La subasta del McLaren F1 GTR en Monterey que puede batir todos los récords con 32 millones de euros

Las estimaciones de la puja en Monterey superan los 32 millones de euros para este McLaren F1 GTR con participación en Le Mans, lo que lo convertiría en el más caro de la historia.

Un McLaren F1 GTR con pasado en Le Mans y un pedigree directamente vinculado al rock está a punto de acaparar todos los focos en la subasta de Monterey (California) que se celebrará el próximo septiembre de 2026. Las estimaciones de la casa de subastas encargada de la venta sitúan el precio final por encima de los 32 millones de euros (alrededor de 35 millones de dólares), una cifra que, de alcanzarse, convertiría a este ejemplar en el McLaren F1 más caro jamás subastado y podría encaramarlo a la cima de los coches clásicos contemporáneos.

El origen de una leyenda con aires de competición

Gordon Murray nunca concibió el McLaren F1 como un coche de carreras. Su objetivo era crear la máquina de calle definitiva, y lo consiguió con un motor V12 atmosférico de 6.1 litros firmado por BMW, más de 600 caballos y una velocidad punta que en 1998 le valió el récord mundial de producción (386 km/h). Sin embargo, la contundencia de su chasis y un equilibrio casi sobrenatural llevaron a varios clientes a presionar a la marca para llevarlo a las carreras de resistencia. McLaren cedió y el resultado fue un hito que nadie esperaba: en 1995, el F1 GTR ganó las 24 Horas de Le Mans en su debut absoluto, convirtiéndose en el último automóvil derivado de un modelo de serie en lograrlo.

Aquella victoria otorgó al F1 un estatus que sigue incólume tres décadas después. Solo se fabricaron nueve unidades del McLaren F1 GTR de competición, y cada una de ellas representa la cúspide mecánica y dinámica de la saga. La que sale ahora al mercado, con número de chasis 10R, fue la primera de esa serie y compitió en la edición de 1995 de Le Mans, finalizando en una meritoria vigésima posición general. Más tarde, McLaren la adaptó de manera artesanal para uso en carretera y la vendió a un coleccionista muy especial: Nick Mason, batería de Pink Floyd, conocido por su pasión por los coches y por una colección que incluye desde Ferrari 250 GTO hasta Porsche 962.

Publicidad

Chasis 10R: la joya de la corona de los GTR

Esta unidad condensa lo mejor de la ingeniería británica de los noventa. Es más ligera que un F1 convencional, monta un alerón trasero fijo y equipa frenos carbono-cerámicos pensados para soportar tandas largas en circuito. La decoración —un llamativo rojo y amarillo “ketchup y mostaza”— es pura estética de la década y uno de sus rasgos más reconocibles. A pesar de un par de salidas de pista durante años de uso lúdico, el coche fue restaurado en ambas ocasiones por especialistas británicos, lo que mantiene intacto su atractivo entre los puristas.

Más allá de las cifras de potencia o de las cotas de aceleración —que hoy cualquier hiperdeportivo moderno podría igualar—, lo que eleva la valoración a estas alturas es la experiencia de conducción que sigue ofreciendo. Según la información facilitada por los organizadores de la subasta, este F1 GTR ha sido ejercitado con regularidad y conserva el tacto analógico de un motor atmosférico de altas revoluciones acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Algo que los superdeportivos electrificados simplemente no pueden replicar.

1996 McLaren F1 GTR Pop Art. Imagen portada.
Foto: RM Sotheby’s. Esta maravilla podría convertirse en el F1 más caro de la historia, porque apunta a los 35 millones de dólares.

El valor de lo exclusivo en el mercado de clásicos

La proyección de los 32 millones de euros que la casa de subastas maneja para este lote supone casi un tercio más que el récord actual de cualquier McLaren F1 previamente adjudicado. Incluso un F1 “normal” —si es que ese adjetivo puede aplicarse a un vehículo con poco más de un centenar de unidades fabricadas— movería ofertas de ocho cifras. Pero aquí se suma la participación real en Le Mans, la rareza extrema de pertenecer a la serie GTR y el aura de haber pertenecido a una estrella del rock, todo ello en plena Monterey Car Week, el escaparate internacional donde el coleccionismo de alto nivel fija cada año los nuevos baremos del mercado.

Conservar el latido de un V12 atmosférico con denominación de Le Mans es hoy un lujo inalcanzable para casi cualquier conductor, y su precio refleja más la historia que es capaz de contar que los pocos kilómetros que recorre.

Para el aficionado español, la puja de Monterey recuerda que el segmento de los clásicos de altísimo nivel no conoce fronteras ni crisis de interés. En un país donde se celebran subastas relevantes como las de Retromóvil o las organizadas en circuitos históricos, ver cómo un F1 GTR supera todas las previsiones es tanto un termómetro de la vitalidad del coleccionismo mundial como un acicate para valorar las joyas automovilísticas que todavía circulan por nuestras carreteras. Además, la propia evolución del precio de este modelo indica que, incluso en un mercado a veces volátil, la exclusividad genuina y el pedigrí competitivo funcionan como el mejor seguro de revalorización. El próximo capítulo se escribirá cuando el martillo caiga en California.

Publicidad

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 32 millones de euros (unos 35 millones de dólares), la estimación máxima para este McLaren F1 GTR, lo que lo convertiría en el F1 más caro de la historia.
  • Consejo práctico: Si algún día te cruzas con un F1 de competición en un evento o museo, valora la rareza del momento: solo existen nueve unidades y cada una acumula una historia única que justifica precios astronómicos.
  • Así te afecta: El interés por ejemplares como este demuestra que los coches de altas prestaciones con pedigrí de carreras se han convertido en activos de inversión globales, un fenómeno que también se refleja en el creciente valor de los clásicos que circulan por España.