El chasis 1E15057 llegó a California en marzo de 1967, recién salido de la factoría de Browns Lane, y pasó las tres décadas siguientes en una misma familia de Minnesota tras un viaje de regreso desde la costa oeste en febrero de 1987. Aquella aventura, emprendida por un padre y su hijo —el vendedor actual—, ha mantenido al Jaguar E-Type Series 1.25 Roadster fuera del radar de los coleccionistas hasta ahora: el coche sale a subasta en Bring a Trailer con apenas 23.000 millas en el cuentakilómetros y una historia de custodia larguísima que rara vez se ve en ejemplares de esta pureza.
Las claves de esta historia
- Lo más importante: un Jaguar E-Type de la serie de transición 1.25, producido durante apenas seis meses en 1967 y con solo 23.000 millas documentadas.
- No te lo puedes perder: el ejemplar ha estado 39 años en la misma familia; el padre del vendedor lo compró en California en 1987 y lo condujo hasta Minnesota.
- Cifras y producción: aproximadamente 1.500 roadster Series 1.25 fabricados, motor 4.2 litros de seis cilindros en línea con triple carburador SU y cambio manual de cuatro velocidades.
La transición silenciosa del E-Type
Conviene detenerse en la rareza que supone un Series 1.25. Jaguar los produjo entre enero y julio de 1967 para cumplir con las inminentes regulaciones de seguridad estadounidenses del modelo 1968. Conservaban lo mejor de la Serie 1 primigenia: los faros carenados, los intermitentes y pilotos traseros situados sobre los paragolpes, y sobre todo los tres carburadores SU que otorgaban al 4.2 litros una respuesta inmediata y un sonido inconfundible. Pero introducían los faros sellados sin carenar —las unidades sealed-beam que destapan la mirada del morro— y perdían los clásicos interruptores basculantes en favor de los de palanca, aunque este ejemplar conserva los mandos de la primera serie, detalle que el anuncio original documenta con precisión.
El chasis 1E15057 salió de fábrica pintado en British Racing Green, color que aún viste tras un repintado realizado bajo la propiedad del padre del vendedor. La capota de lona negra se reemplazó en algún momento, igual que la antena de radio y las juntas de estanqueidad, manteniendo una estética que roza la originalidad sin caer en la sobre-restauración. Las llantas de alambre de 15 pulgadas, con sus bujes de orejetas y neumáticos Goodyear Invicta GL de perfil 195/75, son las que uno espera en un E-Type que ha vivido más en un garaje climatizado de Minnesota que en la carretera.
39 años en la misma familia
En febrero de 1987, el padre y el hermano del actual propietario volaron a California y regresaron conduciendo este mismo coche hasta Minnesota. No era un capricho de inversor; era un objeto de devoción que permaneció en la familia casi cuatro décadas. El motor 4.2 litros, un seis en línea con triple carburador SU, fue reconstruido por el progenitor hace aproximadamente diez años, y desde entonces el uso ha sido mínimo: los últimos cinco años apenas ha rodado, y ha pasado buena parte de los dos últimos estacionado. El resultado es un roadster que necesita un repaso de frenos —el vendedor recomienda su servicio— y que luce un pequeño bollo en la valencia delantera, marcas de una historia real, no de un museo.
El interior, originalmente tapizado en cuero Suede Green, fue retapizado antes de 1987 en una atractiva piel color tan que combina con moqueta y paneles de puerta a juego. El salpicadero negro conserva los interruptores basculantes de la primera serie, y frente al volante de madera rimada se alinean los relojes Smiths: velocímetro hasta 160 mph y cuentavueltas con reloj integrado, más los secundarios de temperatura, presión de aceite, nivel de combustible y amperaje. El cuentakilómetros marca 23.000 millas, una cifra que, según la documentación del coche y la cronología de su custodia familiar, es original y verificable. Se ha añadido un equipo de sonido con Bluetooth, pero el vendedor entrega también la radio extraída.
Qué dice el mercado de los Series 1 con historia
El E-Type siempre ha sido una referencia del coleccionismo, pero dentro de su amplia producción —más de 70.000 unidades entre todas las variantes—, los Series 1 y Series 1.25 de carretera abierta y bajo kilometraje se han convertido en los más perseguidos. La combinación de un historial de propiedad único, pocas millas y el atractivo del triple SU forma una receta que el mercado valora por encima de los 150.000 dólares en ejemplares cuidados, y con frecuencia la barrera de los 200.000 cuando aparece un coche tan particular como este. La subasta en Bring a Trailer, sin precio de reserva, pone a prueba ese techo.
Pocos E-Type pueden presumir de haber pasado casi cuatro décadas en la misma familia y de mostrar apenas 23.000 millas sin haber sido sobre-restaurados.
Lo que diferencia este lote de otros roadster de la época es la pátina de su historia: no es un coche impecable, sino uno que ha envejecido con dignidad, con todas sus piezas esenciales numeradas y coincidentes —el certificado del Jaguar Heritage Trust que acompaña el lote confirma el chasis, el motor, la carrocería y la caja de cambios— y con los pequeños defectos que un coleccionista entendido sabrá conservar en vez de eliminar. El sistema de escape de acero inoxidable, el diferencial autoblocante y los frenos de disco con traseros interiores completan una mecánica que, pese a los años de inactividad, solo pide una puesta a punto para volver a evocar la experiencia de un gran turismo británico de los sesenta.
El lote incluye documentación variada, registros, herramientas de época y recambios. El número de bastidor 1E15057, visible en la placa del vano motor, es el mismo que figura en el título de Minnesota a nombre del vendedor. Para el aficionado que busca un E-Type con historia real, sin las adulteraciones de una restauración integral y con la honestidad de una vida de garaje, esta subasta ofrece un candidato difícil de repetir.

