Llevas meses con tu coche eléctrico y la tarifa de recarga no deja de moverse. Ahora, la CNMC enciende una luz roja: la concentración de operadores puede disparar lo que pagas por cada kilovatio.
El regulador ha publicado un informe demoledor, basado en datos de 2025, que analiza la competencia en la infraestructura de recarga. La conclusión es cruda: el mercado está en manos de unos pocos y, si no se actúa, recargar el coche eléctrico puede convertirse en en un sobrecoste crónico para el conductor.
Qué ha visto la CNMC y por qué es preocupante
El estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) detecta «trabas a la competencia» en varios frentes. El acceso a las ubicaciones más jugosas —estaciones de servicio, centros comerciales, aparcamientos públicos— suele cerrarse mediante concesiones opacas o acuerdos con plazos muy largos que dejan fuera a nuevos operadores. El resultado: unos pocos se reparten el pastel.
Además, los trámites administrativos y la fragmentación regulatoria en cada comunidad añaden barreras que, según Competencia, «generan costes innecesarios» y frenan la entrada de competidores. Si hay menos rivales, los precios no bajan.
Otro foco rojo es la transparencia. La CNMC denuncia que los modelos de tarifas, las aplicaciones y los sistemas de pago son tan dispares que el usuario medio no puede comparar ofertas. Esto debilita la presión competitiva y, al final, el que paga el pato es el conductor.
Los números de la concentración asustan: de los 129 operadores censados, solo 20 gestionan el 95,3% de los puntos de recarga (32.690 sobre 34.311 contabilizados). La foto es más compleja si miramos los datos de Anfac y Aedive, que elevan el censo a más de 55.000 puntos, pero la tendencia es clara: el mercado está muy concentrado.
Si la competencia no llega, recargar el coche eléctrico puede convertirse en un lujo disfrazado de necesidad.
Los grandes operadores que controlan el enchufe
En el ranking de gestores de puntos, Iberdrola lidera con cerca de 10.000 puntos, la mayoría de carga rápida (22-150 kW). Le sigue Endesa, con 6.200 puntos, y Repsol, con casi 4.900. Los tres están presentes en las 50 provincias, cubriendo todo el territorio.
El top 10 lo completan nombres como Wenea (2.654 puntos), Barcelona de Serveis Municipals (1.502), la alianza Iberdrola | bp pulse, Tesla, EDP y el operador Eranovum. Por debajo, la fragmentación es enorme, pero el control real sigue en manos de gigantes energéticos.
La CNMC pone el foco en los agentes integrados verticalmente: compañías que no solo instalan puntos, sino que también comercializan la electricidad. El informe pide vigilar de cerca que no utilicen su posición para limitar la competencia.

Cómo te puede afectar al bolsillo
Este escenario no es una alarma teórica. Menos competencia suele traducirse en menos ofertas agresivas. Si el precio del kilovatio en recarga pública sube, el ahorro prometido del coche eléctrico se difumina. Y si además el acceso a puntos rápidos en carretera está en pocas manos, la dependencia del conductor crece.
La propia CNMC advierte que la configuración inicial de un mercado como este puede condicionar la dinámica competitiva durante décadas. Como ejemplo, recuerda que en otros sectores (telecomunicaciones, energía) corregir estos desequilibrios a posteriori ha costado mucho más. Ahora es el momento de actuar, antes de que sea tarde.
Información útil para el conductor
- Quién vigila: La CNMC supervisa la competencia en el sector; cualquier práctica abusiva puede ser denunciada por los usuarios.
- Dónde encontrar alternativas: Aplicaciones como Electromaps o Chargemap permiten comparar tarifas de distintos operadores, aunque la transparencia siga siendo limitada.
- El peso de los gigantes: Iberdrola, Endesa y Repsol gestionan más de la mitad de los puntos de recarga rápida en España.
- Consejo de Motor16.com: Si puedes, instala un punto de recarga doméstico y compara siempre los precios en los postes públicos: la diferencia de un operador a otro puede ser de hasta un 30% en trayectos largos.


