotaron en Snetterton, Silverstone y Goodwood (West Sussex, Reino Unido), y en 1998 el Aston Martin regresó a Australia para una exhibición en el Gran Premio de Melbourne.
Alrededor del año 2000 pasó a manos del estadounidense Peter Read, quien encargó al especialista Richard Williams una restauración completa. Fue entonces cuando el coche regresó a Milán (Italia) para que la propia Zagato —el taller que había construido la carrocería original cuatro décadas antes— se encargara de restaurar su chasis y carrocería, lo que confiere un valor adicional a la restauración.
Tras concluir la restauración en 2002, el Aston Martin DB4 GT Zagato fue presentado en el Louis Vuitton Concours d’Elegance, donde obtuvo el premio Best of Show. Siguieron galardones en el Concorso d’Eleganza Villa d’Este de 2007 (Como, Italia) y en el Pebble Beach Concours d’Elegance de ese mismo año.
El propietario actual adquirió el coche en diciembre de 2015 en la propia RM Sotheby’s y lo sometió a una primera intervención por Kevin Kay Restorations, con sede en Redding (California, EE. UU.). El resultado fue un tercer puesto en Pebble Beach 2016. Insatisfecho con ello, en octubre de 2018 entregó el coche de nuevo a Kevin Kay para un afinamiento de diez meses en colaboración con el investigador e historiador de Aston Martin Stephen Archer, orientado a la máxima fidelidad histórica.

La carrocería se dejó al metal vivo y se repintó en verde Works —denominado oficialmente Sanction II Works Green, el color de fábrica para esta especificación— con una corrección exhaustiva del morro. En agosto de 2019 el trabajo se tradujo en un triunfo en la clase especial Zagato Centennial del Pebble Beach Concours d’Elegance, el galardón The Vitesse — Elegance Trophy, y una de las cuatro candidaturas finalistas al Best of Show —distinción que, en un certamen dominado por automóviles de preguerra, tiene un peso simbólico considerable.
Este purasangre de competición se ofrece con su motor original (números coincidentes), la carrocería original de Zagato en gran medida intacta, documentación factual extensa —registros de fábrica, palmarés de carreras, facturas de restauración— y el manual del propietario restaurado.
Las claves del Aston Martin DB4 GT Zagato de RM Sotheby’s
- El chasis 0186/R corresponde al único Aston Martin DB4 GT Zagato vendido originalmente en Australia, de solo 19 unidades construidas.
- Su estimación en la subasta de Monterrey de RM Sotheby’s oscila entre 12 y 15 millones de dólares (unos 10,5 y 13,1 millones de euros, respectivamente).
- El motor de seis cilindros en línea es de números coincidentes y rinde 318 CV en esta especificación de competición.
- Este Aston Martin DB4 Participó en la temporada australiana de 1962 con pilotos como Doug Whiteford e Ian Geoghegan, logrando varias victorias de clase.
- La carrocería fue restaurada por la propia Zagato en Milán hacia el año 2000, con su reputación de autenticidad reforzada por el carrocero original.
- El refinishing de 2018-2019 por Kevin Kay Restorations le valió un triunfo de clase y el The Vitesse — Elegance Trophy en el Pebble Beach Concours d’Elegance de 2019.
- La subasta de Monterrey de RM Sotheby’s tendrá lugar entre el 13 y el 15 de agosto de 2026.
Fotos del Aston Martin DB4 GT Zagato subastado por RM Sotheby’s










































