La DGT y la Guardia Civil de Tráfico activan hoy, lunes 3 de agosto, la campaña europea ROADPOL de control de velocidad, que se prolongará hasta el domingo 9 de agosto. En plena operación salida de verano, los agentes intensificarán los controles en todo tipo de vías, con especial atención a los tramos de mayor siniestralidad y a los nuevos radares que entran en funcionamiento.
Una campaña europea con más controles y cinco nuevos radares
La campaña, impulsada por la red europea de policías de tráfico RoadPol, cuenta en España con la participación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de las policías autonómicas y locales que se sumen voluntariamente. Durante siete días, los conductores se encontrarán con más patrullas y cinemómetros en carreteras convencionales, autopistas, autovías y vías urbanas.
El refuerzo coincide con uno de los momentos del año con mayor volumen de desplazamientos: los trayectos largos hacia zonas vacacionales se mezclan con los recorridos cortos durante los días de descanso, multiplicando las oportunidades de que se produzcan excesos de velocidad.
Como novedad, la DGT estrena cinco nuevos puntos de control de velocidad. Se trata de un radar fijo y dos de tramo bidireccionales, ubicados en carreteras de Albacete, Segovia y Soria. Todos estarán señalizados y su localización se publicará en la web de la DGT para que los navegadores puedan incorporarlos.
Durante el primer mes de funcionamiento, los conductores que rebasen el límite recibirán una notificación informativa sin sanción económica. Pasado ese periodo de cortesía, los excesos serán denunciados y multados con normalidad.
El coste de saltarse el límite: de 100 a 600 euros y hasta 6 puntos
Superar los límites de velocidad puede salir muy caro. La normativa actual prevé sanciones económicas que van desde 100 euros si el exceso es leve hasta 600 euros para los excesos más graves, además de la detracción de hasta 6 puntos del carnet de conducir. Y si el exceso supera en 60 km/h el límite en vías urbanas o en 80 km/h en interurbanas, el artículo 379 del Código Penal lo tipifica como delito, con penas que pueden incluir prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, y la privación del derecho a conducir.
Los límites genéricos que hay que respetar en esta campaña —y siempre— son claros: en autopistas y autovías, 120 km/h para turismos y motocicletas; en carreteras convencionales, 90 km/h, ya sin posibilidad de rebasar para adelantar. En ciudad, el límite es de 20 km/h en vías de plataforma única, 30 km/h en calles de un carril por sentido y 50 km/h en las de dos o más carriles, igual que en travesías.

Por qué la velocidad sigue siendo un reto: 307 siniestros mortales en 2024
La DGT recoge en la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030 la “tolerancia cero” con el exceso de velocidad, y los datos del año pasado refuerzan esa postura. En 2024, la velocidad inadecuada estuvo presente en 307 siniestros mortales en carreteras de competencia de la DGT, lo que supone el 22 % del total y la convierte en el tercer factor concurrente más habitual. Circular más rápido reduce el tiempo de reacción, alarga la frenada y agrava las lesiones.
El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) estima que una reducción de apenas 1 km/h en la velocidad media evitaría más de 2.200 fallecimientos al año en la Unión Europea. En cambio, aumentar la velocidad en 10 km/h eleva un 220 % el riesgo de siniestro mortal. Los usuarios vulnerables se llevan la peor parte: un peatón atropellado a 30 km/h tiene un 95 % de posibilidades de sobrevivir, pero a partir de 80 km/h esa cifra se desploma hasta hacer la supervivencia casi imposible.
El aviso informativo de los radares nuevos no es un cheque en blanco. A partir del mes de rodaje, cada kilómetro de más contará como infracción.
Pese a las evidencias, la conducta al volante no mejora: cerca del 60 % de los conductores españoles admite haber circulado deliberadamente por encima de los límites en carreteras convencionales, casi la mitad lo hace en vías urbanas y más del 60 % en autopistas y autovías. Las campañas como ROADPOL buscan precisamente cortar esa inercia de riesgo.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: todos los conductores que circulen por cualquier tipo de vía durante la campaña, especialmente en carreteras convencionales, autovías y travesías urbanas donde se concentran los controles.
- Cifras a tener en cuenta: multas de entre 100 y 600 euros, pérdida de hasta 6 puntos del carnet y, en excesos muy graves, posible delito penal. Los nuevos radares mandarán solo avisos sin sanción durante el primer mes.
- Consejo para evitarlo: respeta los límites genéricos (120, 90, 50, 30 o 20 km/h según la vía) y, sobre todo, adapta la velocidad a la densidad del tráfico, la meteorología y la visibilidad. No te fíes solo de los avisos del navegador; los radares de tramo miden la velocidad media y anulan el frenazo de último segundo.


