El JCB Hydromax hace historia con el récord hidrógeno 654 km/h en Bonneville (EE. UU.)

El JCB Hydromax, con dos motores de hidrógeno y 1.597 CV, alcanza una media de 654 km/h en las salinas de Bonneville. Andy Green suma así su tercer récord mundial de velocidad en tierra.

El JCB Hydromax ha batido el récord mundial de velocidad para un vehículo de hidrógeno con una media de 654 km/h en las salinas de Bonneville, en Estados Unidos. A sus mandos, el piloto británico Andy Green sumaba su tercer récord de velocidad en tierra.

El récord, en cifras: dos pasadas y una media de vértigo

El prototipo británico completó dos mangas en direcciones opuestas sobre un trazado de 10 millas (16 kilómetros) en Utah. Las reglas de la FIA exigen que ambas pasadas se realicen en menos de una hora y que la velocidad media se calcule sobre una milla medida en cada dirección. En la primera, el Hydromax firmó 400,623 mph (645 km/h); en la vuelta, 412,135 mph (663 km/h). La media oficial quedó en 406,32 mph, equivalentes a 654 km/h.

El registro anterior de hidrógeno, fijado en 2009 por el Buckeye Bullet 2 de la Universidad de Ohio con una pila de combustible, se quedaba en 302,877 mph (unos 487 km/h). El récord no oficial de un motor de combustión de hidrógeno era todavía más modesto: 185,5 mph (298 km/h), marcado por un prototipo de BMW en 2004. Más contexto sobre la pista en la entrada de Wikipedia.

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Cómo es el Hydromax: dos motores de excavadora y mucha ingeniería

El Hydromax mide casi diez metros y esconde bajo su carrocería una configuración poco habitual: dos motores de combustión de hidrógeno de 4,8 litros que rinden de forma combinada 1.597 CV. No son propulsores de competición al uso. Derivan de los bloques que JCB fabrica para su línea de excavadoras, aunque con radiadores, intercoolers y turbocompresores de especificación de carreras desarrollados con Riccardo. Cada motor impulsa un eje a través de una caja de cambios transaxle de seis velocidades.

El combustible viaja en dos tanques de 700 bares. El chasis tubular, la suspensión multibrazo y la célula del piloto en composite los aportó la firma británica Prodrive, mientras que Goodyear fabricó neumáticos capaces de soportar velocidades muy superiores a las que limitaron al JCB Dieselmax en 2006.

Lo que en los coches de calle aún es una promesa, en la sal de Bonneville acaba de convertirse en una cifra de récord: 654 km/h con motores de hidrógeno.

La estructura responde a una lógica de competición extrema: el vehículo es un slipstreamer de 32 pies (9,75 metros), diseñado para deslizarse sobre la sal con la mínima resistencia aerodinámica. En la semana previa al récord oficial, el equipo participó en la Speed Week de Bonneville con cada motor limitado a 600 CV y marcó 368,347 mph (unos 593 km/h) en la clase Blown Gas Streamliner. Aquella marca no contó como récord oficial por las diferencias de reglamentación entre campeonatos.

2026 JCB Hydromax. Récord hidrógeno. Imagen estudio.
Foto: JCB

Por qué este récord mira más allá de la sal de Bonneville

El esfuerzo de JCB no es una anécdota de velocidad. Lord Bamford, presidente de la compañía, enmarca el logro en la estrategia industrial del grupo: demostrar que un motor de combustión interna puede funcionar con hidrógeno sin emisiones y a bajo coste. La misma tecnología que impulsa al Hydromax ya equipa excavadoras y maquinaria industrial, un terreno donde la electrificación por baterías no siempre es viable por falta de infraestructura de carga.

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‘Es enorme que esto pueda hacerse’, declaró Lord Bamford. ‘Demuestra que un motor de combustión interna puede funcionar con hidrógeno con cero emisiones y a muy bajo coste. JCB mira hacia delante: hay que reducir la dependencia de los combustibles fósiles, y el hidrógeno debe ser una de las soluciones’.

El récord también persigue objetivos comerciales. JCB quiere impulsar su negocio de motores de hidrógeno como vía de descarbonización para equipos industriales y reforzar su presencia en Estados Unidos, donde prepara una nueva fábrica en San Antonio (Texas). En ese contexto, la sal de Bonneville funciona como un escaparate global.

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Para el lector español, esta noticia conecta con una tendencia que también se discute en Europa: el hidrógeno no es solo una alternativa para el transporte pesado o la industria, sino una vía técnica que poco a poco reivindica su espacio frente a la electrificación pura. En España, donde el despliegue de electrolineras avanza más despacio que en el norte de Europa, el récord británico recuerda que hay otras rutas de descarbonización en desarrollo.

Lo que viene no es un coche de calle con esta mecánica, pero sí una generación de maquinaria industrial y quizá de transporte pesado con motores de hidrógeno. El siguiente paso natural será homologar esta tecnología para aplicaciones reales, y este récord le da a JCB un argumento difícil de ignorar.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 654 km/h de media, el nuevo récord mundial de velocidad para un vehículo de hidrógeno, marcado en Bonneville por el JCB Hydromax.
  • Consejo práctico: si te interesa el motor, sigue la pista a los motores de hidrógeno de JCB: la misma ingeniería que ha batido este récord ya se aplica a excavadoras y maquinaria industrial.
  • Así te afecta: el hidrógeno gana protagonismo como alternativa real de descarbonización para el transporte y la industria, un debate que también afecta a España y a los conductores españoles.