Volkswagen prepara el regreso de una de las versiones más esperadas de su SUV de tamaño medio. Parece bastante claro que el Tiguan R volverá a formar parte de la gama con motivo del año modelo 2027 para convertirse, de nuevo, en el auténtico representante de altas prestaciones de la familia Tiguan.
Frente al acabado R-Line, que apuesta fundamentalmente por una imagen deportiva, el futuro Tiguan R estaría concebido como un modelo de corte realmente deportivo, con una puesta a punto específica y tecnología empleada en otros modelos de la familia R de la marca alemana.
La receta mecánica apunta a un conocido protagonista: el motor 2.0 TSI de cuatro cilindros y sobrealimentación, perteneciente a la familia EA888. Todo indica que esta mecánica recibiría una evolución específica para alcanzar una potencia superior a los 328 CV, con una cifra que podría situarse en torno a los 333 CV. Es, precisamente, la potencia que desarrolla actualmente el Golf R en el mercado europeo, donde entrega 245 kW (333 CV).

El salto respecto al anterior Tiguan R sería significativo. Aquel ya recurría a un 2.0 TSI, pero se quedaba en 320 CV y 420 Nm. Con ese propulsor, el Tiguan R era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y alcanzar 250 km/h, además de incorporar tracción 4Motion y el sistema R-Performance Torque Vectoring.
La futura generación mantendría esta filosofía, aunque con una evolución considerable de sus componentes. La potencia se enviaría a las cuatro ruedas mediante el sistema 4Motion, acompañado por un sistema avanzado de distribución vectorial del par. Esta tecnología. ya usada en el Golf R y estrenada en el Audi RS 3, permite repartir de forma variable la fuerza entre las ruedas traseras, una solución que mejora la capacidad de tracción y, sobre todo, el comportamiento del vehículo al acelerar a la salida de las curvas.
El cambio elegido sería igualmente un DSG de doble embrague y siete velocidades. Se trata de una combinación habitual en la gama R y que permite aprovechar con rapidez el potencial del motor, al tiempo que conserva un cierto grado de confort en conducción cotidiana.

Las imágenes sin apenas camuflaje nos desvelan algunos detalles de su diseño, aunque tanto el prototipo como la versión definitiva tienen un nexo en común: su discreción estética, más allá de las cuatro salidas de escape. Es de esperar que aparezcan unos paragolpes específicos y algunos aditamentos aerodinámicos, pero poco más. A primera vista, no será sencillo diferenciar un Tiguan R de un R-Line.
Esta diferenciación será especialmente importante porque la tercera generación del Tiguan ya dispone de versiones con una orientación dinámica notable. En algunos mercados, como es el caso del español, el SUV ha incorporado incluso un motor 2.0 TSI de nueva generación con 265 CV, unido a un acabado específico (R-Line Performance).
El futuro Tiguan R se situaría, por tanto, un escalón claramente superior. También tendría un posicionamiento diferente al del próximo T-Roc R, cuya llegada se espera entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Mientras el T-Roc R podría situarse alrededor de los 55.000 euros, el Tiguan R tendría un precio de partida estimado de entre 65.000 y 70.000 euros.
De confirmarse estas cifras, el nuevo Tiguan R se convertiría en uno de los SUV deportivos de combustión más interesantes de Volkswagen. Además, su aparición tendría un significado especial dentro de una gama que avanza hacia la electrificación: representaría la continuidad de la tecnología de altas prestaciones basada en motores de combustión y permitiría a Volkswagen R mantener una alternativa convencional frente a sus futuros modelos deportivos electrificados.
Galería de imágenes espía del Volkswagen Tiguan R
Foto: SHProshots





















