La multa de 200 euros por llevar la ITV caducada: cómo evitar ser un ‘fugitivo’

Uno de cada tres vehículos no acude a la inspección cuando le toca, lo que conlleva multas de hasta 200 euros y un mayor riesgo de accidente. Estos son los datos que explican el problema y lo que puedes hacer para evitarlo.

Circular con la ITV caducada te puede costar 200 euros de multa. Y, sin embargo, uno de cada tres vehículos en España no pasa la inspección cuando le corresponde, según los últimos datos de AECA-ITV. El problema va mucho más allá de la sanción: retrasar la cita multiplica el riesgo de accidente y de averías que después te saldrán mucho más caras.

El informe “Antiguos y mal mantenidos”, elaborado por la Fundación Línea Directa junto con Centro Zaragoza, ha sacado a la luz la magnitud del problema. En los últimos diez años, al menos 670 personas han perdido la vida y más de 23.000 han resultado heridas en accidentes en los que los coches implicados presentaban un mantenimiento deficiente. Si los fallos se concentran en los frenos, la dirección, la suspensión o los neumáticos, la probabilidad de fallecer se multiplica por cinco.

La edad media del parque automovilístico español ya roza los 14,5 años, un 58 % más que en 2010. A mayor antigüedad, menor inversión en revisiones: casi 10 millones de conductores reconocen que no realizan un mantenimiento anual. De ellos, el 52 % lo achaca a motivos económicos, mientras que 2,5 millones recurren a mecánicos no profesionales y 1,5 millones intentan hacerlo por su cuenta.

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Un coche mal mantenido convierte un accidente en una tragedia: la letalidad se triplica. Si fallan los sistemas críticos, la probabilidad de morir asciende hasta cinco veces.

En la Comunidad de Madrid, el 37,7 % de los conductores admite que no revisa su coche anualmente, y el 6,1 % acude a talleres no oficiales. La combinación de un parque envejecido con hábitos de desatención técnica tiene consecuencias directas: los coches de más de 15 años implicados en siniestros con víctimas presentan un 70 % más de defectos que los modelos de hasta cuatro años.

La multa de 200 euros y los defectos que más rechazos provocan

Circular sin la ITV en vigor no solo te expone a una sanción económica. La DGT contempla una multa de 200 euros, que se reduce a 100 euros si pagas en los primeros 20 días. Pero si un agente te para y considera que el vehículo representa un riesgo, puede inmovilizarlo y obligarte a llamar a la grúa.

El dato más preocupante es que las sanciones por ITV caducada han aumentado un 51 % entre 2015 y 2024. A pesar de ello, uno de cada tres vehículos no acude a la cita. Entre los que sí lo hacen, el 17,9 % suspende a la primera, con una media de dos defectos graves por vehículo. Por comunidades, Asturias lidera el ranking con un 32,4 % de suspensos, mientras que la Comunidad Valenciana (10,5 %) y el País Vasco (13,7 %) registran las tasas más bajas.

multa ITV 200 euros

Los fallos más habituales que hacen suspender la ITV y que además encarecen cualquier reparación futura son los del alumbrado (37 %), el motor y la transmisión (19 %), los frenos (12 %), los ejes y las ruedas (9 %) y la dirección (4 %). Si acumulas más de un año de retraso, la tasa de rechazo se dispara del 15 % al 25 %. El mensaje es claro: posponer la inspección multiplica las posibilidades de tener que repetir y de enfrentarte a una reparación elevada.

El coste de retrasar la cita: de los 40 euros de la ITV a reparaciones de miles

La multa de 200 euros por ITV caducada es solo la punta del iceberg. Una inspección básica cuesta entre 30 y 60 euros según la comunidad autónoma, y te alerta de averías incipientes. Ignorarla durante meses o años permite que un simple testigo luminoso se convierta en un fallo grave. Cambiar a tiempo unas pastillas de freno no suele pasar de los 150-200 euros en un taller de confianza; si el descuido daña los discos, la factura se va a los 400-600 euros. Y si el sistema de dirección presenta holguras que no se corrigen, la reparación puede superar los 1.000 euros.

Además, el estudio de la Fundación Línea Directa destaca que el precio medio de las reparaciones ha subido un 22 % en los últimos cinco años. Dejar pasar una visita que apenas supone el coste de un depósito de combustible es una decisión que, a la larga, sale mucho más cara.

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Para no convertirte en un “fugitivo” de la ITV, lo más práctico es que programes un recordatorio en el móvil un mes antes de que caduque la inspección. Aprovecha ese margen para revisar las luces, la profundidad del dibujo de los neumáticos (mínimo 1,6 milímetros) y el nivel de los líquidos. Si detectas cualquier anomalía, un taller de confianza puede corregirla antes de la cita y ahorrarte la repetición. La seguridad y el bolsillo te lo agradecerán.

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