El mal estado de las carreteras encarece el seguro de coche: siniestralidad disparada y 450 millones de impacto

Un informe de Sumauto revela que el 78 % de los conductores percibe un deterioro peligroso del firme, con un coste económico de hasta 450 millones de euros que ya está encareciendo las primas de seguro.

El deterioro de la red de carreteras españolas no solo es un quebradero de cabeza para los conductores, sino que empieza a pasar factura en el recibo del seguro del coche. Un informe de Sumauto (Grupo Vocento) publicado este 15 de julio de 2026 revela que los usuarios otorgan una nota media de 4,2 sobre 10 al estado del firme y que el 78% de los conductores detecta un deterioro “notable y peligroso” en autovías y autopistas. El impacto económico de los siniestros y averías asociados se sitúa entre 320 y 450 millones de euros anuales, una factura que acaba repercutiendo en el bolsillo de los asegurados.

Con la Operación Salida de julio ya en marcha y más de 4,2 millones de desplazamientos en el primer fin de semana, el temor a un verano complicado sobre el asfalto es real. Según el mismo estudio, el 64% de los encuestados confiesa haber esquivado socavones o grietas a alta velocidad en el último año, una situación que multiplica el riesgo de reventones, daños en la suspensión y accidentes por pérdida de adherencia. Cada uno de esos percances se traduce en un parte al seguro y, si la tendencia se mantiene, en renovaciones de póliza al alza.

El firme español suspende: déficit crónico de mantenimiento

Detrás de esta calificación tan baja hay un déficit de inversión que se arrastra desde hace más de una década. La Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA) calcula que desde 2011 se han dejado de aplicar 225 millones de toneladas de asfalto, y desde la patronal de conservación ACEX se estima que serían necesarios 5.000 millones de euros para revertir la degradación. A ello se suma el encarecimiento del betún por el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha disparado el precio de la materia prima entre un 18 % y un 25 %.

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El resultado es que el 71 % del firme solo recibe parches superficiales y el 43 % de las vías principales acumula más de 10 años sin una renovación en profundidad. Una infraestructura que envejece más rápido de lo que se repara.

Cómo se convierte un bache en una subida de la prima

El vínculo entre el mal estado de la calzada y el encarecimiento del seguro de coche es directo. Un golpe con un socavón puede reventar un neumático, dañar la llanta o romper un amortiguador. Esas averías mecánicas movilizan grúas y generan reclamaciones por daños propios en las pólizas a todo riesgo, mientras que los accidentes por pérdida de control elevan los siniestros de responsabilidad civil. Las aseguradoras ajustan sus tarifas en función de la siniestralidad del área geográfica y del tipo de vía, por lo que un repunte de partes en autovías termina trasladándose a las primas de todos los conductores, no solo a los que han tenido un percance.

Según el informe de Sumauto, el impacto económico de estos incidentes vinculados al asfalto ronda los 450 millones de euros anuales. Una parte importante de ese dinero sale de los bolsillos de los asegurados, bien porque tienen que pagar la franquicia de su póliza o porque, al renovar, se encuentran con un precio más alto que el año anterior.

Cada bache no solo rompe el neumático: también encarece la factura del seguro del año siguiente.

Con el verano recién estrenado y una red viaria que, según el 71 % de los usuarios, no aguantará el tráfico masivo de julio y agosto, la previsión es que el volumen de partes por daños sobre el asfalto siga creciendo. Las pólizas que se renueven a partir de septiembre podrían incorporar ya ese ajuste al alza.

La factura de 450 millones que paga el conductor en su seguro

Más allá de la cifra global del informe de Sumauto, lo relevante para el usuario es que el deterioro de las carreteras no es un problema ajeno: es un coste que se reparte entre todos los conductores a través del sistema asegurador. Cada parte abierto por un neumático destrozado en una autovía mal conservada suma puntos de siniestralidad a la estadística global, y esa estadística es la base sobre la que las compañías calculan las primas del año siguiente.

Un conductor particular no puede controlar el estado del asfalto, pero sí puede revisar con atención qué coberturas tiene contratadas y si merece la pena incluir, por ejemplo, la asistencia en viaje o los daños propios con una franquicia moderada. Para quienes circulan con frecuencia por autovías degradadas, contar con una póliza que cubra los daños por impacto con objetos de la vía puede marcar la diferencia entre desembolsar cientos de euros de taller o que lo asuma la aseguradora.

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Con la falta de Presupuestos Generales del Estado que lastra las inversiones en conservación y un precio del betún disparado, los expertos del sector no esperan una mejora inmediata de las carreteras. Mientras tanto, los partes por baches seguirán llegando a las mesas de siniestros, y las primas, previsiblemente, continuarán la senda alcista.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: En un contexto de carreteras degradadas, las pólizas a todo riesgo con daños propios cubren los desperfectos mecánicos por impacto con baches, reventones y accidentes por pérdida de adherencia, siempre que se cumplan las condiciones de la póliza.
  • A quién va dirigido: A cualquier conductor que utilice autovías y autopistas con frecuencia, especialmente en los meses de verano, cuando el tráfico masivo multiplica las posibilidades de sufrir un percance.
  • Cuánto cuesta: El repunte de siniestros vinculados al mal estado del asfalto está elevando las primas de renovación, con incrementos que pueden notarse a partir de la siguiente renovación y que, según el perfil y la zona, pueden suponer entre un 2 % y un 4 % adicional sobre la prima anterior.