La ciudad italiana de Como ha decidido instalar cuatro radares fijos en lugar de los diez previstos inicialmente, según confirma la prensa local de la región de Lombardía. El ayuntamiento aprobó el pasado 27 de mayo una fase experimental con cuatro dispositivos de control de velocidad que se ubicarán en algunas de las principales arterias de la ciudad, reduciendo el ambicioso plan original que contemplaba diez puntos de medición.
La medida, adoptada por la Giunta Comunale, busca reducir los accidentes provocados por exceso de velocidad en vías urbanas estratégicas. El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de seguridad vial que, de momento, arranca con un despliegue modesto debido a la inviabilidad de una colaboración público-privada planteada anteriormente.
De diez puntos de control a solo cuatro radares
El plan original, esbozado por el consistorio en meses anteriores, identificaba hasta cinco calles y diez puntos de detección, teniendo en cuenta ambos sentidos de circulación en varias arterias. Sin embargo, la deliberación del 27 de mayo introdujo un cambio significativo: la primera fase se limita a cuatro autovelox fijos, instalados de forma experimental.
La decisión se tomó en la misma sesión en la que el Ayuntamiento declaró no viable la propuesta de colaboración público-privada bautizada «CoMo.bilità in sicurezza». Esa iniciativa, presentada por operadores privados, pretendía crear un sistema tecnológico más amplio para la movilidad urbana. Al descartarse, el consistorio optó por avanzar con los radares pero con un despliegue gradual y financiado con recursos públicos.
El ayuntamiento de Como pasa de un ambicioso plan de diez radares a una fase experimental con solo cuatro, tras desechar un proyecto privado de movilidad.
Las calles elegidas para los primeros dispositivos
Los cuatro radares se colocarán en ubicaciones concretas que ya contaban con autorización desde el decreto prefectoral de agosto de 2024: en via Napoleona en dirección sur, en via Varesina hacia el centro, en via Canturina en dirección norte-centro y en via Pasquale Paoli también hacia el centro urbano. Otras calles previstas inicialmente, así como las segundas direcciones de algunas vías, quedan fuera de esta primera fase experimental.
La policía local de Como será la encargada de definir los plazos de instalación en los próximos meses. El ayuntamiento mantiene su objetivo de reducir la siniestralidad derivada de la velocidad excesiva en estas arterias, algunas de las cuales son puntos de alta concentración de tráfico y accidentes.
Lo que esto significa para España
Aunque la noticia procede de la administración local italiana, el caso de Como ilustra un patrón común en muchas ciudades europeas. En España, los ayuntamientos también instalan radares fijos en puntos negros de la red urbana y, a menudo, los planes iniciales se redimensionan por limitaciones presupuestarias o técnicas. La diferencia de normativa (en Italia los autovelox se rigen por directrices del Ministerio del Interior y decretos prefectorales) no cambia la esencia: la seguridad vial se aborda con implantaciones graduales y con la mirada puesta en la reducción de accidentes. La fuente original no detalla equivalencias con la normativa española.
El dato en contexto
- Origen del dato: Italia; medio local QuiComo, con información del Comune di Como.
- Cifra clave: 4 radares fijos en lugar de los 10 previstos en el plan inicial.
- Por qué es noticia: el proyecto original se reduce drásticamente tras descartarse una colaboración público-privada, y la instalación será gradual.
- Relevancia europea: en muchos países, este tipo de despliegues se hacen por fases según la disponibilidad de fondos; el caso de Como es un ejemplo de cómo los municipios adaptan sus planes de control de velocidad.

