Con 9,76 millones de euros destinados desde 2022 únicamente a estudios y actualización de documentación, el proyecto del túnel que algún día podría unir Europa y África bajo el Estrecho de Gibraltar encara este mes de agosto su revisión más decisiva en dos décadas. Y sin que se haya excavado todavía un solo metro de galería.
Un proyecto que lleva años acumulando estudios sin obra
La idea de un enlace fijo entre España y Marruecos no es nueva, pero el impulso de los últimos años ha llevado la inversión acumulada en investigaciones y anteproyectos hasta los 9,76 millones de euros, según los datos públicos de la sociedad hispano-marroquí que gestiona el túnel. Esa cifra no incluye ni una sola tuneladora ni un metro de hormigón: todo el dinero se ha ido en documentación, campañas geotécnicas y actualizaciones del diseño.
El trazado previsto ronda los 38,5 km de longitud total, de los cuales 27,7 km discurren bajo el mar, a una profundidad máxima de 475 metros. Se plantea como una infraestructura exclusivamente ferroviaria, con dos túneles de vía única y una galería central de servicio. Los viajeros no conducirían dentro del túnel: los coches y camiones se cargarían en trenes lanzadera, al estilo del Eurotúnel que une Francia y Reino Unido.
Agosto, la cita que determinará el próximo paso
El calendario que maneja la administración del proyecto fija agosto de 2026 como el mes en que deben estar listas las conclusiones de la mayor revisión del anteproyecto desde 2007. No se trata de un permiso para empezar a excavar, sino de un dictamen que concrete la viabilidad técnica, el coste estimado y la demanda potencial del corredor. La consultora encargada de esta actualización recibió un encargo de cerca de 961 939 euros para completar toda la documentación.
Según la información oficial, los trabajos de campo realizados este mismo año confirman que la tecnología actual podría perforar el complejo subsuelo del Umbral de Camarinal. Sin embargo, esa constatación técnica no basta para que el proyecto deje de ser un conjunto de informes y pase a convertirse en una obra real.
Viajar en coche a Marruecos sin ferry: qué plantea el túnel
Para el conductor español que hoy cruza el Estrecho en barco, la promesa del túnel es tentadora: subir el coche a un tren en Algeciras o en Tarifa y bajarlo minutos después en la orilla marroquí, sin mareos ni esperas portuarias. Pero conviene no hacerse ilusiones a corto plazo: no está previsto que el túnel tenga carriles para vehículos. La solución ferroviaria con lanzaderas es la única que se baraja.

Los números que manejan los técnicos son estos:
- Longitud total del túnel: 38,5 km
- Tramo submarino: 27,7 km
- Profundidad máxima: 475 metros
- Dos tubos de vía única de 7,90 metros de diámetro interior cada uno
- Galería central de servicio de 6 metros de diámetro
- Pasos transversales cada 340 metros
- Pendiente máxima del 3%
La tecnología para excavar bajo el Estrecho ya existe; el verdadero desafío no está en la geología, sino en mantener décadas de estabilidad diplomática y compromisos financieros entre dos países.
Los enormes obstáculos que aún separan el proyecto de la realidad
Demostrar que una tuneladora puede abrirse paso bajo el lecho marino es solo el primer peldaño. El túnel España-Marruecos carece todavía de proyecto constructivo aprobado, de declaración de impacto ambiental, de un presupuesto definitivo y, sobre todo, de un acuerdo de financiación entre ambos países. Antes de lanzar las máquinas al subsuelo habría que ejecutar además una galería de reconocimiento que, por sí sola, podría consumir varios años.
La cooperación diplomática añade otra capa de incertidumbre. Una infraestructura de esta escala exige décadas de estabilidad en las relaciones bilaterales, algo que ni España ni Marruecos pueden garantizar por escrito. La oscilación política a ambos lados del Estrecho convierte la continuidad del proyecto en un ejercicio de voluntad que va más allá de los ciclos electorales.
Mientras tanto, los 9,76 millones de euros gastados en estudios seguirán siendo el único rastro tangible de un sueño de ingeniería que, por ahora, solo existe sobre el papel. La revisión de agosto servirá para decir si el túnel es técnicamente posible, pero la pregunta sobre si realmente se hará seguirá sin respuesta oficial.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 9,76 millones de euros invertidos exclusivamente en estudios desde 2022, sin que se haya construido ni un metro de túnel.
- Consejo práctico: no esperes cruzar el Estrecho en coche por vía subterránea en el corto o medio plazo. El ferry seguirá siendo la única opción para el viajero español que quiera llegar a Marruecos con su vehículo.
- Así te afecta: el proyecto, aunque lejano, muestra cómo las grandes infraestructuras internacionales se topan con barreras que van más allá de la técnica. Para el conductor, el túnel sigue siendo una promesa de futuro que tardará, como mínimo, décadas en materializarse.

