El parque automovilístico español esconde un problema silencioso pero con consecuencias para la seguridad vial y el medio ambiente: uno de cada tres vehículos que debería haber pasado la Inspección Técnica (ITV) en 2025 no lo hizo. Así lo ha constatado la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), que ha presentado datos que revelan que el incumplimiento no solo no mejora, sino que ha crecido un 11% desde 2017.
El retraso tiene un precio: más defectos, más riesgo
Los números son contundentes. Los vehículos que acumulan entre seis y doce meses de retraso en la ITV presentan un 51% más de defectos graves o muy graves que los que pasan la inspección a tiempo. Si el retraso supera el año, ese riesgo se eleva hasta el 65%. Y no es casualidad: los coches que más tardan en pasar la ITV son también los más envejecidos, con una antigüedad media de 19,3 años, cuatro años más que los vehículos que sí cumplen con los plazos.
«La ITV es la herramienta pública para prevenir y detectar fallos que pueden comprometer la seguridad vial y reducir el impacto ambiental de los vehículos«, advirtió Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV. «Es especialmente preocupante que, en un parque automovilístico cada vez más envejecido, siga existiendo un nivel de incumplimiento tan elevado.»

Además, desde el periodo prepandemia, ha aumentado en todas las categorías la presencia de vehículos de más de diez años y sin ITV vigente implicados en siniestros mortales. El dato más alarmante afecta a los camiones de más de 3.500 kg: los accidentes con víctimas mortales en los que estaba involucrado un vehículo de este tipo sin ITV en vigor se han disparado un 56%.
¿Qué falla cuando se detectan problemas?
Pese al incumplimiento generalizado, los datos de 2025 muestran que el 81% de los vehículos que sí acudieron a una estación de inspección superaron la inspección sin problemas. Sin embargo, los que son rechazados presentan de media dos defectos graves o muy graves, lo que apunta a una falta de mantenimiento sistemático. Los fallos más frecuentes se concentran en cuatro sistemas:
- Alumbrado y señalización (23% de los defectos graves): el problema más recurrente año tras año.
- Emisiones contaminantes (22%): con un ligero incremento respecto al ejercicio anterior.
- Ruedas, neumáticos y suspensión (20%): elementos críticos para el control del vehículo.
- Frenos (11,4%): cuarta causa más frecuente de rechazo en la inspección.
¿Cuándo pasar la ITV y qué pasa si no se hace?

Desde la entidad que agrupa a la mayor parte de las empresas que trabajan en la inspección de vehículos recomiendan adelantarse hasta un mes antes de la fecha de caducidad: así se puede planificar la cita con margen sin modificar el período de validez de la siguiente inspección. No hacerlo, además del riesgo evidente para la seguridad, expone al conductor a multas de entre 200 y 500 euros dependiendo del tiempo de retraso acumulado.
Tener la inspección al día no es solo una obligación legal. Es una medida eficaz para reducir accidentes, mejorar la calidad del aire y mantener las carreteras españolas más seguras.

