Cómo evitar que las tormentas de verano te suban la prima del seguro de coche

Los siniestros por lluvia en verano pueden encarecer el seguro hasta un 30% si pierdes el bonus malus. Conocer los riesgos del efecto barrillo y el aquaplaning te ayuda a evitar el parte y a conservar la mejor tarifa.

Conducir bajo una tormenta de verano eleva el riesgo de siniestro hasta un 25 %, según datos del sector. Un aquaplaning, un alcance por frenada inesperada o una salida de vía tras el efecto barrillo pueden traducirse, al renovar la póliza, en un encarecimiento de la prima del seguro de coche si pierdes parte del bonus malus. Sin embargo, con una conducción adaptada y un mantenimiento preventivo puedes evitar dar parte y conservar el descuento por buena siniestralidad.

Efecto barrillo y aquaplaning: los peligros que más partes generan

Los primeros minutos de un aguacero estival son los más críticos. Tras jornadas de calor intenso, el asfalto acumula polvo, polen y restos químicos secos. Cuando caen las primeras gotas, se forma una capa arcillosa muy deslizante —el efecto barrillo, como lo describen desde Alquiber— que reduce drásticamente la adherencia de los neumáticos. Basta un frenazo brusco sobre esa superficie para perder el control y acabar dando un parte que te reste bonus malus y te suba la prima durante varios años.

La recomendación de los expertos es clara: modera la velocidad de inmediato y amplía la distancia de seguridad con el vehículo que te precede, evitando cualquier maniobra repentina. Además, mantener los neumáticos con la presión correcta es fundamental para evacuar el agua y reducir el riesgo de aquaplaning. Si el coche empieza a deslizarse sobre una balsa, levanta el pie del acelerador con suavidad, no frenes y sujeta el volante con firmeza hasta recuperar la tracción.

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Mantenimiento y visibilidad: la barrera que evita el siniestro

En una tormenta veraniega la visibilidad se reduce de golpe y los cristales se empañan con facilidad. Unas escobillas en buen estado, los cristales limpios y el uso del aire acondicionado para desempañar son las tres herramientas más eficaces para ver y que te vean. Circular con las luces de cruce encendidas es obligatorio, y si la lluvia es muy opaca puedes activar los faros antiniebla.

Un simple fallo en el limpiaparabrisas puede bastar para que no percibas a tiempo un obstáculo y provoques un alcance. Ese pequeño siniestro, aunque parezca menor, puede hacer que pierdas el bonus malus acumulado y veas cómo tu prima sube al año siguiente. Por eso, revisar el vehículo antes de viajar es una de las inversiones más rentables para tu bolsillo cuando hablamos de seguro.

Un frenazo sobre el efecto barrillo o un aquaplaning mal gestionado pueden costarte el bonus y encarecer la prima durante varios ejercicios.

Qué hacer si la tormenta te sorprende en ruta

Si la intensidad del agua o del granizo impide circular con seguridad, lo más prudente es abandonar la calzada y detener el coche en una zona segura, activando las luces de emergencia y de posición. En caso de tormenta eléctrica, el habitáculo actúa como una jaula de Faraday: la electricidad circula por la carrocería hasta el suelo y los ocupantes permanecen protegidos, siempre que eviten tocar elementos metálicos.

Conviene recordar que los daños por granizo están cubiertos por las pólizas a todo riesgo y, en ocasiones, por las de terceros ampliado, pero cualquier siniestro —incluso los atmosféricos— puede afectar al bonus malus si la aseguradora tiene que indemnizar. Por tanto, proteger el coche de la tormenta sigue siendo la mejor estrategia para que la prima del seguro no se dispare en la próxima renovación.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: una serie de pautas de conducción y mantenimiento para evitar siniestros bajo tormenta y conservar el bonus malus, la herramienta que premia con descuentos a quienes no dan partes.
  • A quién va dirigido: a cualquier conductor que se ponga al volante en verano y quiera proteger su prima, especialmente a quienes tienen un seguro a todo riesgo o un terceros ampliado con cobertura de daños propios.
  • Cuánto cuesta: no dar un solo parte durante un año de tormentas puede suponer un ahorro de entre el 20 % y el 30 % en la renovación de la póliza, dependiendo del escalón de bonus acumulado y de la aseguradora.