Del 12 al 18 de octubre de 2026, el Salón de París —el histórico Mondial de l’Automobile— vuelve a escena con una edición que aspira a ser la más grande en muchos años. El cartel está encabezado por un regreso que remueve los cimientos sentimentales del motor europeo: el nuevo Citroën 2CV eléctrico, un concepto que reinterpreta el utilitario que motorizó a la posguerra francesa y que ahora quiere hacer lo mismo en la era de las cero emisiones. Pero la nostalgia no es el único combustible de esta cita. La industria europea planta cara a la oleada de marcas chinas que ganan terreno en el mercado con una batería de propuestas asequibles: desde un Smart #2 estrictamente biplaza hasta el Dacia Spring de segunda generación, pasando por los conceptos de Peugeot que anticipan el nuevo 208. Todo, según los organizadores, en un solo techo.
Un salón que recupera el músculo
Hacía tiempo que el Mondial de l’Automobile no levantaba tantas expectativas. La edición de 2026 se celebra en el recinto de la Porte de Versailles y, según la información oficial difundida por la feria, el espacio expositivo será el más nutrido desde antes de la pandemia. La razón de fondo es casi existencial: tras varios años viendo cómo los fabricantes chinos (BYD, MG, Leapmotor) arañaban cuota en Europa con eléctricos de precio ajustado, los constructores locales han decidido pasar al ataque. Y lo hacen donde más duele: en el segmento de los coches pequeños y accesibles.
El salón será eminentemente eléctrico, pero con un sesgo hacia la base de la pirámide. No se habla tanto de superdeportivos de lujo como de vehículos que, en palabras de la dirección de Citroën, «tengan exactamente el mismo propósito que el 2CV original a finales de los años 40: ofrecer un transporte asequible para las masas». El concepto que se exhibirá es, de momento, un show car, pero adelanta con mucha fidelidad el modelo de serie previsto para 2028.
El 2CV eléctrico y la ofensiva de los utilitarios
El Citroën 2CV es la gran estrella mediática, pero no el único guiño a la movilidad popular. La marca Smart desvelará su nuevo #2, un city car estrictamente biplaza que recupera el espíritu del Fortwo original y se mueve solo con batería. Mientras, Dacia mostrará la segunda generación del Spring, que abandona la plataforma india para adoptar la del Renault Twingo y estrena un diseño alineado con la actual identidad de la firma rumana. Y Fiat, siempre pendiente de lo asequible, llevará al salón un concept car exclusivo —posiblemente su respuesta al propio 2CV, dado que ambos forman parte del grupo Stellantis— junto al Fiat Grizzly, un SUV de mayores dimensiones que peleará con el Dacia Bigster.

Las cifras que acompañan a la ofensiva europea tienen un reverso chino igual de elocuente. Según los datos de la asociación de constructores europeos, la marca Leapmotor matriculó 56.005 unidades en Europa durante el primer semestre de 2026, un 558% más que un año antes. Su nuevo B03, un hatchback eléctrico del tamaño del Renault 5, estará presente en París y aspira a acelerar ese crecimiento.
El 2CV eléctrico no es solo un guiño al pasado: es la respuesta europea a la invasión de coches chinos asequibles que ya ruedan por nuestras calles.
Qué significa París 2026 para el conductor español
El Salón de París no es un acontecimiento lejano para quien circula por las carreteras españolas. La apuesta por la asequibilidad eléctrica que se escenificará en la Porte de Versailles tiene traducción directa en el bolsillo: si marcas como Citroën, Dacia o Smart logran poner en el mercado utilitarios enchufables por debajo de los 25.000 euros (y el 2CV apunta incluso más abajo), el parque móvil español —donde el coche pequeño y el precio mandan— podría experimentar un vuelco en pocos años. La nostalgia por los trazos del “dos caballos” es un anzuelo emocional potente, pero el verdadero atractivo está en la ecuación de coste y autonomía urbana.
Además, la cita parisina sirve de termómetro para medir la capacidad de reacción de los fabricantes europeos frente a la competencia china. Las administraciones locales francesas han apostado por recuperar el salón como escaparate industrial, y el resultado es un evento que recuerda a las grandes ediciones de antaño. Para el aficionado español que pueda acercarse, las jornadas de puertas abiertas ofrecen la oportunidad de tocar de cerca los prototipos que definirán el coche eléctrico barato de los próximos años. Y para quien no viaje, la lección es clara: el utilitario asequible está a punto de cambiar de era, y Europa no está dispuesta a dejar que la escriban solo desde Pekín.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 56.005 unidades vendidas por Leapmotor en Europa en el primer semestre de 2026, un 558% más que el año anterior.
- Consejo práctico: Si viajas a París en esas fechas, consulta en la web oficial del salón los días de apertura al público (normalmente el fin de semana y jornadas laborables) y la venta anticipada de entradas; podrás ver de cerca el 2CV eléctrico y los prototipos más esperados.
- Así te afecta: La apuesta europea por el utilitario eléctrico asequible puede acelerar la llegada al mercado español de alternativas enchufables con precios por debajo de los 25.000 euros, justo la franja que necesita el conductor medio para dar el salto.

