China mide la duración de la batería de sus coches eléctricos con revisiones a 5, 8 y 10 años

La norma china GB/T 46991.1-2025 fija un margen máximo del 5% entre el dato que muestra el coche y la medición oficial. Las revisiones a los 5, 8 y 10 años se harán sobre muestras de al menos 500 vehículos.

La duda que más frena la compra de un coche eléctrico ya tiene respuesta oficial. China acaba de estrenar un estándar que mide el desgaste real de la batería con revisiones a los 5, 8 y 10 años.

La degradación de la batería condiciona el precio de reventa y la confianza del comprador. Hasta ahora no existía un método homogéneo para comparar la pérdida de capacidad entre modelos o marcas. La nueva norma china llega para poner orden.

Qué mide la nueva norma china sobre baterías

El estándar nacional GB/T 46991.1-2025 entró en vigor el 1 de julio de 2026. Fija las condiciones de durabilidad y los ensayos aplicables a las baterías de coches eléctricos e híbridos enchufables.

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El objetivo es conocer cuánto se degrada una batería con los años y los kilómetros, y hacerlo con reglas iguales para todos los fabricantes. La norma introduce dos indicadores que conviene entender.

Dos indicadores: SOCE y SOCR

El primero es el SOCE (State of Certified Energy), que mide la proporción de energía que conserva la batería respecto a la capacidad certificada cuando era nueva. Lo explico con un ejemplo: una batería de 80 kWh que mantiene 68 kWh tiene un SOCE cercano al 85%.

El segundo indicador es el SOCR. Aquí la referencia no es la energía almacenada, sino la autonomía homologada que sigue disponible tras el uso. Ambos datos permiten valorar por separado cuánta capacidad energética se ha perdido y qué parte de la autonomía certificada conserva el coche.

degradación batería coche eléctrico

La lectura no queda solo en manos del fabricante. El conductor podrá consultar el estado de la batería a través del puerto OBD, de los sistemas del propio coche o de una aplicación móvil. Un acceso directo al dato real de envejecimiento.

Por primera vez, el propietario podrá comprobar si la autonomía que muestra el coche se acerca a la medición oficial, y el margen de error no podrá superar el 5%.

Cómo se harán las revisiones a los 5, 8 y 10 años

El estándar fija tres momentos de control: cinco años o 100.000 kilómetros, ocho años o 160.000 kilómetros, y diez años o 200.000 kilómetros. Siempre se toma como referencia el primer límite que se alcance.

Las pruebas se realizarán sobre muestras de, al menos, 500 vehículos. En cada periodo, como mínimo el 90% de esas unidades tendrá que cumplir los requisitos de rendimiento. La norma también contempla procedimientos de envejecimiento acelerado en laboratorio para que los fabricantes puedan estudiar el comportamiento a largo plazo sin esperar diez años.

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Otra novedad es el margen de precisión del 5%. El dato que comunica el vehículo no puede separarse más de ese porcentaje del resultado medido con el procedimiento oficial. Si el coche marca un 90% de capacidad restante y el ensayo obtiene un 87%, hay tres puntos de diferencia y se acepta. Con un 82%, la diferencia sube a ocho puntos y queda fuera.

Ese 5% no marca cuánto puede deteriorarse la batería. Es solo el margen máximo permitido entre la lectura del coche y la medición oficial. La norma incluye además la energía empleada mediante V2X, con variantes como V2G, V2H y V2L, aunque el coche no haya sumado kilómetros.

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Qué cambia para el comprador de un eléctrico usado

El gran miedo al coche eléctrico de ocasión se llama batería. No saber cuánta capacidad real queda convierte cada compra en una apuesta. Con esta norma, China estrena una referencia homogénea que puede servir para valorar mejor el estado de una batería antes de pagar. Si quieres repasar el contexto técnico de los vehículos eléctricos, la Wikipedia ofrece una buena base.

La transparencia llega también al dato que ves en pantalla. Si el conductor puede comparar la lectura del coche con una medición oficial fiable, se acabó la sospecha de que el indicador está maquillado. Y para el mercado de usados eso vale dinero.

Esta información todavía no es obligatoria en España, pero los fabricantes chinos que exportan a Europa suelen trasladar sus estándares técnicos a sus modelos globales. Si compras un eléctrico de origen chino en los próximos años, es probable que parte de este protocolo aparezca en su documentación o en su app.

Información útil para el conductor

  • Base técnica: la norma china GB/T 46991.1-2025 está en vigor desde el 1 de julio de 2026.
  • Indicadores: SOCE mide la energía conservada respecto a la capacidad nueva; SOCR mide la autonomía homologada que se mantiene.
  • Revisiones: controles a los 5, 8 y 10 años, o 100.000, 160.000 y 200.000 kilómetros, lo primero que se cumpla.
  • Precisión exigida: el dato del coche no puede diferir más del 5% de la medición oficial.
  • Consejo: si compras un eléctrico usado, pide siempre una lectura del estado de la batería a través del puerto OBD o de la app oficial.