La multa de 200 euros con el semáforo en verde existe, y la Guardia Civil la vigila ya en Canarias. Bloquear el cruce porque la salida está colapsada se paga caro.
Es una escena de todos los días. El disco se pone verde, arrancas, entras en la intersección y la calle de enfrente está a tope. Te quedas plantado en mitad del cruce, con el morro dentro y el resto de vehículos esperando a que se despeje. Nadie toca el claxon, nadie se baja del coche, pero la circulación transversal está cortada. Ahí es donde aparece la sanción.
Sobre ese tipo de conductas graves ha puesto el foco la Agrupación de Tráfico en Canarias: las que se castigan con hasta 200 euros sin necesidad de saltarse un semáforo en rojo ni de pisar el acelerador. No ceder el paso en un cruce o en una incorporación, no avisar con el intermitente de la maniobra que vas a ejecutar o quedarte atravesado en mitad de la calzada entran en ese paquete.
El texto que lo regula es el artículo 59 del Reglamento General de Circulación. Su redacción no deja margen: ningún conductor debe penetrar en una intersección, ‘aun cuando goce de prioridad de paso’, si la situación del tráfico permite prever que quedará detenido e impedirá u obstruirá la circulación transversal. Puedes consultarlo completo en el texto consolidado del Reglamento publicado en el BOE.
El verde te da permiso para pasar, no el derecho a quedarte plantado en mitad del cruce.
Hay un segundo detalle en el mismo artículo que casi nadie conoce. Si ya estás dentro del cruce, detenido y estorbando, la norma te obliga a salir de la intersección sin esperar a que se abra tu fase del semáforo, siempre que al hacerlo no entorpezcas a quienes avanzan en el sentido permitido. Primero se despeja. Luego se circula.
Qué vigilan los agentes y dónde
El refuerzo canario apunta a las intersecciones con tráfico denso, esas donde un cruce bloqueado colapsa varias calles en cadena. Aquí no hay cinemómetro que valga: la infracción la detecta el agente que está sobre el terreno, que ve la maniobra y levanta acta con la matrícula del vehículo que se ha quedado atravesado.
Conviene tener clara la frontera entre obstaculizar y estacionar. Quedarse detenido en mitad de una intersección e impedir el paso a quienes circulan en sentido transversal es obstaculización. Otra cosa distinta es el estacionamiento o la parada indebida, la que se produce en carril bus, zona de carga y descarga, vado o paso de peatones. Son infracciones diferentes, con importes distintos y tramitación distinta.
Cuánto cuesta: de 100 a 200 euros y sin puntos
El importe depende de la gravedad del bloqueo, del peligro generado para la seguridad vial y del lugar exacto donde se produzca la obstrucción. Las más leves se quedan en 100 euros. Las que los agentes consideran graves, por el riesgo o por el caos que generan, alcanzan los 200 euros.
Si te notifican la sanción y pagas dentro de los 20 días siguientes, te acoges al pronto pago y abonas la mitad: 50 euros en las leves y 100 euros en las graves. Eso sí, al pagar renuncias a alegar. Con el recibo en la mano se cierra la vía del recurso, así que la decisión no es solo económica.
- Leve: hasta 100 euros. Con pronto pago, 50 euros.
- Grave: hasta 200 euros. Con pronto pago, 100 euros.
- Puntos: ninguna de las dos resta puntos del carnet.
La detracción de puntos solo entra en juego si la maniobra previa se tipifica como conducción temeraria, o si para salir del bloqueo haces un cambio de sentido o una marcha atrás prohibidos en una vía de alta velocidad. Ahí la cosa cambia de categoría y de castigo. Tu saldo puedes comprobarlo en la sede electrónica de la DGT.
Por qué esta multa se cuela entre las más habituales
Bloquear un cruce es una de esas infracciones que casi nadie percibe como tal. No hay exceso de velocidad, no hay móvil en la mano, no hay cinturón sin abrochar. Simplemente, uno avanza porque el semáforo se lo permite. Y ahí está el error de lectura: el Reglamento General de Circulación no regala el paso, lo condiciona a que exista espacio real al otro lado de la intersección.
En ciudades con tráfico denso la tentación es alta: si no entras, pierdes la fase y te toca esperar otro ciclo completo. Ese cálculo es precisamente el que la norma quiere desactivar, porque el coste individual de aguardar dos minutos se transforma en un coste colectivo de calles enteras paradas. Y en un cruce con prioridades mal resueltas, el tapón degenera en un alcance sin margen de reacción.
El consejo se aprende en una tarde: mira la salida antes de mirar el semáforo. Si el hueco existe, entra. Si no existe, detente antes de la línea de detención aunque el disco acabe de cambiar a verde. Y si ya estás dentro estorbando, despeja la intersección en cuanto puedas, pero sin montar otra maniobra temeraria que te cueste los puntos que esta sanción no te quita.
La regla no va a moverse a corto plazo: el artículo 59 sigue vigente y la vigilancia en Canarias se mantiene activa. Lo que sí cambia es la probabilidad de que te toque a ti. Mejor no dar motivos al agente que está mirando el cruce.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a cualquier conductor que atraviese una intersección con tráfico denso, y también a quien no cede el paso o no señaliza la maniobra.
- Cifras a tener en cuenta: de 100 a 200 euros; 50 o 100 euros con el pronto pago en 20 días; cero puntos; artículo 59 del Reglamento General de Circulación.
- Consejo para evitarlo: comprueba que hay hueco al otro lado antes de cruzar la línea de detención y, si ya estás dentro, sal de la intersección en cuanto sea posible.


