El Kia e-Niro retiene un 97,25% de su capacidad original después de 100.000 kilómetros, según un análisis independiente realizado en Suecia con casi 10.000 pruebas de batería. Es la mejor salud de batería registrada en un coche eléctrico comercial, y sitúa al Grupo Hyundai en lo más alto de un ranking que desmonta los temores sobre la degradación prematura de los acumuladores. El estudio, elaborado por el marketplace de vehículos Carla, refleja que todos los modelos analizados superan el 90% de capacidad retenida a esa distancia.
La metodología detrás del estudio
La investigación de Carla se basa en 9.954 tests de diagnóstico realizados sobre coches eléctricos vendidos en Suecia entre 2022 y 2026. La herramienta utilizada es el sistema AVILOO, que mide el estado de salud real de la batería (SoH, del inglés State of Health) en lugar de fiarse de las estimaciones que ofrece el propio vehículo. Esta diferencia es clave, porque las lecturas internas tienden a pintar una imagen más optimista que la realidad.
A partir de esa muestra, el trabajo cruza los datos de capacidad retenida con la distancia recorrida, fijando el corte en 100.000 kilómetros (62.000 millas). El resultado es la tabla más completa hasta la fecha sobre cómo envejecen realmente las baterías de los eléctricos que circulan por las carreteras europeas.
Las claves técnicas
- Qué es: estudio sobre la degradación real de baterías en vehículos eléctricos a partir de casi 10.000 tests independientes con equipo AVILOO.
- Qué problema resuelve: cuantifica por primera vez, con datos veraces y no solo estimaciones de a bordo, cuánto dura una batería de tracción en condiciones reales de uso, disipando mitos sobre la vida útil.
- Dónde y cuándo llega: los datos corresponden a coches ya en circulación, con una muestra recogida en Suecia entre 2022 y 2026 y publicada en julio de 2026.
Los tres coreanos lideran, Europa y Tesla los persiguen
El Kia e-Niro encabeza la clasificación con un 97,25% de capacidad después de 100.000 km. Comparte su batería de 64 kWh con el Hyundai Kona, que roza la misma cifra con un 97,18%. El podio lo completa el Kia EV6, que con su pack de 77,4 kWh alcanza el 95,95%.
El mejor representante europeo es el Volvo XC40 Recharge, equipado con celdas de 69 kWh de CATL, que conserva un 94,70%. Le sigue de cerca el Polestar 2 con batería de 78 kWh del mismo proveedor, con un 94,35%. El BMW i3, todo un veterano eléctrico, mantiene un 93,77% con su batería de 120 Ah.
En el caso de Tesla, el modelo mejor parado es el Model 3 con batería LFP de 60,5 kWh suministrada por CATL, que retiene un 93,34%. Esa cifra se sitúa por encima de las versiones con química NMC de LG Chem, que en el mismo modelo bajan al 91,5%. El Tesla Model S (92,80%) y el Model X (92,52%) también aparecen en el top 20, aunque por debajo de varios rivales generalistas.
Lo que estos datos significan para el conductor
La batería ya no es el punto débil del eléctrico: los datos confirman que incluso a los 100.000 kilómetros se mantiene por encima del 90% de capacidad, y su vida útil puede superar la del coche.
El mensaje más potente de este análisis es que el miedo a que la batería muera joven ya no se sostiene. Todos los modelos del top 20 superan el 90% de capacidad a una distancia que la mayoría de conductores alcanza entre los tres y los cuatro años. Y, aunque la degradación no es lineal, la pendiente de pérdida de autonomía es tan suave que el acumulador probablemente sobreviva al vehículo que lo monta.
Para el comprador de un eléctrico de segunda mano –o para quien dude al dar el salto–, la implicación es directa: la salud de la batería es un factor mucho menos preocupante de lo que se pensaba. Y si los datos suecos se extrapolan a otros mercados con climatología similar, la tranquilidad es aún mayor.
El estudio también deja algunas lecturas técnicas interesantes. Los packs con celdas del mismo proveedor obtienen resultados muy parejos en distintos modelos, lo que sugiere que la química y el control térmico pesan más que la marca del coche. Y los modelos del Grupo Hyundai, que recurren a arquitecturas de 400V y gestión térmica con bomba de calor, se confirman como referencia en durabilidad de batería.
El próximo paso, según los autores, será ampliar la muestra a más países y cruzar los resultados con los ciclos de carga rápida, un factor que podría acelerar la degradación en algunos casos. Mientras, este ranking se convierte en una herramienta valiosa para quien busca un eléctrico fiable a largo plazo.

