La recarga de camiones eléctricos suma nuevas bases públicas: Iberdrola | bp pulse y Disfrimur duplican San Isidro y añaden Ribarroja y Plaza.
El acuerdo amplía la infraestructura existente en la base logística de Disfrimur en San Isidro (Alicante) y contempla dos estaciones de acceso público en Ribarroja (Valencia) y Plaza (Zaragoza).
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Las nuevas estaciones acercan la recarga de alta potencia a rutas del Corredor Mediterráneo y al nodo de Zaragoza, dos ejes clave para las flotas de larga distancia.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: acceso público para todos los operadores, combinación de CCS y MCS y ubicaciones logísticas estratégicas. En contra: el calendario de apertura de Ribarroja y Plaza sigue sin concretarse y la flota de camiones con conector MCS todavía condiciona la utilización real de esta potencia.
- Datos técnicos clave: CCS de hasta 600 kW; MCS por encima de 1.000 kW; cargador MCS de 1.440 kW ya operativo en Murcia; recarga del 10% al 80% en unos 30 minutos; entre 300 y 400 km de autonomía recuperada.
Dónde se duplica la recarga y con qué tecnología
Según el comunicado difundido por ambas compañías, la base de San Isidro duplicará su capacidad actual. Las futuras instalaciones de Ribarroja y Plaza estarán abiertas a todos los operadores y preparadas para responder a las necesidades del transporte pesado, con accesos y potencias pensados para camiones y semirremolques.
Las tres bases sobre el mapa
- San Isidro (Alicante): duplicación de la instalación existente en la base logística de Disfrimur.
- Ribarroja (Valencia): nueva estación de acceso público para el transporte pesado.
- Plaza (Zaragoza): nueva estación de acceso público conectada al nodo logístico zaragozano.
En el apartado técnico conviven dos soluciones. El estándar CCS alcanza 600 kW de potencia; el MCS o Megawatt Charging System supera los 1.000 kW y permite recargas por encima del megavatio. Esta segunda tecnología es la que encaja con las paradas largas del transporte pesado y con los tiempos de descanso.
El dato operativo no es solo la potencia punta, sino la ventana de recarga. En el cargador MCS de Murcia, pasar del 10% al 80% de batería exige unos 30 minutos, el tiempo habitual de una pausa larga. Eso evita paradas extraordinarias y permite mantener una rotación de tractora más ajustada.
La potencia MCS convierte la parada obligatoria del conductor en recarga operativa: entre 300 y 400 km de autonomía en unos 30 minutos.
La ruta operativa del Corredor Mediterráneo
Junto con la infraestructura ya operativa en Sangonera la Seca, las nuevas bases dibujan un corredor de recarga entre Murcia, Alicante, Valencia y Zaragoza. Para las flotas de larga distancia, esta capilaridad reduce la dependencia de los depósitos propios y permite plantear rutas interurbanas con recarga en ruta.
Que las estaciones sean de acceso público cambia el cálculo para transportistas medianos que no pueden instalar un cargador de megavatio en sus instalaciones. Un operador que mueva mercancía entre el Levante y el centro peninsular podrá planificar paradas intermedias sin depender de acuerdos bilaterales ni de electrolineras ajenas a su operativa.
El emplazamiento de Sangonera la Seca, operativo desde 2024, fue el primer punto público MCS para vehículos pesados de Europa. Ofrece una potencia máxima de 1.440 kW y recupera entre 300 y 400 kilómetros de autonomía con una recarga del 10% al 80% en aproximadamente 30 minutos.
Según los datos de Iberdrola | bp pulse, ese cargador ha servido además como banco de pruebas para fabricantes europeos de camiones y para tecnólogos implicados en el desarrollo de esta generación de cargadores. La incorporación de más puntos MCS en Alicante, Valencia y Zaragoza extiende ese aprendizaje a rutas reales.
El precedente de Murcia y lo que hay que vigilar
El director general de Disfrimur, Juan Sánchez, subraya que la compañía supera ya los 50 vehículos eléctricos y que seguirá ampliando esa flota. El directivo vincula la electrificación al desarrollo coordinado de infraestructura, tecnología y operativa.
El despliegue se produce después de que la sociedad conjunta haya cerrado una financiación de hasta 230 millones de euros para su red de recarga y de pasar de cero a 2.500 cargadores en tres años, según la información difundida por las compañías.
Desde el punto de vista del gestor, hay motivos para mantener una cautela informada. El calendario de puesta en servicio de Ribarroja y Plaza no se ha concretado y la penetración real de camiones MCS en el mercado español todavía condiciona la utilización de estas estaciones. La ventaja está en la potencia y en el acceso público; el reto, en el ritmo de despliegue de vehículos compatibles.
La conclusión operativa es clara. El corredor mediterráneo gana infraestructura pensada para el transporte pesado de larga distancia, no solo para reparto urbano. Si el ecosistema de camiones MCS acompaña, la recarga en ruta puede integrarse en los descansos y reducir la incertidumbre de autonomía en rutas que hoy son difíciles con eléctrico puro.
El siguiente hito será la confirmación de fechas para Ribarroja y Plaza y la entrada en servicio de las estaciones de San Isidro ampliadas.


