El complejo industrial de Ford en Almussafes (Valencia) escribe este jueves una de las páginas más relevantes de su historia con la firma del acuerdo que cederá la planta Body 3 al grupo chino Geely. El movimiento, que evita los aranceles a la importación de vehículos eléctricos y salva 1.000 empleos en la factoría, convertirá a la Comunidad Valenciana en la puerta de entrada europea del nuevo utilitario cero emisiones de la marca asiática.
Según ha podido confirmar Motor16 a partir de fuentes conocedoras de la negociación, las dos compañías sellan hoy el pacto que permitirá a Geely fabricar en España el EX2, un modelo eléctrico de dimensiones similares al Ford Fiesta. Se trata de un vehículo estratégico para el fabricante chino, que de esta forma no solo evita los costes arancelarios de una importación directa desde Asia, sino que accede a una mano de obra cualificada y a una cadena de suministro asentada en uno de los polos manufactureros más competitivos del sur de Europa.
La operación supone un balón de oxígeno para los trabajadores de Almussafes, que arrastraban un excedente de plantilla tras la reestructuración de Ford y la pérdida de modelos. La cesión de la planta Body 3 —una instalación de carrocería que llevaba tiempo infrautilizada— permitirá recolocar a cerca de un millar de empleados, según los datos que maneja el sector.
Un utilitario eléctrico con sello valenciano
El Geely EX2 es un vehículo urbano de segmento B, pensado para competir en un mercado europeo cada vez más dominado por los utilitarios eléctricos asequibles. Su tamaño, parejo al del Ford Fiesta, y su autonomía en torno a los 400 kilómetros lo convierten en una apuesta lógica para captar a conductores que buscan un primer eléctrico sin renunciar a la practicidad. La producción en Almussafes permitirá, además, acogerse a los incentivos del plan MOVES y a las exenciones fiscales que la Unión Europea reserva a los vehículos ensamblados dentro de sus fronteras.
La asignación del EX2 a la planta valenciana no es casual. El grupo Geely, propietario de marcas como Volvo o Polestar, lleva años buscando un punto de apoyo industrial en Europa para evitar los aranceles que penalizan los modelos importados de China. La vieja factoría de Body 3, con sus líneas de carrocería infrautilizadas desde que Ford concentró en Alemania la producción de sus eléctricos, ofrecía una solución rápida y con costes de adaptación mucho menores que construir una fábrica nueva.

La jugada arancelaria que salva los puestos de trabajo
El acuerdo resuelve de un plumazo dos problemas que llevaban meses sobre la mesa. Por un lado, permite a Geely esquivar la barrera arancelaria que la Unión Europea aplica a los coches eléctricos procedentes de China, que en 2026 ronda el 10% del valor del vehículo. Producir en España conlleva la consideración de producto comunitario y, por tanto, la eliminación de ese sobrecoste, lo que se traduce en un precio final más competitivo para el EX2.
Por otro lado, da salida al excedente laboral que arrastraba Almussafes desde que Ford ajustó su capacidad productiva en la península. 1.000 trabajadores encontrarán acomodo en las líneas del EX2, un volumen que alivia de forma sustancial la tensión social en el clúster valenciano del automóvil. Las fuentes consultadas por Motor16 apuntan a que la integración se hará de forma progresiva a lo largo del segundo semestre, coincidiendo con el arranque de las primeras preseries.
Qué supone para la industria española
Más allá de la anécdota local, el movimiento de Ford y Geely envía un mensaje nítido al conjunto del sector: España sigue siendo terreno fértil para la fabricación de vehículos eléctricos, siempre que se ofrezcan soluciones logísticas competitivas y un marco laboral estable. La Comunidad Valenciana suma así un nuevo modelo cero emisiones a su catálogo y refuerza un ecosistema que ya cuenta con la gigafactoría de baterías de Sagunto, operada por PowerCo (Grupo Volkswagen).
El EX2 comparte segmento con superventas como el Renault Mégane E-Tech o el Peugeot e-208 y, si los precios acompañan, podría dinamizar el mercado español de eléctricos asequibles, uno de los que más lentamente está despegando en Europa. La producción local reduce la dependencia de las cadenas logísticas asiáticas y blinda a la planta frente a eventuales turbulencias geopolíticas, una ventaja que las patronales del sector llevan meses reclamando en sus informes sobre la electrificación.
El desembarco de Geely en Almussafes demuestra que la producción local sigue siendo la mejor vacuna contra los aranceles y la incertidumbre comercial, y que España conserva un atractivo industrial difícil de replicar en otras regiones europeas.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 1.000 empleos recolocados; modelo Geely EX2 eléctrico; 10% de arancel evitado; producción prevista para el segundo semestre de 2026; segmento B, similar al Ford Fiesta.
- Cómo te afecta: La llegada del EX2 fabricado en España podría ampliar la oferta de utilitarios eléctricos con precios competitivos, facilitando el acceso a la movilidad cero emisiones para el comprador particular y beneficiándose de las ayudas del plan MOVES.
- También debes saber: Geely, propietaria de Volvo y Polestar, refuerza su apuesta por Europa y se suma a otros fabricantes asiáticos que eligen la Península como plataforma de producción para esquivar los aranceles a la importación.

