En Austria, Red Bull demostró que su paquete de mejoras no es flor de un día. Isack Hadjar, con el RB22 evolucionado, se midió por primera vez con Ferrari y McLaren en condiciones de igualdad, confirmando que el equipo de Milton Keynes ha dado un paso adelante tangible. Según recogió Motorsport.com, el francés terminó sexto en el Gran Premio de Austria, superando a Lando Norris y Charles Leclerc, y celebró poder por fin batirse con los pesos pesados de la parrilla.
La actuación de Hadjar no fue un destello aislado. Aunque Max Verstappen brilló al luchar por la victoria contra los Mercedes, el rendimiento del segundo Red Bull fue el dato más significativo para las aspiraciones del equipo en el campeonato de constructores. Desde el Gran Premio de Canadá, Hadjar encadena una cosecha de puntos que refleja la progresiva puesta a punto del RB22. La mejora es notable en en el ritmo de carrera, y el propio piloto destacó que “teníamos el segundo coche más rápido” en Spielberg, un salto cualitativo frente a las primeras citas del año, donde sufrían especialmente los domingos.
Evolución tangible: del déficit al segundo coche más rápido
Red Bull introdujo un primer gran avance en Miami y una segunda tanda de evoluciones en Austria. El resultado fue un monoplaza mucho más equilibrado entre clasificación y carrera. En el Red Bull Ring, Hadjar perdió algo de tiempo por problemas de despliegue de energía en la qualy, lo que le relegó a la octava plaza de la parrilla, pero el domingo la historia fue distinta. A una vuelta, Mercedes sigue un paso por delante, pero la dinámica es alentadora.
El piloto francés subrayó que el monoplaza se sintió “en la ventana correcta” y que la evolución es palpable. Sin embargo, los frenos del RB22 todavía no se adaptan del todo a su estilo, lo que le obliga a dejar margen y le resta confianza en las frenadas fuertes. Aun así, el ritmo de carrera fue el mejor que ha tenido en lo que va de temporada. Las altas temperaturas del asfalto y unos neumáticos que sufrían pusieron a prueba a todos, pero Hadjar aguantó el tipo.
Hadjar, de promesa a realidad frente a los grandes
“No recuerdo una carrera en mi trayectoria en la que me haya peleado con los pesos pesados, como el Ferrari, el McLaren… fue realmente agradable”, admitió Hadjar. Era su primera vez midiéndose a coches de equipos que han dominado el campeonato en los últimos años. El francés cree que sin los fallos de despliegue en la clasificación, un cuarto puesto habría estado a su alcance. La declaración no suena a bravuconada tras ver su ritmo en carrera: cedió 28 segundos respecto a Verstappen, pero superó al McLaren de Norris y al Ferrari de Leclerc con autoridad.
El episodio de Austria confirma que Red Bull ha corregido el mayor problema del RB22: la inconsistencia entre los sábados y los domingos. Hasta ahora, el coche rendía en qualy pero se desinflaba en tandas largas. En Spielberg, esa brecha se estrechó. Hadjar, además, está empezando a extraer el potencial del monoplaza cuando las condiciones son adversas, un rasgo que suele distinguir a los pilotos de primer nivel.
Red Bull ha pasado de sobrevivir con Verstappen a tener un segundo coche capaz de plantar cara a McLaren y Ferrari.

Mientras Verstappen sigue siendo la referencia absoluta, la evolución colectiva del equipo es crucial para no depender exclusivamente del neerlandés. El campeonato de constructores de 2026 se aprieta con Mercedes, Ferrari y McLaren muy igualados, y cada punto de Hadjar puede marcar la diferencia. Si el RB22 sigue escalando, Red Bull podría aspirar a ser la segunda fuerza en pista y, con algo de fortuna, a presionar por victorias cuando los líderes fallen.
Análisis de Impacto
El ascenso de Isack Hadjar no es solo una buena noticia para el equipo: es un movimiento que puede reconfigurar el mercado de pilotos cara a 2027. El francés, que llegó a la F1 con la etiqueta de talento pero con dudas sobre su adaptación, está silenciando las críticas a base de resultados. Con contrato hasta final de año, su continuidad en Red Bull parece ahora más sólida, y su nombre empieza a sonar para ocupar un asiento de peso si la danza de fichajes se desata.
Desde una perspectiva industrial, la mejora del RB22 demuestra que el equipo de Milton Keynes sigue dominando el desarrollo aerodinámico bajo las nuevas reglas. La introducción de evoluciones en tandas, como la de Miami y ahora Austria, sugiere un ciclo de actualizaciones bien planificado. Es un patrón que recuerda a la temporada 2021, cuando Red Bull recuperó terreno progresivamente frente a Mercedes. Si repiten la fórmula, podrían llegar al final del año en su pico de forma.
Por último, este Gran Premio de Austria marca un punto de inflexión para Hadjar en su relación con los equipos punteros. Por primera vez, no fue un mero comparsa. Su lectura de carrera, agresiva pero controlada, y su capacidad para gestionar los bloqueos de frenos, muestran madurez. El próximo paso es confirmar esta progresión en circuitos de características distintas, empezando por la próxima cita de Silverstone.

