El renting de coches en España vuelve a romper su propio techo, y esta vez el tirón viene con acento eléctrico. Las flotas corporativas matriculan más que nunca, pero ya no llenan los aparcamientos de diésel: la cuota de híbridos enchufables y eléctricos puros en renting sube mes a mes según los datos de ANFAC. Si tu empresa se plantea renovar parque, atento, porque el paisaje ha cambiado más en dos años que en la década anterior.
Te lo cuento en plata. El canal de empresa está tirando del mercado español cuando el particular todavía duda entre combustión, híbrido o eléctrico puro. Y dentro del canal de empresa, el renting es el rey indiscutible.
Qué dicen los datos de matriculaciones
Según los últimos boletines publicados por ANFAC y la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), el renting sigue marcando máximos históricos en matriculaciones, con cifras que en el acumulado del último ejercicio completo superaron las 320.000 unidades. Eso supone aproximadamente uno de cada tres coches nuevos vendidos en España a través de canal empresa. El dato no es anecdótico: confirma una tendencia que viene consolidándose desde 2021 y que la crisis de suministro de semiconductores no consiguió frenar del todo.
Lo interesante está en la composición del parque. Los eléctricos puros y los híbridos enchufables ya representan una porción creciente de las altas nuevas en renting, mientras que el diésel, que hace cinco años era el combustible hegemónico en flotas, cae a mínimos. La razón es doble: fiscalidad y etiqueta ambiental. La etiqueta CERO y la ECO abren puertas a zonas de bajas emisiones, y eso para una empresa con comerciales rodando por Madrid, Barcelona o Valencia es oro puro.
Por qué el eléctrico se come la flota corporativa
Hay tres palancas que explican el giro, y conviene entenderlas antes de firmar cualquier contrato:
- Fiscalidad: el IVA deducible en renting para empresas y autónomos, sumado al ahorro en el impuesto de sociedades, hace que el eléctrico salga a cuenta cuando antes no lo hacía.
- Infraestructura de recarga: el despliegue de puntos rápidos en polígonos y autopistas ha avanzado, aunque sigue a años luz de Alemania o Países Bajos.
- Coste total de propiedad (TCO): un eléctrico cuesta más al firmar el contrato, pero el mantenimiento y el ‘combustible’ se desploman. En un renting a 48 meses, las cuentas suelen cuadrar.
Ojo con el matiz: no todos los perfiles de uso encajan. Si tus comerciales hacen 200 kilómetros diarios por autovía sin paradas, el enchufable puro todavía te puede dar algún dolor de cabeza. Pero si la flota es urbana o de reparto de última milla, el eléctrico ya es la opción obvia, no la exótica.
El análisis: oportunidad real, pero con letra pequeña
Aquí es donde toca poner el foco. El renting vive su mejor momento, sí, pero no todo el que firma sale ganando. He visto contratos donde el cliente paga por kilometraje sobrado que nunca va a usar, o seguros a todo riesgo con franquicias que en la práctica cubren poco. La comparativa con otros mercados europeos es reveladora: en Países Bajos, el renting corporativo pasó del 40% de cuota en flotas hace cinco años a más del 55% actual, y lo hizo con una transición eléctrica forzada por incentivos fiscales directos al conductor. En España vamos por detrás, pero el modelo que se está implantando recuerda mucho al holandés de 2019.
La posición de este periódico es clara: el renting es una herramienta excelente para empresas que quieren evitar la incertidumbre del valor residual del vehículo, especialmente ahora que nadie sabe cuánto valdrá un diésel de 2026 dentro de cuatro años. Ahora bien, firmar sin comparar tres ofertas es tirar dinero. Y apostar por eléctrico sin auditar las rutas reales de la flota es apostar a ciegas. El próximo informe trimestral de ANFAC, previsto para los próximos meses, debería confirmar si la tendencia se acelera o si el particular empieza por fin a sumarse al eléctrico, algo que de momento no ha ocurrido a la velocidad que el sector esperaba.
El giro está en marcha. La pregunta no es si tu empresa debe entrar en el renting eléctrico, sino cuándo y con qué operador. Y esa decisión merece números encima de la mesa, no una llamada comercial de 20 minutos.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: más de 320.000 unidades matriculadas en renting en el último ejercicio completo, cerca de un tercio del canal empresa.
- Comparativa: la cuota de eléctricos en renting supera ya ampliamente la del canal particular, que sigue por debajo del 8% en turismos nuevos.
- Ganadores / perdedores: suben eléctricos puros, enchufables e híbridos no enchufables; cae el diésel, especialmente en segmento medio.
- Lectura de Merca2 Motor: si gestionas una flota urbana, el eléctrico ya es opción ganadora; si es de carretera intensiva, compara al menos tres ofertas antes de firmar y exige auditoría de rutas.
- Curiosidad: Países Bajos pasó del 40% al 55% de cuota de renting corporativo en cinco años gracias a incentivos fiscales directos al conductor, el modelo que España empieza a copiar.

