Hace 21 años, Audi rompió el mercado de los SUV premium con el lanzamiento del Audi Q7, un modelo de 5 metros de longitud que podía albergar a siete ocupantes en su interior. Un aspecto que le hacía sobresalir por encima del que era uno de sus grandes rivales, el BMW X5, lanzado en 1999, así como del Mercedes ML, aún más veterano, pues salió a la venta en 1997.
Aunque el trío alemán era el más destacado, había otras alternativas: Volkswagen Touareg, Volvo XC90, Range Rover… Bien es cierto que en su principal mercado, el norteamericano, su nómina de rivales era mucho más amplia.
En el caso de Europa, el éxito del Audi Q7 fue inmediato, pues respondía a demandas de un gran número de clientes. Y así continuó siendo en la segunda generación, bastante continuista en líneas generales. El nuevo Audi Q7 que hemos podido conocer en directo sube varios peldaños en todos los sentidos, lo que le posiciona en una situación inmejorable. Pero ¿es la nueva referencia?

La filosofía de este nuevo Audi Q7 puede resumirse en una sola idea: más de todo lo que ya funcionaba. Mayor versatilidad interior, mayor sofisticación tecnológica, mayor dinamismo de conducción sin sacrificar el confort que define al modelo. Y para lograrlo, los ingenieros de la marca de Ingolstadt han puesto sobre la mesa soluciones técnicas que, en más de un caso, suponen auténticas primicias mundiales. Por primera vez, el SUV está disponible en tres variantes de configuración interior. De serie se incluyen cinco asientos, con seis o siete asientos disponibles como opción.
Por primera vez, las puertas automáticas opcionales ofrecen mayor comodidad al entrar y salir del vehículo. Unos sensores perimetrales protegen contra colisiones: el sistema de detección de obstáculos detiene la puerta si no se puede abrir completamente. Un mecanismo eléctrico de cierre garantiza que las puertas se cierren con suavidad. Las puertas eléctricas se pueden abrir y cerrar cómodamente desde múltiples puntos de control y de forma remota a través de la aplicación myAudi.
El corazón mecánico del nuevo Audi Q7 en el momento de su lanzamiento es un motor diésel V6 de 3,0 litros disponible en dos niveles de potencia: 220 kW (299 CV) con 630 Nm de par máximo, y 180 kW (245 CV) con 500 Nm. Ambas versiones incorporan la tecnología MHEV plus, que combina un alternador-motor de arranque por correa con un generador integrado en el sistema de propulsión y una batería de fosfato de hierro y litio. Este sistema puede aportar puntualmente hasta 18 kW (24 CV) adicionales y 370 Nm de par extra, lo que permite breves instantes de marcha parcialmente eléctrica en maniobras urbanas o en atascos, y proporciona un empuje suplementario en arrancadas y adelantamientos.
BMW X5
Renovado en 2023, el BMW X5 destaca por su gran dinamismo y por una gama de motores amplia y bien estructurada. Con una longitud de 4,93 metros, ofrece la posibilidad de montar una tercera fila de asientos, si bien dada su menor longitud respecto al Q7 hace que esta sea menos utilizable por adultos; asimismo, la segunda fila no sobresale por espacio.

En la parte mecánica, la versión equiparable al Q7 es la dotada del bloque 3.0 diésel de seis cilindros en línea, dotado de hibridación ligera, que desarrolla 298 CV de potencia; solo 1 CV por debajo del Q7 más potente. Se trata de la versión de acceso, por lo que no tiene alternativa al Q7 TDI de 245 CV. Sí tiene una versión por encima, el xDrive40d, con 352 CV. A estos se suman dos gasolina, con 381 y 530 CV, y un híbrido enchufable con 489 CV. Capítulo aparte merece el X5 M Competition. con un motor 4.4 V8 y 625 CV.
El BMW X5 xDrive30d tiene un precio de partida de 96.150 euros, unos 2.500 euros por debajo del Audi Q7 de 299 CV, una diferencia que, a estos niveles, no es excesiva.
Mercedes GLE
El caso de este modelo es algo particular, pues su renovación ya ha sido presentada aunque, al cierre de este artículo, aún no se han comunicado sus precios. En cualquier caso, se trata de una renovación de mitad de ciclo de vida, no de una nueva generación como en el caso del Audi Q7. Eso sí, los cambios del nuevo GLE son numerosos y muy relevantes.

Dado que la actualización llegará en breve, hablaremos de ella. Además, uno de los cambios afecta al motor diésel de acceso, que pasa a ser el seis cilindros en línea de 3.0 litros con 286 CV (GLE 350 d), de modo que se acerca al Q7 TDI de 299 CV. Por tanto, desaparece el 2.0 de cuatro cilindros y 269 CV (denominado GLE 300 d). Por encima se sitúa el GLE 450 d, con 367 CV. Como dato adicional, también desaparece el híbrido enchufable que empleaba este mismo bloque, el GLE 350 de, uno de los aspectos diferenciales sobre sus competidores.
El GLE es, en general, un modelo muy satisfactorio, sea cual sea la mecánica elegida, aunque su calidad de acabado, al menos en el modelo saliente, está algo por debajo del nuevo Audi Q7. Desde el punto de vista tecnológico no estará muy lejos, pues el nuevo GLE traerá de serie el sistema MBUX Superscreen, formado por tres pantallas de 12,3 pulgadas unidad entre sí. Como hemos comentado, el precio del GLE 2026 aún no se conoce, aunque estará a un nivel similar al del Q7.
Nuevo Audi Q7 frente a sus rivales: Menciones honoríficas
Aunque tanto BMW como Mercedes son sus principales rivales, hay alternativas como el Volvo XC90, que con el motor diésel B5 de 250 CV tiene un precio de partida poco por encima de los 70.000 euros. Otro modelo que no hay que descartar, si no se requiere la tercera fila de asientos, es el Volkswagen Touareg, todo un veterano al que le quedan pocos meses pero que siempre es un valor seguro. Por último, por tamaño y con tercera fila de asientos, el Mazda CX-80 es una opción a valorar, sobre todo en su variante diésel 3.3 de seis cilindros, con un consumo bajísimo y un precio a partir de 63.000 euros.

