Stellantis retrasa seis meses el Jeep Grand Wagoneer EREV y nueve meses la Ram 1500 REV por la arquitectura compartida de 400 voltios.
El calendario se rompe: noviembre en Warren Truck
La producción del Jeep Grand Wagoneer EREV estaba prevista para mayo de 2026 en la planta de Warren Truck, al norte de Detroit. Según los calendarios de proveedores filtrados a Automotive News, Stellantis la ha movido a noviembre de 2026, unos seis meses más tarde de lo comunicado a comienzos de año. La etiqueta EREV responde a extended range electric vehicle, un híbrido en serie que combina batería, motor eléctrico y un gasolina como generador.
El caso de la Ram 1500 REV es más profundo. Su producción se fija ahora para mediados de abril de 2027, un deslizamiento de unos nueve meses sobre la ventana de mediados de 2026 que la propia web de Ram mostraba hasta hace semanas. Stellantis, sin embargo, no utiliza la palabra retraso en su comunicación y prefiere hablar de ajuste de proveedores, según la web corporativa de Stellantis. El programa sigue oficialmente en plan.
La Ram 1500 REV pierde nueve meses y se cruza con rivales más frescos
La pickup arrastra un historial particular. Primero fue desvelada como camioneta cien por cien eléctrica; Stellantis canceló después la versión BEV y reasignó el nombre a la variante de autonomía extendida. Ahora, cuando llegue a los concesionarios, se encontrará con rivales eléctricos y EREV que ya están en el mercado o a punto de estarlo. Eso estrecha la ventana de margen para un producto que debía apuntalar la credibilidad de la marca en electrificación.
Cada mes extra en el calendario tiene una lectura industrial directa. El grupo ha apostado por la arquitectura en serie para sortear la debilidad de demanda de los BEV puros, pero mantiene el gasto de desarrollo mientras los competidores ganan cliente. No es solo un problema de fechas: es un problema de facturación diferida para dos productos de alto margen.
La causa del ajuste no está en el diseño de los vehículos, sino en la cadena de suministro de la plataforma compartida. Dos ejecutivos vinculados al programa han señalado a Automotive News que los meses extra sirven para pulir la combinación de batería de 400 voltios y motor eléctrico común a ambos programas. Ese diseño encadena los calendarios: una pieza que patina en un modelo contagia al otro.
El retraso no está en la carrocería ni en la marca: está en las entrañas eléctricas compartidas, y por eso un fallo en un programa contagia al otro.
La arquitectura compartida: el nudo que Stellantis no quiere llamar retraso
Aquí es donde la estrategia de Stellantis queda expuesta. El grupo no está lanzando dos productos independientes; está lanzando dos carrocerías sobre una misma base técnica de 400 voltios, y esa decisión condiciona la estabilidad industrial de ambos. Conviene recordar que la Ram 1500 REV original era un programa cien por cien eléctrico que se canceló para abrazar la autonomía extendida. El cambio de rumbo no salió gratis: meses de desarrollo, proveedores reorganizados, y una arquitectura que ahora se comparte con el Grand Wagoneer.
El precedente no es halagüeño. Stellantis ya retiró el anuncio de la versión cien por cien eléctrica de la Ram 1500 REV y comprometió varios lanzamientos BEV del grupo, lo que obligó a reasignar recursos y argumentario comercial. Repetir el patrón con los EREV sería leer dos veces la misma partitura. Stellantis juega, además, contra su propia credibilidad financiera: los inversores ya descuentan un presupuesto de inversión en producto que no genera retorno hasta el segundo trimestre de 2027.
La comparativa internacional no ayuda a suavizar el panorama. En Estados Unidos, la Ford F-150 Lightning y la Chevrolet Silverado EV ya operan en el segmento de pickups electrificadas desde hace años, y los EREV de origen chino ganan cuota global con plazos más cortos. Europa, por su parte, observa sin despejar la incógnita de si la serie híbrida de Stellantis llegará a tiempo para las normas de emisiones que aprietan en 2027 y 2028.
Nuestra lectura es moderada pero con un punto de fricción. Está bien priorizar la fiabilidad de la arquitectura antes que la fecha de lanzamiento; es más barato retrasar seis meses un producto que lanzar un fallo sistémico de batería en dos modelos a la vez. El problema es la acumulación de retrasos en un fabricante que ya ha dado marcha atrás en varios lanzamientos eléctricos. La pregunta para el mercado no es si el Grand Wagoneer llegará en noviembre, sino si cuando llegue seguirá pareciendo competitivo frente a rivales que avanzan cada trimestre.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: la producción del Ram 1500 REV pasa a abril de 2027, nueve meses después de la ventana original de mediados de 2026.
- El rumor del sector: la puesta a punto de la batería de 400 voltios y del motor eléctrico compartido es el auténtico cuello de botella, no la cadena de montaje.
- Veredicto Motor16: Stellantis gana fiabilidad a corto plazo, pero paga con margen comercial y relevancia de producto. Los dos lanzamientos deberían llegar sin más sobresaltos; otra demora convertiría la serie EREV en un problema estratégico.

