Singer inaugura el Singer Drivers Club en el legendario circuito de Willow Springs

Singer y CrossHarbor Capital Partners han inaugurado el Singer Drivers Club en el Willow Springs Raceway de Rosamond (California, EE. UU.), el circuito permanente en activo más antiguo de América. El club privado, limitado a unos 400 socios, combina conducción en pista, instrucción y hospitalidad de alto nivel.

El Singer Drivers Club abre sus puertas en el Willow Springs Raceway de Rosamond (California, EE. UU.), el circuito en actividad continua más antiguo de los Estados Unidos. Detrás del proyecto están su actual propietario CrossHarbor Capital Partners, firma de inversión inmobiliaria con sede en Boston (Massachusetts, EE. UU.), y Singer, la marca californiana conocida por sus restomods (restauraciones y modificaciones a medida) de los Porsche 911 964.

El nuevo club opera como una experiencia independiente y exclusiva dentro del recinto de Willow Springs, aunque los tres trazados del circuito permanecen abiertos al público en general. CrossHarbor, que adquirió la instalación en abril del pasado año, ha previsto mejoras continuas en infraestructura, sistemas de seguridad y equipamientos del conjunto del recinto.

La membresía está limitada a aproximadamente 400 socios. Aunque el club bebe de la filosofía de Singer, no está reservado a propietarios de vehículos de la marca, sino que está abierto a cualquier aficionado al automóvil que comparta su enfoque hacia la conducción y el diseño.

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Willow Springs Raceway, la sede del Singer Drivers Club

El Willow Springs Raceway de Rosamond (condado de Kern, California, EE. UU.) es el circuito permanente en actividad continua más antiguo de los Estados Unidos.Inaugurado en 1953, lleva más de siete décadas acogiendo competiciones, pruebas de desarrollo y jornadas de pista en el desierto del Mojave, a unos 110 kilómetros al norte de Los Ángeles (California, EE. UU.).

Singer inaugura el Singer Drivers Club en el legendario circuito de Willow Springs
CrossHarbor, nuevo propietario del Willow Springs Raceway, planea crear nuevas infraestructuras y devolver el circuito a su época dorada.

Su trazado principal, conocido como Big Willow, mide unos 3,9 kilómetros y destaca por sus curvas rápidas y sus cambios de rasante pronunciados, características que lo han convertido en escenario habitual de pruebas de automóviles de producción y desarrollo de neumáticos para fabricantes y equipos de todo el mundo. Es un circuito técnico, más complejo de lo que parece, con zonas estrechas y escasas referencias visuales que ayuden a encontrar los puntos de frenada, además de estar habitualmente cubierto por una fina capa de arena.

El recinto alberga además otros dos trazados: Streets of Willow, un circuito más técnico y sinuoso, y Horse Thief Mile, un recorrido corto pensado para categorías de menor velocidad y para el aprendizaje.

A lo largo de su historia, Willow Springs ha servido de campo de entrenamiento para pilotos profesionales y de laboratorio para la industria del automóvil, y su ubicación en pleno desierto le proporciona un clima seco que permite operar casi los 365 días del año. Es precisamente ese legado —y su accesibilidad desde Los Ángeles— lo que llevó a CrossHarbor Capital Partners y a Singer a elegirlo como sede del Singer Drivers Club.

Singer Drivers Club: conducción y hospitalidad en un mismo destino

A diferencia de otros clubes privados enfocados en un único circuito o disciplina, el Singer Drivers Club ofrece acceso a varios trazados y entornos de conducción dentro de una misma instalación. Los socios pueden practicar desde conducción en circuito a alta velocidad hasta karting, pasando por experiencias de exploración en tierra.

Singer inaugura el Singer Drivers Club en el legendario circuito de Willow Springs
Una flota de Porsche 718 Cayman GT4 RS Clubsport es uno de los alicientes del Singer Drivers Club en Willow Springs.

Un elemento destacado es el acceso a instrucción de conducción con análisis de vídeo y datos, así como a una flota de Porsche 718 Cayman GT4 RS Clubsport. El programa de karting se desarrolla en el Jenson Button Karting Circuit, nombrado así en honor al campeón del mundo de Fórmula 1, que actúa además como embajador del club.

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Entre las instalaciones ya disponibles para los socios figuran el Streets Paddock House y el Member Lounge, que incluyen bar, vestuarios, simuladores y salas de reuniones. El club cuenta también con un equipo de conserjería dedicado tanto a la experiencia en pista como fuera de ella, además de una propuesta gastronómica propia.

La membresía del Singer Drivers Club se extiende más allá de Willow Springs

La propuesta del Singer Drivers Club no se limita a la actividad en pista. El calendario de actividades para socios incluye jornadas de conducción, eventos sociales y experiencias de estilo de vida a lo largo del año. La membresía otorga además acceso VIP a eventos de referencia en el mundo del automóvil y el lujo a escala global, así como a rallies y rutas organizadas.

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Sam Byrne, cofundador de CrossHarbor Capital Partners, explica que “desde el principio era fundamental para nosotros que Willow Springs siguiera siendo un lugar para todos los que aman el motorsport. Aunque el Singer Drivers Club introduce una nueva capa privada de hospitalidad y experiencia, los tres trazados permanecerán abiertos al público, respetando el legado de Willow Springs como circuito orientado al piloto, y mejorando la seguridad, la infraestructura y la calidad general para toda la comunidad”.

Singer inaugura el Singer Drivers Club en el legendario circuito de Willow Springs
Jenson Button es embajador del Singer Drivers Club.

Por su parte, Rob Dickinson, fundador y director creativo de Singer, señala que “Singer se basa en una filosofía sencilla: todo importa. Prestar atención a los detalles eleva la experiencia en su conjunto. Se aplica a los circuitos igual que a los deportivos. Willow Springs forma parte del tejido del automóvil y merece renacer como un circuito de primer nivel para cualquiera que lo visite”.

CrossHarbor ya ha demostrado su capacidad para desarrollar destinos exclusivos de este tipo con el Yellowstone Club de Big Sky (Montana, EE. UU.), que adquirió en 2009 y convirtió en uno de los destinos de lujo más reconocidos del mundo. Ahora, de la mano de Singer, todo apunta a que el legendario circuito californiano volverá a vivir una época dorada como los añorados años 50, en los que llegó a albergar pruebas de la NASCAR Winston West Series.


Las claves del Singer Drivers Club

  • El Singer Drivers Club abre en el Willow Springs Raceway de Rosamond (California, EE. UU.), el circuito en activo más antiguo de América.
  • La membresía está limitada a unos 400 socios, aunque no es exclusiva para propietarios de vehículos Singer.
  • Los tres trazados del recinto permanecen abiertos al público, con mejoras progresivas en seguridad e infraestructura.
  • El club dispone de servicio de instructores con análisis de datos y una flota de Porsche 718 Cayman GT4 RS Clubsport.
  • El programa de karting lleva el nombre de Jenson Button, campeón del mundo de F1 y embajador del club.
  • La membresía incluye acceso a eventos de referencia del automóvil y el lujo a escala internacional.